Por qué apoyo el ‘brexit’

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A estas alturas difícilmente daremos con un ciudadano de la Unión Europea que no sepa qué es el brexit, salvo que viva muy desinformado. Por si acaso recurro brevemente a nuestra amiga Wikipedia:

La salida del Reino Unido de la Unión Europea, comúnmente abreviada como brexit (a partir de British exit, ‘salida británica’), hace referencia a un posible evento futuro en donde Reino Unido abandonaría la comunidad

Por si además hace falta recordarlo, hoy mismo está siendo el referéndum en tierras británicas, que decidirá no solo el futuro de Gran Bretaña, sino muy posiblemente el de toda la UE.

Pienso que lo más probable es que, dados los acontecimientos transcurridos estos meses (véase el trágico y brutal asesinato de la laborista Jo Cox) y la insistencia que están poniendo tantas personalidades, venza la decisión de permanecer en la unión.

No obstante, pese a las advertencias de tantos sobre las consecuencias catastróficas de que RU tome su propio camino, quiero compartir con vosotros una breve reflexión sobre por qué pienso que a la larga esto nos beneficiaría a todos:

El primer punto es simplemente histórico: Gran Bretaña siempre ha ido a su bola, esa es una realidad, y siempre ha actuado como mejor le ha convenido. Esto, si dejamos a un lado asuntos como la esclavitud y la piratería entre otros, no es malo de por sí: un país tiene que velar por el interés de sus ciudadanos ante todo, y ahí tenemos mucho que aprender los españoles, por ejemplo.

Siempre han jugado a dos bandas, y han entorpecido, incluso, el desarrollo de otros en su beneficio, así que si quieren irse, que se vayan y nos dejen en paz en primer lugar. Al fin y al cabo nunca estuvieron del todo y, como es lógico, lo que querrían es tener ellos la voz cantante.

Cabe valorar que, quizá, lo mejor para sus ciudadanos, más a largo plazo, sea precisamente una Unión Europea, pero no nos equivoquemos, debe de ser otra Unión Europea.

Pasamos ahora a la parte económica: si bien es cierto que traerá consecuencias graves a corto plazo, la realidad es que la UE es un organismo fatalmente construido, un engendro económico en sí mismo, que debe ser completamente reconstruido —ni siquiera reformado— para ser lo que pretende ser. La estructura actual bloquea el crecimiento de muchos de sus miembros, favoreciendo únicamente a otros, pese a las ventajas aportadas.

Además, crisis como la griega o la de los refugiados ha demostrado como esta Europa no ha sabido reaccionar a tiempo ni adecuadamente ante estos problemas. Si sumamos el actual descontrol sobre la inmigración, y la pérdida de soberanía y de los propios valores europeos, que deberían ser el eje sobre el que se construya toda la unión, observamos que el asunto es insostenible a largo plazo, frente a amenazas económicas como China o terroristas como el ISIS, e incluso para defender nuestros intereses frente a una Rusia que en algunos aspectos está demostrando ser más europea aún que la UE.

Por todo ello insisto: el brexit quizá se convierta en un favor accidental (como todos los favores británicos) para toda Europa, que inicie un efecto dominó que haga tambalearse a la UE y quizá incluso la derrumbe.

La Unión Europea surgió como algo muy distinto, y para que sea útil, para que nos permita afrontar amenazas como las que nos esperan, y competir de tú a tú con gigantes económicos, debe de ser muy distinta. Necesitamos una nueva unión que no atente contra la soberanía de sus miembros, que la respete incluso, y por lo tanto no imponga sus normas indiscriminadamente, como ha tratado de hacer en Hungría, que vele verdaderamente por el interés común y que busque asegurar los valores Europeos que no son otros que la civilización occidental —no la del consumismo, ni la de la explotación del más débil, sino aquella que busca una verdadera fraternidad cultural entre los Europeos, nacida sobre los pilares de la filosofía griega, el derecho romano y el cristianismo (por supuesto esto no implica retirar la libertad religiosa a nadie), y cuna de la ciencia moderna y los derechos humanos.

Debemos avanzar unidos, sí, pero unidos de verdad. Por todo ello desearía que el brexit salga adelante, para que podamos de nuevo retomar la Unión Europea como un servicio a sus ciudadanos, como un organismo mucho más fuerte y libre.

Hoy veremos si se prolonga más tiempo esta agonía, o si nace un nuevo comienzo para Europa.