¿Miedo a la hoja en blanco o a enseñar lo que hacemos?

Si hay algo que me molesta es escuchar-leer constantemente ese falso mito de miedo a la hoja en blanco, porque es algo que llevamos no ya años, sino décadas, y posiblemente incluso siglos escuchando y, reconozcámoslo de una vez, es un simple sofisma que utilizamos para engañarnos a nosotros mismos.

Claro que existe miedo, pero no es a ver una hoja en blanco ante nosotros y tener que llenarla con nuestras creaciones, que también es algo que da vértigo, pero lo que nos da miedo, lo que nos atenaza el estómago e incluso nos corta la respiración es, ni más ni menos, que alguien podrá leer lo que hemos escrito ahí.

Podéis pensar que es lo mismo una cosa que la otra, pero no es así. Si vemos una hoja en blanco resulta muy fácil comenzar a golpear el teclado y vomitar sobre él todo lo que tenemos dentro, porque por muy vacíos creativamente hablando que nos encontremos siempre tenemos ideas rondando por la cabeza que se pueden plasmar fácilmente gracias a nuestras queridas amigas las palabras.

Una gran prueba de ello es el NaNoWriMo un evento en el que debemos escribir una obra de 50.000 palabras en tan sólo 30 días y presentarlo para que la gente elija cual es el mejor.

Como imaginaréis escribiendo a esa velocidad de vértigo es imposible crear nuestra mejor obra, no hay tiempo para pensar, revisar, eliminar, volver a escribir, volver a revisar…. Y así sucesivamente hasta tener la obra tal y como nos gustaría, o lo máximo que hemos sabido acercarnos a lo que teníamos en nuestra mente que son dos cosas muy distintas.

Esa es la diferencia, debemos ser conscientes que es prácticamente imposible lograr que lo que tenemos en nuestra cabeza quede reflejado tal cual sobre el papel. Deberíamos ser unos ancianos genios que se hayan pasado toda su vida escribiendo y aprendiendo el noble arte de juntar palabras para lograrlo, y aún así tampoco todos seríamos capaces de lograr tal hazaña.

Por este motivo iniciativas como la del NaNoWriMo en el que debemos sentarnos y escribir sin mirar atrás me parecen geniales. Todos los que participan son conscientes de que su obra va a tener fallos, no ya solo fallos de estilo sino también faltas, estarán mal puntuados e incluso la propia trama tendrá fallos; pero todo eso da igual porque habrán conseguido lo más importante, tener una idea y plasmarla en un texto.

Ya habrá tiempo después para revisarla y corregirla, tarea que incluso será muy sencilla porque otras personas la habrán leído y dado su opinión al igual que nosotros habremos desconectado de nuestra obra porque habremos estado leyendo lo publicado por el resto de participantes.

Eso es lo que debemos hacer, esa es la actitud que debemos intentar conseguir ¿tenemos una idea? Plásmala en palabras y suéltala al mundo, que la lea quien quiera, si a alguien le parece interesante te dará su opinión y tu aprenderás y mejorarás gracias a ello. Pero gracias a eso conseguimos más, mucho más, con el tiempo conseguiremos leer los comentarios de la gente, intercambiar opiniones con ellos, tenerlas en cuenta e ignorarlas para hacer lo que nosotros queramos.

Porque ese es otro gran problema que tiene la gente, leer lo que le dice la gente y hacer caso sin pensar. Como es lógico hay mucha, muchísima gente que sabe más que nosotros y cuando dedican su tiempo a darnos un consejos debemos ser agradecidos y hacerles caso; pero sin olvidar que es lo que nosotros queremos hacer.

Si nos dan un consejos que nos ayuda a lograr lo que queremos perfecto, pero aunque el consejo sea bueno y tengan razón si eso cambiaría lo que queremos lograr debemos explicarlo, dar las gracias y tenerlo en cuenta para otra cosa que queramos hacer en un futuro, pero no cambiar nuestra creación.

Por eso no creo que tengamos miedo a la hoja en blanco, sabemos rellenarla sin problemas. Es el que dirán o el no sentirnos capaces de plasmar para que el resto de personas vean lo que vemos nosotros en nuestra cabeza lo que nos aterra. Muchos incluso están convencidos de que tienen una idea sensacional pero no escriben ni una palabra porque no les quedará bien y otra persona cogerá su idea, lo escribirá mejor y se forrará… Lo cual siento deciros que es una tontería.

Todas las historias están escritas, no hay nada nuevo bajo el sol como dice el refrán. Podemos escribir sin miedo, y seguir escribiendo y escribiendo y dentro de veinte años coger la primera historia que escribimos y, entonces sí, escribir la historia que queríamos haber escrito hace veinte años pero no supimos como hacerlo.

Como veis todo lo que acabo de contar se resume de una forma muy sencilla, en una frase de muy pocas palabras: escribe, publica, lee y sigue escribiendo.