¿Quitar o remover?

Sobre la singular contradicción que me llevó a iniciar una pequeña investigación lingüistica y desempolvar mi diccionario de latín

Hace poco leí un texto mexicano (de origen, el idioma era español, lógicamente), en el que se empleaba la palabra «remover» para referirse a «retirar algo». El lector español entenderá que me chirriara un poco, así que recordando las palabras de un buen profesor que tuve en el colegio decidí corregir (con todo respeto y buena voluntad) al redactor, indicándole que no hacía un uso correcto de la palabra, que se trataba de un falso amigo y que por favor cuidara nuestro hermoso lenguaje. Entendía yo que lo habían heredado del inglés to remove, como tantas otras palabras que calcan para usar con otros significados (rentar, aplicar…), por el simple hecho de estar más cerca geográficamente y por ello más expuestos a la influencia de USA.

Sin embargo, parece que mi profesor, aunque bueno, erró, y es que el que tiene boca se equivoca, como decía también de vez en cuando. Un desconocido me corrigió a su vez, y con muchas dudas procedí a comprobar lo que me aseguraba: que «remover» era perfectamente válido en castellano para referirse a «quitar», y por lo tanto ambas palabras sinónimas en determinadas circunstancias. En efecto, al contrario que yo, no se equivocaba: la RAE daba por válidas ambas acepciones para el significado, referido en este caso a quitarse una venda.

El lector quizá se pregunte por el interés de este asunto, que está precisamente en el origen etimológico de las palabras mencionadas. Y es que tras pedir disculpas a los posibles receptores de mi «corrección», indagué más sobre ello, para cerciorarme de que el uso no se hubiera admitido solo por la expansión de este significado: la raíz por supuesto era en ambos casos latina, y su uso se remontaba quizá al origen de nuestro propio idioma. De hecho en portugués remover y en italiano rimuovere significan únicamente «eliminar».

QUITAR

El verbo «quitar» (sacar algo y ponerlo en otro lugar) viene del latín medieval quitare y este de quietus (tranquilo, que no se mueve). Este es el participio del verbo quiescere (calmarse, reposar, aquietarse). Se asocia con una raíz indoeuropea *kʷei̯ǝ- (estar quieto). De ahí también las palabras quedar, aquiescencia, réquiem, tranquilo.
El verbo latino quitare inicialmente se usaba en el ámbito judicial para indicar que alguien lo han dejado tranquilo, pues le han quitado una culpa o una carga. De ahí paso a significar a sacar algo de encima.

REMOVER

La palabra «remover» viene del latín removere y significa «mover de un lado a otro». Sus componentes léxicos son: el prefijo re- (hacia atrás, de nuevo) y movere (mover). Alejar, retirar, apartar…
En este caso quizá es más fácil de ver si nos fijamos en la palabra remotus (alejado, remoto), en la que podemos identificar la relación que puede tener el verbo con situar algo lejos de otra cosa.

Y esta era la curiosidad que quería compartir con vosotros, que al menos a mí como escritor me fascina: la singularidad de este combo de palabras que hoy día comparten significado en castellano pero que ya llegaron a compartirlo en el idioma original. Una cuya raíz es quietus, y la otra movere, las cuales no pueden ser más opuestas en su origen, antónimas de hecho, y sin embargo significan lo mismo.

Desconozco si existe algún caso similar a este con otras palabras, en el nuestro o ningún idioma, pero si lo hay debe ser también excepcional. De cualquier modo confío en que te haya sorprendido también esta curiosidad, que como tantas otras, pese a tenerla continuamente frente a nuestras narices, o precisamente por eso, no advertimos.