¿Por qué no escribo?

«No te preocupes. Hasta ahora has escrito y seguirás escribiendo.»

Hace días que quiero escribir algo, días o semanas… pero no fluía. No lograba escribir nada. Aumentaba mi frustración y mi enfado conmigo misma.

No es por temas, tengo muchos temas en mente, muchos que me gustaría tocar, debatir y hablar. Pero no sabía nada que al plasmarlo me gustará o no encontraba la forma de contarlo. La llamada «hoja en blanco», ella me miraba y yo a ella, desafiante ella. Retándome y yo enfrente, con música, pensando que otro día más pasaba y no tenia nada.

Estaba bloqueada, el bloqueo creativo vino a mí, caí rendida y ahí estábamos los tres, «hoja en blanco-Isabel-bloqueo creativo», el Triángulo de las Bermudas forzado.

Cuando miré en mi libreta, vi LA FRASE, una frase que lleva AÑOS a mi lado recordándome lo inevitable. Una frase del libro París era una fiesta (de los libros que más veces me he leído). En el libro hay una frase que siempre me he identificado y ayudado.

«No te preocupes. Hasta ahora has escrito y seguirás escribiendo.»

Y es así, desde que tengo uso de razón he escrito y solo debo empezar a escribir fragmentos y alguno encenderá la bombilla, la hoja en blanco será un caos de fragmentos pero ya no en blanco y el bloqueo irá cediendo al alucino de ideas.

Y así fue.

Al final me dediqué a escribir y salieron varios textos. Unos más buenos. otros peores. Ninguno para publicar.

Escribí para mí. Para demostrarme que podía superar el bloqueo, escribir para probar que podía hacer «algo interesante». Escribí en el Mac, en el iPad en mi Moleskine, desde frases, a textos, a ideas… y al final, logré el texto que llevaba buscando.

Y me senté, la hoja esta vez en blanco porque así se empieza… acabó plasmando el texto que llevaba tiempo escondido, el bloqueo se disipó y escribí como yo sé, de esa forma que unos odian, a otros les atrae y a otros depende del texto.

Porque al final se trata de escribir, para ti, y luego si algo te gusta y ves con posibilidades escribir para que los demás te lean.

Y recordar que bloqueo siempre hay, pero el paso para vencerlo es saber que si siempre has escrito al final lo harás, debes ponerte y ver que algo sale, sea bueno o no, y luego ir puliendo ideas.

Porque no siempre es hora o día de escribir, porque no siempre hay temas o ideas o simplemente no fluye nada.

Pero llega el punto final… la bombilla se enciende, tras probar y probar, al final… sale y otra vez logras que fluyan textos que merecen la pena. Que salga algo que merezca la pena ser escrito para que la gente lo lea.
Al final, solo se trata de escribir porque si siempre has escrito, al final, acabarás escribiendo.