Mi vida con un chino

Del iPhone al Mi4C

Recientemente me he dejado seducir por Oriente.

Desde el país del arroz no sólo llegan noticias como la explotación laboral, el trabajo infantil o la polución de sus ciudades, sino también acerca de la brutal expansión industrial que China está sufriendo en la última década.

Hace tiempo que los teléfonos chinos dejaron de arrastrar la palabra chinos como una losa cargada de adjetivos negativos, y lentamente, han convencido a una gran parte de la vieja Europa con su tecnología y materiales. Son cada vez menos las personas que desconocen marcas como Mi (Xiaomi), Meizu o Huawei y cada vez más las que, por motivos económicos o por probar cosas nuevas, confían en ellas y compran sus productos.

Mi4C

El Mi4C es un terminal bonito. Simple, sencillo pero bonito. Sus líneas recuerdan a un iPhone 5C y su carcasa trasera de policarbonato en varios colores remata el parecido. Sostener en las manos su pantalla IPS de 5" con 441 ppp es muy placentero, ayudado a partes iguales por su delgadez (7,8 mm) y su bajo peso (132 g). Pero ser sietemesino no siempre es sinónimo de retraso, y en el caso del Mi4C, nada más alejado de la realidad: su procesador Snapdragon 808 junto a la gráfica Adreno 418 (especificaciones exactamente iguales a las del LG G4) lo convierten en una auténtica bestia desempeñando cualquier tipo de tarea, ya sean juegos a tope de frames, navegación o reproducción de vídeo que escucharás con su potente altavoz ubicado en la parte inferior trasera.

Lo que voy a decir a continuación puede herir la sensibilidad de muchos de vosotros, pero — en mi opinión — este Mi4C rinde mejor que el Samsung Galaxy S6. Es la primera vez que el scroll de Android no da todo el asco y no rasca en aplicaciones como Instagram o Facebook. La primera, palabrita. Y puede ser por MIUI 7; no lo descarto.

Si vamos a la cámara, monta un sensor de 13 mpx en la parte trasera (que puede ser de Sony o de Samsung) con doble flash LED de doble tono y una cámara delantera de 5 mpx que calcula tu edad y que a mí siempre me echa más años. Me cago en su puta vida.

Para acabar el listado de especificaciones, destacar dos cosas:

  1. Infrarrojos. ¡Ay, qué gilipollez! Pero lo bien que viene de vez en cuando no tiene precio. Y lo sabes.
  2. USB Tipo-C. Puerto de carga y de datos re-ver-si-ble. POR FIN, JODER. No volveré a meter un microUSB en los auriculares.

El Mi4C se vende en dos modelos: 16GB de almacenamiento y 2GB de RAM (220€ aprox.) y el que yo poseo, de 32GB de almacenamiento y 3GB de RAM (260€ aprox). ¡Se acabaron los problemas de espacio! Espera, nunca los he tenido (ni con 16GB). Pero sí, es un punto a tener en cuenta.

Imagen tomada con el Mi4C

Gama media

El bajo precio de este terminal debería convertirlo en el más recomendado para nuestros familiares y amigos, pero no todo es del color de rosa en el país asiático. Hay algunas cosas que te recuerdan que estás ante un gama media. A saber:

  1. La carcasa trasera de policarbonato se ha comparado con las de los Lumia (1020, 800). El tacto es suave y el acabado mate, pero más allá de eso, las carcasas de los Lumia antes mencionados son de más calidad.
  2. Los botones de volumen y el de encendido/bloqueo parecen de plástico, pero no podría asegurarlo. No obstante, no dan sensación de ser premium.
  3. La ROM MIUI tiene distintas variantes y esto tiende a confundir al usuario. Puedes descargar las versiones oficiales (sólo en chino e inglés) o recurrir a las traducidas por la comunidad (casi siempre con errores en la traducción). Asimismo, podrás escoger entre la versión estable o la de desarrollador (esta última ya viene con acceso root y se actualiza semanalmente). Una vez hayas elegido la ROM, deberás pelearte para instalar cosas básicas como la sincronización de contactos o de calendarios. Visita este enlace para saber cómo solucionarlo.
  4. La garantía. El eterno talón de Aquiles de los productos importados. ¿Quién se hace cargo si tengo una avería? En principio, la tienda donde lo compres debe darte 1 año de garantía. Existen, además, otras tiendas online que te darán hasta 2 años a cambio de un precio mayor e incluso harán sus envíos desde países europeos o desde la propia España para evitar aduanas y tiempos de espera que rondan los 20 días o, lo que es lo mismo, una puta eternidad.
  5. Sin NFC. Android Pay a la vuelta de la esquina y el Mi4C sin NFC, ¡pero seto qué e! Un mal menor, pero un punto a restar al cómputo global.

Conclusiones

Descartemos la idea de móvil para un familiar: el tiempo a emplear para explicar todas y cada una de las funciones de MIUI supera con creces el aprovechamiento real por parte del usuario final. Ser el servicio técnico disponible 24h te obligará al harakiri. Los teléfonos chinos son para usuarios activos e interesados, dispuestos a indagar en foros la resolución de sus problemas. El resultado final es un teléfono ideal, de funcionamiento soberbio por un precio más que asequible. Y con algunas aplicaciones en chino que no podrás desinstalar ni utilizar a no ser que sepas leer la lengua de la república.

Actualmente no echo de menos el iPhone. Como siempre, escapar de Apple es complicado y tampoco es algo que quiera hacer a correprisas ni plantearme como una meta. Simplemente trato de disfrutar del teléfono que tengo y de sus posibilidades sin expectativas a largo plazo.

Si echo de menos Tweetbot, tengo Falcon Pro; el resto es todo muy parecido. Las aplicaciones Android han ido ganando en diseño y Google también sabe hacer software bonito. Las diferencias se acortan. No hay 3D Touch ni lector de huellas, pero no olvidemos la horquilla de precio en la que nos movemos.

El Mi4C está llenándome de buenas sensaciones, parecidas a las que tuve cuando empuñé el Nexus 5 2013: equilibrado, potente, barato.

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