¿Qué pasó con la caballerosidad?

Nota al lector: espero con todas mis ganas de escribir que nadie se tome esto personal, solo es la opinión de una Ana.

A últimas fechas he estado dándole vueltas en mi cabeza al hecho de que cada vez los hombres son menos caballerosos y no solo pensando en las relaciones de pareja sino en la vida en general. Es muy raro que un hombre te abra la puerta o te la sostenga al entrar o salir de algún lugar. Es muy raro que un hombre te abra la silla o se levante cuando tú te levantas, es aún más raro que te cedan el lugar en un autobús estés o no estés embarazada, y al contrario, hay dudes que hasta se hacen los dormidos.

Mi reflexión comenzó hace un par de semanas que salimos a comer todos los de la oficina juntos y cuando fue el momento de bajarnos del autobús, uno de ellos me extendió la mano para ayudarme y como no sabía lo que estaba intentando y me estorbaba para bajar, le pegué sin querer y él comentó: “ah, ya no puede uno ser caballeroso porque hasta te pegan”.

Voy a hacer una confesión, con todo el temor a ser juzgada, pero llego un momento mientras estaba en la prepa, que yo juraba que el hecho de que un hombre tuviera una atención, ya fuera mi papá, mi abuelo, mi novio, el vecino, un desconocido, era porque pensaban que yo no podía hacerlo sola. Fue entonces que me encargué de hacerle saber a cuanto personaje masculino se me atravesaba en la vida que yo sola podía cargar cosas y abrir puertas y arreglar cosas con herramientas y etc. El único que siempre se mantuvo firme en su caballerosidad fue mi abuelo y siempre me decía: “Ya flaca, no seas necia”.

Dentro de toda mi reflexión vinieron a mi mente recuerdos vagos de algunas películas de la época de oro mexicano, que llegué a ver cuando era niña y mi abuelita estaba viendo la tele y no había poder humano que hiciera le cambiara a otra cosa. Y la dinámica en esas películas era distinta, los hombres eran galantes, caballerosos, hacían sentir a la mujer si no la más guapa y querida, sí la más respetada. Y mientras veía la tele con mi abuelita me quedaba embelesada por horas y horas de lo elegantes que eran los hombres de traje y de todas las palabras súper cautivantes que usaban, y pensába, yo quiero un novio así, que me diga cosas bonitas y que me abra la puerta cuando me suba al coche.

También vino a mi mente esa escena de Emma Stone en “ Easy A” donde justo hace la misma pregunta: ¿Qué paso con la caballerosidad? ¿Solo existe en las películas de los 80?

Un par de años después de mi etapa de “Yo puedo con todo sola porque soy súper poderosa”, me di cuenta que si mi papá o mi abuelo se ofrecían a hacer algo por mí era porque me querían y no porque creyeran que no podía, que si mi novio me abría la puerta del coche o me ponía del lado de la pared cuando caminábamos en la banqueta era porque me quería y quería cuidarme, que si un desconocido me extendía la mano para ayudarme a bajar del autobús o si me sostenía la puerta para entra a algún lugar era por amabilidad.

Al parecer yo sola me encargué de acabar con la caballerosidad a mi alrededor y como yo, seguro hay muchas chicas que creyeron lo mismo. Lo bueno es que ahora veo las cosas de manera distinta, no sé si está bien o si está mal o si estoy loca por verlo así, lo que sí se es que extraño la caballerosidad y que espero que eventualmente regrese.

Y ustedes, ¿qué creen que pasó con la caballerosidad?

A.

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