Si estás asustado de una niña, deberías estarlo

Del porqué Malala merece —sin duda— el Premio Nobel de la Paz

Malala en la celebración del primer aniversario de la iniciativa Educación Global Primero. Imagen: Centro de Información de la ONU.

“Fue convertida en blanco sólo por su determinación de ir a la escuela. Los extremistas demostraron qué es a lo que más temen —una niña con un libro .”

— Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas (ONU), en un evento de la ONU celebrando a Malala Yousafzai en julio de 2013.

Cuando oímos hablar de una organización terrorista que teme a una niña, reconocemos la ironía e incluso el humor en la idea. Las niñas tienden a ser asociadas con la debilidad, la pequeñez, la fragilidad. La dolorosa realidad es la siguiente: Si te sientes amenazado por una niña, debe ser que eres bastante débil.

Pero ésta es la cosa acerca de tener miedo de una niña: Deberías tenerlo.

Una niña es una fuerza poderosa. Las niñas enfrentan muchos tipos de opresión en todo el mundo, pero cuando esa opresión es convertida en oportunidad, tal como se presenta en el libro de 2009 La mitad del cielo, el beneficio es exponencial, para cada niña, su familia y su comunidad. Por ejemplo:

  • Varios estudios sugieren que cuando una mujer tiene más poder económico, una menor cantidad de dinero familiar es usado en gratificación instantánea y más en educación y en establecer pequeños negocios.
  • Cuando las mujeres tienes más poder en la toma de decisiones familiares, la salud y nutrición de los niños mejoran.
  • Aún después de considerar ciertos riesgos—tales como a defensores demasiado entusiastas de la educación, quienes tienden a descartar evidencia que no se ajusta a sus puntos de vista—, hay varios estudios rigurosos que sugieren que el expandir la cobertura educacional para niñas, incluso sólo de educación primaria, condujo a mujeres a casarse más tarde en su vida y a tener menos hijos (un resultado que tiene como fruto beneficios en salud y mayor bienestar en países en vías de desarrollo).
  • Un estudio de las repercusiones del hecho de que las mujeres obtuvieran el derecho a voto en EE.UU. mostró que fue determinante para que legislación en salud pública fuese aprobada rápidamente y que la mortalidad infantil declinara de un ocho a un quince por ciento.

Malala Yousafzai ejemplifica la poderosa fuerza en favor del bien —por cambio revolucionario—que una chica puede tener. Ella ganó la atención mundial por ser disparada por los talibanes y sobrevivir milagrosamente, pero sus memorias, Yo soy Malala, revela las valientes decisiones que ella ha tomado cada día para defender y apoyar el derecho a la educación.

Me emocioné cuando me enteré, hace unos meses, de que mi ex empleador, el Centro Nacional de la Constitución, decidió conceder a Malala la Medalla de la Libertad 2014 (que es a menudo un predecesor de un premio Nobel). Estaba más emocionada aún cuando me enteré hoy que va a recibir el Premio Nobel de la Paz.

La entrega a Malala Yousafzai del Premio Nobel de la Paz, envía un muy necesario mensaje acerca de que empoderar a niñas y mujeres es una parte esencial de la defensa de los derechos humanos, y de trabajar por un mundo en paz. ¿Y qué pasa con aquellos que no quieren un mundo en paz? Ellos deberían tener mucho, mucho miedo. Sobre todo de niñas con libros.


Este post fue publicado originalmente en el blog de la autora como parte de una serie de 31 días acerca del poder de las mujeres.