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Me aterra decirte te quiero por primera vez…

… y a la vez, lo tengo constantemente en la punta de la lengua. La duda me asalta: lo quiero decir porque realmente lo siento, o lo quiero decir para asustarla por ir demasiado rápido, me deje y así no tenga que volver a abrirme a nadie.

Me aterra decir te quiero porque es un contrato. Es el contrato que más dolor promete. Si lo aceptas, te obliga a devolver el amor que te dan y, ¿se puede obligar a amar?

Decir te quiero es un contrato de amor. Pero, si el amor es una aceptación plena del otro sin ninguna expectativa sobre ella, ¿cómo el decir te quiero se convierte en un contrato?

Porque cuando le digo te quiero, lo que estoy diciendo es te quiero como mi pareja; te quiero ahora; te quiero para mi; te quiero en exclusiva; te quiero poseer.

Y esto es lo que me da miedo. Cuando le digo te quiero, estoy operando bajo el programa de mis miedos y defensas. Cuando le digo te quiero, ella no está nunca presente, sólo estoy yo. Tener miedo a decirle te quiero sólo pasa cuando a quién quieres decirselo no es a ella, sino a tu proyección de ella.

En cambio no me da miedo decirle que la veo, que la acepto, que mi interés en ella es por conocerla. En el momento en que me doy cuenta de esto, no me da miedo decirte: te amo.

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