
Tal día como hoy nació mi héroe
Lo mejor de mi móvil es la app de astronomía. Es genial, cuando apunto hacia abajo veo el cielo en el Hemisferio Sur. Hace un rato me ha dicho que, tal día como hoy 27 de diciembre, hace 498 años que nació mi héroe: el Kepler.
Era medio cegato, sietemesino y de salud delicada. Sus padres eran raritos y fue alumno de Maestin y Tycho. Con esos mimbres solo podía salir un genio.
Me produce una profunda admiración el rigor necesario para negar lo evidente y vulgar, ese que le permitió describir las órbitas de los planetas con solo observar su trayectoria en el cielo.
Y por si fuera poco, una vez rendido a la evidencia de lo observado, tuvo el cuajo de reprocharle a Dios el usar la imperfecta elipse habiendo círculos perfectos. Todo un tío.
Si pudiera resucitar a un antiguo, sentaría a Kepler con Einsten y estoy seguro que sonreiría encantado al descubrir que en el universo tetradimensional de la relatividad general, los planetas estiran las elipses y describen líneas rectas.
Aunque eso sería resucitar a dos, quizá mejor resucitar a Marilyn e invitarla a un martini matutino.
¡Menudo dilema!