Productividad adelantando el despertador, 5 consejos

Hace ya algún tiempo me planteaba cómo sacar tiempo para hacer ciertas cosas que tenía ganas de hacer. Me daba cuenta de que las tardes eran un tiempo improductivo. Era como si estuviera tratando de estirar de una cuerda y al otro lado estuvieran mis hijos tirando como si de una batalla se tratase. Ni podía hacer lo que pretendía, ni daba a mis hijos la atención que se merecen.

Pensando sobre esto pensé que sería bueno sacrificar el tiempo nocturno de ocio. Netflix, redes sociales y navegación por la red ocupaban mi tiempo cuando los niños ya estaban acostados. Sin embargo, la prueba no fue nada bien. Por las noches llegaba cansado tanto física como mentalmente. No soy de acostarme pronto que digamos, pero a esas horas no era capaz de encontrar las ganas para hacer algo que no fueran cosas ligeritas para despejar la mente.

Entonces me topé con este episodio del podcast Zetatesters, uno de mis podcast favoritos, cuya temática es el Life Hacking. Eso me llevó a leer el libro que recomendaban Las mañanas milagrosas de Hal Helrod. El título en sí no me atraía, pero el podcast me había convencido para leerlo.

Más allá de los tópicos «superventas» de los que el libro está repleto, me encontré con algunas cosas que me hicieron pensar, algunos consejos muy útiles y sobretodo el libro me convenció para ponerme el reto de levantarme a las 6 de la mañana en vez de a las 7.30 como tenía por costumbre.

Sí, quizás el libro esté escrito para venderse. Su producto es un método que se presenta como la solución a muchos de tus problemas vitales. Eso, claramente, no me convence. Sin embargo, es cierto, que si el libro se hubiese escrito con otro enfoque algo más realista, puede que no hubiese llegado a mis manos. Así que el libro está bien como está. Consejos muy útiles, la verdad.

En definitiva, durante estos meses he hecho mis test, y he llegado a un punto que me resulta tremendamente útil. Por las mañanas estoy fresco (pese a que normalmente tardaba un par de horas en dejar de ser un zombi), me puedo enfocar mucho mejor en las tareas, y tengo el silencio perfecto para poder trabajar en mis proyectos.

En esas pequeñas pruebas he llegado a las siguientes conclusiones, algunas de ellas salen en Mañanas milagrosas, otras las he ido descubriendo a base de pruebas:

  1. Es vital preparar el día anterior lo que voy a hacer en la mañana siguiente. Por la mañana no es momento de pensar. De ser así me disperso y pasa el tiempo sin aprovecharlo. Saber concretamente lo que quiero hacer me ayuda a estar enfocado en la tarea al 100 % desde el minuto 1.
  2. Lo primero de todo, un vaso de agua y lavarme los dientes. Estas dos tonterías me hacen estar mucho más despierto.
  3. Pensar al acostarme, motivarme un poco. He notado muchísimo cambio cuando pienso al acostarme «Qué pereza mañana». Generalmente al día siguiente, o no me levanto a la hora prevista, o estoy sin ganas de nada. Un poco de mentalización y motivación al acostarme cambia por completo la energía con la que comienzas el día siguiente, aunque haya dormido menos horas.
  4. 7 minutos de ejercicios guiados por la app Seven para Android. Hay muchas otras apps que hacen lo mismo. El objetivo no es tanto el estar en buena forma física (7 minutos no dan para mucho), sino el activar la circulación, la mente y estar activo.
  5. Creación de una rutina mañanera con la app Fabulous para Android. Igual que con el ejemplo anterior, seguramente hay muchas otras aplicaciones que hagan algo similar. En mi caso di con esta y me encanta. Puedes crear una rutina e ir añadiendo tanto elementos preconfigurados como editar los tuyos propios. Añades el tiempo para cada tarea. Me resulta muy útil porque no tengo que pensar en lo próximo a hacer y no olvido ninguna pequeñez (que normalmente acostumbro a olvidar). Además cuando ya tienes creada la rutina te especifica el tiempo total que te va a llevar hacerla, cosa muy útil para organizarte bien en base al tiempo que dispones.

Eso es todo, las mañanas no son milagrosas, no cago margaritas desde que madrugo, pero sí que he encontrado un espacio de tiempo tranquilo y enfocado para hacer algunas cosas que tenía que hacer. Y eso yo. Mis buenos amigos saben lo dormilón que siempre he sido. Acostarme tarde, levantarme tarde. Siempre he pensado que estaba con más energía por las noches. Y aunque es cierto que antes estaba más despierto a la 1 de la mañana que al despertarme, también lo es que por muy despierto que estuviera, después del largo día, mi mente necesitaba despejarse, y no ponerse manos a la obra con tareas que requieren más concentración.

¿Y tú? ¿Tienes algún truco para encontrar tiempo para estar enfocado en tus proyectos personales?