Hearken y su periodismo de empoderamiento público a través de las preguntas

Lo que Jennifer Brandel y su equipo proponen (I know you probably won’t understand a thing since it’s written in Spanish but to sum up: What you are doing is amazing!) es una forma de hacer periodismo que parece simple pero no está presente en la mayor parte del periodismo de hoy en día: vincular a la audiencia de un medio desde el inicio y no al final del trabajo periodístico.

Partir de preguntas hechas por la audiencia para hacer un trabajo que se parece más a una conversación que a un medio que con un megáfono hace lo que ya los demás están haciendo en internet: publicar, escribir, producir video, tuitear, bloguear, y un enorme etcétera; siembra lazos de confianza que podrían traducirse en excelentes relaciones comerciales, pone el foco del trabajo en lo que realmente importa y podría, por qué no, convertir haters en fieles seguidores.

Aquí hago el ejercicio de ser quién hace las preguntas:

¿Y si le pidiéramos a los periodistas que dejaran de hacer reportería por instinto o por indicación de un editor/jefe y empezáramos a hacerlo a partir de una pregunta de la audiencia?
¿Qué pasaría si partiéramos de una pregunta de nuestra audiencia que podría derivar en grandes e importantes historias y no como sucede ahora donde el público interactúa con nuestro trabajo después de publicado?
¿Y si como periodistas pensáramos que las pequeñas preguntas, por más pequeñas que estas parezcan, puedan ser el pilar sobre el cual construyamos historias interesantes e importantes que tendrían de entrada un componente tan valioso como el ‘engagement’?
¿En que momento la curiosidad, base del periodismo, se reservó como un recurso que SOLO los periodistas tenemos para hacer y contar historias?
¿Por qué no involucrar a la audiencia desde el principio llevándolos inclusive a que hagan preguntas directamente a fuentes oficiales, por ejemplo?
¿No será en parte que no hemos entendido que TODOS los procesos de comunicación de esta, la era de la información, están pasando por una transformación en la que la verticalidad de lo que hacemos se enfrenta a una realidad en la que cada vez se otorga más poder al individuo?
¿Y si la audiencia tiene buenas, iguales, o hasta mejores preguntas que hacer sobre temas que a ellos de verdad les interesa?
¿Por qué no podemos hacer periodismo investigativo serio partiendo de temas más livianos?

Dejo (en inglés) varios posts de periodistas, editores y otros comunicadores relacionados de una u otra forma con Hearken y con esta forma de acercarse a la profesión de contar historias:


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