Pepephone, te fallamos

No es común ver compañías que tienen una filosofía en la que tratan al cliente de forma honesta, sin hacer proselitismo de precio sino de honestidad. Pepephone, sin duda fue una de ellas.
La compañía fue vendida a MasMovil, y aunque la autodenominada cuarta operadora nacional dijo que nada cambiaría, creo que está claro que el modelo basado en la satisfacción del cliente es complicado de seguir, y más para quien no tiene esa convicción.
Yo hace ya dos años que salí de Pepephone. Me fuí a Yoigo porque me ofrecían la posibilidad de pagar el móvil a plazos y porque me ofrecían más datos. Nunca me ha costado tanto dejar una compañía, pero aún así lo hice.

Lo hice porque me convenía. Porque la oferta respondía mejor a mis necesidades. Pero me equivoqué al no valorar otros aspectos más allá de mis necesidades del momento.
Pepephone ha sido protagonista de la mejora en la oferta de las operadoras móviles en nuestro país, ha influenciado al mercado a valorar más estrategias que las del precio.
Sus bases eran (o al menos las que más me gustaban):
- Ofrecer el mejor producto con el mejor precio posible para que su negocio fuera rentable. Si en algún momento mejoraban una tarifa, los primeros beneficiados eran los clientes.
- Sin permanencias ni contraofertas al irte. Si decidías irte te dejaban ir, y no te hacían contraofertas que te hicieran pensar que hasta el momento habías pagado un sobreprecio.
- Atención al cliente nacional. Un detalle que no buscaran reducir costes en este sentido y dieran soporte y atención dentro del contexto nacional. Además generaban trabajo en el país.
Sin embargo, muchos (entre los que me encuentro) hemos preferido no apoyar este trato al cliente (nosotros mismos) por no sacrificar otras cosas (precio, datos, ofertas combinadas).
Pepephone no pudo crecer lo necesario para afrontar los nuevos retos que han surgido en el mercado de telecomunicaciones. Como la competencia de las grandes operadoras haciendo de seudo-OMV o la agresiva oferta combinada (con la fibra y la TV como estandartes). Me temo que una de las causas hemos sido esa gente que hablábamos muy bien de la compañía pero dejamos de contratar sus servicios.
Al final por no pagar unos euros de más o sacrificar algunas cosas, hemos dejado sola a Pepephone, y los tiburones la han devorado.
Ahora nos queda lo de antes. Portabilidades para conseguir ofertas y permanencias para conseguir pagar por plazos un móvil.
Es lo que quisimos, un poco tú, un poco yo. Para mostrar que hay ciertos modelos de negocio que son muy bonitos y respetados por la gente, pero que no son apoyados y no son rentables (al menos no tanto como para afrontar cambios del mercado).