Margaret Hamilton, ingeniera de software principal, Proyecto Apollo

Margaret Hamilton, ingeniera de software principal, Proyecto Apollo

Acabo de encontrarme por Internet esta genial foto. Ponía que era «Margaret Hamilton, programa Apollo», pero no decía quién era Margaret Hamilton.

Margaret Hamilton fue la ingeniera de software principal para el proyecto Apollo.

Había sido tradición durante mucho tiempo que operar las máquinas de cálculo fuese «cosa de mujeres»; se pensaba que sólo consistía en golpear teclas, como mecanografiar. Las mujeres programaban y operaban las máquinas de tarjetas perforadas para hacer cálculos para el Proyecto Manhattan. A pesar de la tendencia de los físicos del proyecto a minimizar su contribución, se trataba de un trabajo exigente, mucho más que sólo mover tarjetas de ranura a ranura —solían recibir requisitos de la gente de tecnología, pero a menudo diseñaban el enfoque y configuraban los cálculos ellas mismas.

El sesgo de que «las mujeres sólo hacen mera programación» se extendió hasta los primeros tiempos del ordenador, y supuso que muchos de los más tempranas y pioneras programadoras fueran mujeres, que aprendían sobre la marcha a hacer cosas que nunca antes se habían hecho. Todos conocemos a la asombrosa Grace Hopper, que escribió el primer compilador.

Margaret Hamilton obtuvo su licenciatura en matemáticas por la Universidad de Earlham, pero obviamente aprendió programación en el trabajo — no había otra manera—. En la foto de arriba, posa delante de la impresión del código del sistema de guía del Apollo, que ella misma supervisó y, en gran parte, escribió.

Margaret tenía 31 años cuando el módulo lunar del Apollo 11 alunizó, ejecutando su código. (El Apollo 11 pudo alunizar sólo porque ella diseño un software lo suficientemente robusto para manejar desbordamientos de búfer y pérdidas de ciclos.)

Ahora es CEO en tecnología y en 1986 ganó el Premio Lovelace y el premio a una Actuación Espacial Excepcional de la NASA.

Los ingenieros no eran todos chicos con la cabeza rapada, camisas de manga corta y corbatas negras estrechas. Eso es sólo una historieta que se ha contado durante algún tiempo.

Algo para recordar. Supongo que los chicos de hoy pasan de esto de recuperar recuerdos, pero yo creo que es bastante guay.