Patti Smith y el rincón de escribir

Te mando adjunta una foto del rincón desde el que te escribo. Mi casa es diminuta, pero me deja construir pequeños refugios llenos de luz como este. He pensando que te gustaría verlo.
De: Tamara Vázquez
Asunto
: Patti Smith y el rincón de escribir

Estos días estoy leyendo M Train, de Patti Smith. Desde que leí Éramos unos niños soy una admiradora incondicional de toda ella, de sus letras y de sus canciones. Es increíble cómo puedes llegar a identificarte tanto con una persona que no conoces, que es de otra generación y que vive a kilómetros de distancia. Y si un día nos cruzáramos por la calle, la saludaría como si nos conociéramos de toda la vida. Y ella… supongo que ella, a pesar de lo que divaga (como yo), de lo que disfruta de un cuaderno en una cafetería (como yo) y de lo luchadora de causas perdidas que es… a pesar de todo, digo, me miraría como si fuera la extraña que soy. Pero qué tendrá que ver ser una extraña con conocer a alguien. Creo que tú sabes más de mí que algunas personas con la que hablo a diario.

En fin… qué alegría de lluvia, ¿verdad?

Esta semana he firmado un contrato para impartir clases de vídeo en una escuela de negocios. No es lo que mejor se me da en esta vida, pero la idea de enseñar a otras personas me motiva. Mi hermana siempre me dice que soy una buena maestra. Yo no lo tengo claro, pero por qué no probar. En cuanto a los vídeos, sigo dándole vueltas. Quiero cambiar varias rutinas. Pero qué difícil es, ¿verdad? Hasta entonces, sigo con mi blog de cine. Ayer publiqué unas líneas para convencerte de que no gastes dinero en ver La chica del tren y ya te adelanto que la semana que viene se estrenan dos películas que sí deberías apuntarte: Que Dios nos perdone y el documental Supersonic, sobre la banda Oasis. Pocas veces salgo tan encantada como lo hice de estos dos pases.

Hace unos días también publiqué en el periódico una reseña de un libro que edita Ediciones Deusto sobre las charlas TED. ¡Me encantan! En un alarde de originalidad, lo titulé Guía rápida para perder el miedo a hablar en público. Lo bueno de trabajar en un medio es que, si algo te interesa, puedes pedir ejemplares a las editoriales, leerlos gratis y luego redactar un pequeño resumen en el periódico. Fue exactamente lo que hice con este libro.

Respecto a los relatos, no puedo mandarte ninguno nuevo, pero te adjunto en este link uno que escribí hace años. No es de lo mejor que te he reservado, está lleno de influencias muy reconocibles, pero en su día me gustó crearlo. Trata sobre un chico que se queda solo en el mundo, con la única compañía de un oso de peluche.

Y porque si nos sentimos acompañados reímos más («Happiness is only real when it is shared», escribió Chris McCandless), y porque sé que los días lluviosos te ponen algo triste, te dejo una charla TED que te va a animar y que explica eso: por qué reímos (puedes activar los subtítulos).

Ya sabes que, como siempre, estaré encantada de que continúes la conversación por email. Si lo prefieres, también puedes dejarme un comentario en el blog o en las redes sociales.

¡Feliz fin de semana!
 
Tamara

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