Saliendo de tu (mi) burbuja personal

…Sabes el final de tu camino, no el cómo


Y nos pilla de sorpresa. De repente reconocer o vernos a nosotros mismos que estamos estancados, que simplemente no va, que nos dejamos llevar por la marea de las personas que nos rodean. Que vivimos en una burbuja.


Flotar, a la deriva.

Cómo reconocer que vivimos en una burbuja

Cuando creemos que las cosas tienen una única perspectiva. La nuestra.

Vivimos como real, el mundo que interpretamos según lo que hemos vivido. La mente es astuta, llama experiencia a los recuerdos. Cuando dices “eso no lo hago, porque ya me ha pasado” cometes el desacierto de adelantarte a lo que no ha sucedido. Tú mismo te haces trampa. Y sigues en tu burbuja.

Pongamos que, cambias de vida, país, trabajo, pareja o tienes nuevos amigos. Las nuevas situaciones son diferentes. Todas. La mente desesperada relaciona para ti los acontecimientos nuevos con los vividos. Para bien o para mal. Constantemente hace comparaciones, escanea todo.

Ahí la trampa. Han cantado linea. Todos los contenidos y situaciones de tu vida los alineas, para tener razón, para no moverte de donde estas. Para seguir viviendo en tu burbuja.


Llevado. Por el viento.

¿Para qué vivimos en una burbuja?

Para protegernos, creo que cuando lees la pregunta ya sabes la respuesta. Sí. Eso que piensas.

Tengo un amigo fotógrafo que me decía que prefería estar acomodado en su trabajo y seguir haciendo sus fotos sin presión, porque cada vez que presentaba su portafolio a galerías muchas veces era rechazado. Yo le decía que no le rechazaban a él. Es posible que su trabajo fuera similar a otro artista que ya tenían o que no era la linea de la galería. Le dije que le diera un giro a ese sentimiento. Ese ‘sentimiento’ es tu papel, tu rol, que hace que te mantengas dentro de la burbuja. Tu burbuja protectora.

Cuando vivimos en la burbuja todas las excusas, explicaciones, protección al dolor, son válidas y reales en nuestro mundo. Pero ojo, sólo en nuestro mundo. En nuestra burbuja.

Y sería falso decir que los cambios no duelen — a todos nos duelen los cambios — pero cada pequeño logro es una victoria inmensa en nuestro pequeño universo interior. El dolor — o los retos — son necesarios para abrirnos al mundo y romper nuestra burbuja.

Cuando dices “Yo soy así” le hechas más jabón a la mezcla, refuerzas tu papel. Haces tu burbuja más fuerte.

Encuentra tu propósito

Como te decía al principio, muchas veces nos dejamos llevar por la marea: las opiniones de los demás o las impresiones que tenemos de las cosas que suceden cerca de nosotros ¿Cómo romper la burbuja?

Cuando sabes el final de tu camino, no el cómo. Y lo sientes con fuerza — de verdad — y vas superando las circunstancias hasta lograrlo. Esto que acabo de decir se ha desvalorizado mucho porque es como el viento para unas cortinas. Las cortinas sólo se mueven cuando hay viento. Es decir un efecto externo. Debes buscar el porqué y para qué dentro de ti.


brillar.

Fases del encuentro del propósito

El soñador. Sé lo que quiero, pero soy ignorante de lo que debo enfrentar o comprometerme. Imagino un final victorioso. Sin conocer el transcurso del camino.

Pobrecito yo. Es tu primera derrota. Por tu desconocimiento del terreno, en tu primera equivocación sientes miedo y tu propósito encuentra un camino y un atajo. Es fácil caer en hacer de nuevo una burbuja, crear tu papel y quedarte ahí. El atajo es dejarlo. Y el camino, continuar pese a las dificultades.

Mi verdadero Yo. Es la fase de madurez, en que ya te liberas de tu burbuja y es más fuerte el deseo de cumplir tus metas, porque cada pequeño éxito es una victoria personal. Cada pequeño logro te ha hecho mejor, más fuerte, más tú.


Lanzarse de lleno al vacío.

Cómo salir de la burbuja y acercarte a tu propósito personal

Pon todo a tu favor. Y digo todo, hasta lo que sientas como malo. De todo se aprende. Lo que te sucede ¿buena suerte, mala suerte? Nunca lo sabes.

Baby Steps. Poco a poco. Hazte pequeños objetivos según tu capacidad, pero no seas condescendiente. Una vez logrado un paso. Continúa con el otro.

Reconocer de nuevo la burbuja. Es fácil caer en ella, esto pasa cuando no quieres hacer deporte porque tienes agujetas, cuando dices que estás muy ocupado para escribir en tu blog, cuando dices que ‘ya me ha pasado’, cuando comes comida basura y comienzas la dieta mañana, cuando dices soy así. ¿Necesitas más ejemplos?

Entender que mereces amor. Y no digo sólo amor romántico, digo amor a ti mismo. A saber cuidar tu cuerpo, a valorar la persona que eres. Irrepetible y merecedora de cosas buenas. Tu vida no es una película que necesita drama, suspenso, acción. Ni tampoco digo que deba ser de color de rosa. Tu vida, es eso. TÚ VIDA. Y podrías plantearte otras maneras — mejores — de vivirla.

Re programarte. Cuando ‘cambias tu chip’ cambia todo. La forma en que sientes y vives tu vida. Ojo, no digo que a todo hay que ponerle alegría cínica y no reconocer el dolor o los momentos difíciles, eso no. Pero lo que sí te digo es que podrías aceptar el papel que tenías antes — ese otro tú — y descubrirte y trabajar para ser la persona que te gusta — de verdad — ser.

Te propongo el reto. Muchos estamos con ello. ;)


De camino, al dorado.
Soy una persona nueva, que comienza una nueva vida…

Todas las imágenes propiedad de Ryan McGinley

Artículo publicado en MundoCaco.com

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