Oda alcohólica

¿Cómo has estado? Has de seguir pisteando, ¿verdad? Me hubiese gustado haber tenido una cámara más profesional para lograr una foto digna de este gran monumento al alcohol. Sí, esa sustancia tan antigua como las sociedades humanas que siempre nos ha ayudado a escaparnos un rato de la realidad, sin importar la razón. ¿Cuántas personas no han vivido la imagen de la espuma resbalándose por la botella, mientras salivan o ya no aguantan darle un trago? Millones en el mundo actual, más otros en la historia.
Mucha gente dice que es una botella de champagne, yo prefiero verla como una gran cerveza helada que no es producto de la fermentación de una semilla, fruta o planta, sino de la erosión y filtración del agua que con paciencia, nos dejó este recuerdo a los humanos, como símbolo de que “Nada con exceso, todo con medida”. Así que después de darle la vuelta completa , mientras me imaginaba con una real en mi mano. Saliendo de las grandes grutas de Cacahuamilpa, que son las maravillas enrocadas que albergan este gran tesoro natural, me dispuse a tomarme una, tal y como se ve en la foto.
No es difícil llegar a estas grutas que se encuentran en Guerrero, México. Definitivamente la experiencia de la caminata, no sólo es excelente por la súper chela, sino también, porque nos recuerda que no somos más que unos diminutos seres que habitamos este planeta con egos de grandeza, pero cuando viajas, te das cuenta que la humildad es una de las mejores formas de compartirlo con una cerveza en la mano.
Bueno, me retiro, antes de que se me caliente mi chela. Veremos a donde me lleva la borrachera que está a punto de suceder.