No pensé que te irías

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No pensé que te irías.

Recuerdo el día en que nos conocimos. Los dos éramos jóvenes, aunque el tiempo ha pasado rápido, quizá mucho más rápido para mí.

Cambiamos juntos, conocimos tantas cosas como sensaciones; tú supiste que me aterroriza escuchar el sonido que hace la licuadora cuando la enciendes y yo supe que te dan miedo las arañas de todos tamaños. Descubrí también que me gustaba más el pastel que las croquetas. En realidad tu comida siempre me gustó más que la mía. Esa era la verdad.

Recuerdo también el día en el que te vi llorando en tu recámara por alguna cosa que te había pasado, creo que alguien rompió tu corazón; tú te hiciste el fuerte, pero decidiste llorar conmigo. Quise decirte tanto, sin embargo no pude, supongo que a veces la mejor compañía es la que está en silencio. Sólo me acerqué más a ti y me quedé contigo todo el rato sin decir nada pero sintiendo todo. Se nos rompió el corazón a los dos y se nos llenó de llanto.

A menudo escucho cosas que no entiendo, pero tu voz parece aclarar todo. Sabes bien que haría lo que me dijeras, cualquier cosa, sabes que por ti daría la vida y me enfrentaría a los villanos que quisieran hacerte daño. Por verte bien lo haría todo. Lo sabes.

Pero me estoy haciendo viejo. Los años han tardado tan poco en pasar sobre mí. Mírame. Ya no soy lo que era, y quizá por eso te vas. Yo supe que el paseo en auto no era normal. Sentí un cambio en ti pero recuerda que por ti haría todo. No reproché y me subí al auto. Me porté bien y moví mi rabo cuando me hiciste bajar.

Reconozco que nunca me golpeaste ni me hiciste daño, pero no comprendo por qué me quitaste el collar que me compraste cuando era pequeño y me dejaste solo en este lugar que no conozco; no sé si es porque ya no veo bien o porque me cuesta trabajo caminar. Comprende, son los años que en mí pasan más rápido de lo que yo quisiera. Yo no desearía estar viejo, sólo quisiera ser fuerte y muy ágil como en otros tiempos, jugar y correr por todos lados al saberte conmigo.

Disculpa a este viejo porque se le fueron los años sin darse cuenta, porque se me cayeron los dientes y ya mi pelo no era tan bonito como antes.

Ya no entiendo nada.

Sabes bien que después de acelerar así el auto no iba a poder alcanzarte.

Ya no escucho tu respiración ni tu voz, tampoco te veo ni escucho el motor del auto.

Nunca pensé quedarme solo sin saber en dónde estoy; nunca pensé que te irías, nunca lo pensé…

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