¿Son malas las ofertas de empleo que piden pretensiones de sueldo?

por Francisco Aguilera G.

Afortunadamente, nunca he tenido que salir a la calle a buscar trabajo. Durante el tiempo que trabajé contratado, siempre fui llamado de una empresa a otra y no es que provenga de un círculo social de mucha influencia, es simplemente el resultado de hacer un buen trabajo. Sin embargo, sé lo difícil que puede llegar a ser el desempleo.

Escribir currículos, enviarlos a diferentes empresas y asistir a entrevistas de trabajo debe ser algo tremendamente agotador, sobre todo si tienes mucha presión encima e hijos a los que alimentar.

Cuando te encuentras en esa situación, estás atento o atenta a todas las oportunidades que se asoman por el horizonte y cualquier oferta de trabajo que se publique trae un poquito de luz y esperanza a tu vida. El problema con muchas de estas ofertas es que nunca sabes cuánta gente postula, cuáles son tus oportunidades de obtener el empleo y, lo peor de todo, ni siquiera sabes cuánto es el sueldo que se ofrece.

El dilema de la renta

Recientemente, vi ocurrir en un grupo de Facebook muy popular (Open D, diseño para todos) una discusión bastante agitada respecto de la publicación de ofertas de empleo en las cuales no se anuncia el sueldo ofrecido. Algunos lo aprobaban como una práctica legítima y otros no.

La mayoría de los participantes en la discusión no quería ver más este tipo de ofertas, ya que, según dicen, solamente se usan para engañar a los profesionales con el fin de hacerlos participar en un proceso de selección para, finalmente, pagarles una miseria.

Es un argumento que tiene bastante lógica y se sustenta en hechos reales, pero no creo que por ello debamos limitarnos sólo a las ofertas de empleo donde se dice explícitamente el sueldo que obtendrá la persona seleccionada.

Debo ser el disidente

Según mi parecer, hay casos en los que está bien que no se diga cuál es el sueldo ofrecido y que, en cambio, se pregunte al postulante cuáles son sus pretensiones de renta. La respuesta a esta pregunta se puede usar como factor determinante para perfilar a la persona e identificar si se trata de alguien que se ajusta las necesidades del puesto y la cultura de la empresa o no.

Anteriormente hablamos de tácticas para evitar a los clientes complicados y, así como nosotros tenemos nuestro legítimo derecho como profesionales a filtrar a nuestros potenciales clientes en base a ciertas preguntas, los empleadores también pueden hacer lo mismo con sus postulantes.

Supongamos que una agencia está buscando a un diseñador para hacerse cargo de todas las piezas gráficas de uno de sus clientes y tener contacto directo con ellos. La persona ideal para ese puesto debería cumplir con ciertas características específicas, como por ejemplo, confianza en sí mismo y su trabajo, habilidades de negociación y buen trato.

Si a un postulante a este puesto se le pregunta por pretensiones de renta y responde con una cifra muy baja, quiere decir que se trata de un profesional que no valora mucho su trabajo y que no tiene mucha confianza en sí mismo, lo cual es un indicador inmediato de que no es la persona ideal para el puesto. También se podría deducir que, si la cifra es exorbitantemente alta, se trata de alguien con expectativas poco realistas, lo que conlleva el riesgo de que, al tratar con el cliente, haga demasiadas promesas que luego no pueda cumplir, entre otras cosas.

Preguntar las pretensiones de renta no es algo que sólo hagan las empresas explotadoras, es también un método de filtración de los postulantes.

Yo mismo lo he aplicado anteriormente. Al contratar desarrolladores freelance, nunca he contratado al más barato; por lo general, me he quedado siempre con los más caros, porque, a diferencia de los más baratos, demuestran confianza y un entendimiento más a fondo del problema a solucionar.

Por eso, creo que rechazar una oferta de empleo únicamente porque no dicen el sueldo ofrecido es un error.

Pero Francisco, hay empresas que se aprovechan…

Es verdad, y son muchas más que las que hacen un buen uso de la solicitud de pretensiones de sueldo, pero no por ellos vamos a negar la entrada a los que sí la usan correctamente.

Las empresas que desean pagar poco lo hacen de este modo porque saben que, si ponen un sueldo bajo, van a ser trolleados enormemente por una tropa de gente que los tratará de usureros, explotadores y deshonestos, aunque se trate de una microempresa familiar que de verdad no tenga la posibilidad de ofrecer un mejor salario. Por eso prefieren ocultar el monto que ofrecen como sueldo.

Lo peor es que esta misma tropa de ‘defensores de las buenas prácticas’ suelen aparecer incluso cuando se sabe que alguien está ganando un sueldo más alto de lo normal.

Recuerdo haber visto cómo muchas personas sacaron conclusiones apresuradas respecto de una colega que gana más del triple de un sueldo estándar de diseñadora trabajando en una institución gubernamental. Bastó que alguien publicara una imagen (capturada desde el sitio web de la institución) donde se apreciaba su sueldo y no pasaron ni 10 minutos para que se llegara a la conclusión de que tenía ‘contactos’ o de que había hecho algún tipo de arreglo para obtener ese monto. Por algún motivo que desconozco, es más fácil llegar a esas conclusiones que pensar “Qué bueno que la colega esté ganando un buen sueldo”.

Es por este motivo que las empresas prefieren no decir cuánto es lo que ofrecen como sueldo, aunque sea una cifra alta.

No esperes que hagan tu trabajo

Antes de postular a un empleo, tienes la obligación de investigar el tipo de empresa que es y prepararte para la situación a la que te enfrentarás. Si la oferta de trabajo no indica el sueldo que pagarán, está en tus manos averiguar si es por usureros o por perfilamiento, preparar una respuesta sólida y presentarla con confianza.

Por ejemplo, si la imprenta de la esquina del barrio busca un diseñador y pide un currículum con pretensiones de sueldo, es muy probable que, dado el tamaño de la empresa, ofrezcan poco, y está en tus manos tomar la decisión de postular o no.

Por otra parte, si se trata de una agencia de publicidad internacional, existe la posibilidad de que el puesto que ofrezcan implique mucha más responsabilidad, por lo tanto, al preguntar tus pretensiones de renta, tal vez estén midiendo tu propia valoración… O tal vez no. En cualquiera de los casos, debes tener una respuesta firme y segura.

Dejemos de quejarnos

No me cansaré de decirlo: los creativos somos valiosos y merecemos respeto pero, como dice mi papá, “el respeto hay que ganárselo” y en base a quejas no se consigue nada.

He visto diseñadores y otros creativos quejándose de ofertas de empleo en las que pagan poco, de ofertas en las cuales no se indica el sueldo y de colegas que ganan sueldos de muy alto nivel.

Obviamente, hay cosas que son inaceptables y por las cuales vale la pena levantar la voz; sin embargo, creo que alegar por todo es un camino que no lleva ninguna parte.

Las quejas sólo demuestran nuestros miedos.

Usemos nuestra creatividad como nuestra arma para conseguir empleo, generar mejores trabajos o crear nuestros propios emprendimientos.

Un abrazo,
 @FranciscoAMK

Editado por: Melissa Amaro P.


Este artículo apareció primero en FranciscoAMK.com el 19 de agosto de 2015, si quieres recibir semanalmente más contenido como éste sólo debes suscribirte al newsletter aquí.