¿Por qué la cultura de puertas abiertas es un portal para el drama?

Cuando trabajo con directivos y gerentes para ayudarles a eliminar el drama y convertir excusas en resultados en sus empresas, me sorprende ver la cantidad de líderes que todavía ofrecen una cultura de puertas abiertas. Lo cierto es que no disponíamos de ningún tipo de investigación que apoyase esta idea, pero sonaba bien.

Sin embargo, he visto de primera mano que la puerta abierta es un portal para el drama, en el que la pregunta «¿Tienes un minuto?» se convierte en conversaciones de 40 y hasta 50 minutos; y al final la conversación acaba con la misma frase: «pero no digas nada, por favor, sólo he venido a decírtelo para que estuvieras al corriente».

En lugar de ayudar, la práctica de la cultura de puertas abiertas ha demostrado ser desastrosa, puesto que produce mínimo por no decir ningún cambio real en la empresa, y a menudo se apropia de recursos que podrían centrarse en problemas reales.

Párate a pensar… ¿cuántas veces has difundido con orgullo que tienes una cultura de puertas abiertas.? Si este es el caso, pregúntate: ¿Alguna vez alguien a ido a tu despacho y te ha pedido un minuto de tu tiempo porque están preocupados por SU PROPIA ACTITUD, su ética de trabajo, su rendimiento actual, o del trato que tienen hacia sus compañeros de trabajo?

Casi siempre, los empleados entran por la puerta abierta para informar sobre inquietudes y problemas de los demás, contar rumores de personas que no están presentes, o incluso para hablar de cosas que ni siquiera han ocurrido.

De esta forma, proporcionan a los líderes con una lista de las cosas que les gustaría ver cambiar en su realidad. Y lo cierto es que rara vez un líder puede citar ejemplos en los que un empleado ha usado la puerta abierta para la superación personal, la auto-reflexión o el crecimiento de la automotivación.

Por lo tanto, ¿cuál es entonces el beneficio de una puerta abierta?

¿Pasar horas hablando sobre el rendimiento de los demás? ¿Centrarse en todas las cosas en las que la empresa es una decepción? Todo esto es un desperdicio de recursos colosal que no proporcionan ningún retorno de la inversión (RSI).

Entonces, ¿qué hago para cambiar este hábito?

Primeramente, cierra la puerta y empieza a formar y orientar a tus empleados en lugar de dejar que tu escritorio se convierta en un lugar al que la gente va a quejarse, así que planifica reuniones con cada empleado de forma individual y usa ese tiempo para hablar de situaciones que presenten los mayores desafíos para ellos mismos en lugar de centrarse en los demás. También puedes invertir tiempo en ayudar a que tus trabajadores/as sean a prueba de balas y en aumentar su inmunidad en sus circunstancias para que así dejen de desear que sus circunstancias fuesen mejores. Desafía sus formas de pensar para que puedan tener repercusión sobre sus propias realidades.

Sin embargo, si tienes que mantener tu puerta abierta, asegúrate de formar a la persona que tienes enfrente. Insiste en que hay que dejar de juzgar y empezar a ayudar. Haz preguntas que les ayuden a ver una perspectiva diferente en sus resultados:

  • ¿Qué has hecho para ayudar?
  • ¿Cuáles son los hechos reales de la situación?
  • ¿Qué puedes hacer para añadir valor?

No se trata de que la puerta esté abierta, sino de que tú como líder puedas ayudar a cambiar la mentalidad y también la voluntad de cambiar la forma en la que los trabajadores/as ven sus circunstancias en lugar de desear que sus circunstancias fuesen diferentes.

Deja de confundir la accesibilidad y la cultura de puertas abiertas con el liderazgo.

El liderazgo es el esfuerzo constante para conservar los recursos que habitualmente se gastan en drama y en su lugar, usarlos en actividades que pueden producir resultados. ¡Así que conserva los recursos y cierra la puerta!


Soy una ponente y formadora que ayuda a líderes y trabajadores en el contenido de la New York Times Bestseller Cy Wakeman, que ayuda a las empresas a recuperar las dos horas por persona al día que se pierden en drama, y usar ese tiempo y energía hacia acciones más productivas. Para más información, puedes ver mi kit de ponente aquí, o escribirme un e-mail a: ana@cywakeman.com

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¡Y únete a la revolución para acabar con el drama y restaurar paz y cordura en tu trabajo, en tu vida o donde quiera que sea!