

¿Cansado de estar soltero? Comienza a salir contigo mismo
Permítanme prologar esta pieza diciendo que tengo 31 años, estoy soltero, hace años que no me enamoro y hace meses que no tengo una cita real. Y estoy feliz.
Pareciera que toda conversación que tengo es con gente de mi edad desesperada porque están solteros. «Smiley, ¿qué voy a hacer, meterme en Tinder, es todo lo que me queda?» «Smiley, ¿cómo se supone que voy a conocer a alguien cuando toda la gente atractiva y potable ya está en pareja?» «Smiley, no puedo ir a otra boda sin novio, ¡es una vergüenza!» «Smiley, quiero tener una familia, tengo 32 y estoy soltera, ¡mi vida no vale nada!»
Estas conversaciones a menudo me sorprenden. En primer lugar, si tantas personas maravillosas están solteras, ¿por qué tienen tantos problemas para conocer la pareja perfecta? Ahora, en mi agenda de solteros inteligentes y geniales que conozco, mantengo abierta una ficha en la que cada dos semanas hago correlaciones para encontrar potenciales parejas —soy como la bisagra de una puerta.
En segundo lugar, y más alarmante, está el por qué las personas se sienten tan angustiadas con la soltería. He pasado buena parte del último año (ok, dos años) (está bien, a la mierda, tres años), solo, y aunque podría inventar alguna historia terrorífica sobre lo miserable que fui, la verdad es que nunca he sido más feliz. En lugar de estresarme por lo difícil que fue conocer a la mujer perfecta a la edad de 30, decidí olvidarme por completo de salir con alguien.
Y en su lugar, decidí empezar a salir conmigo mismo.
Cuando comienzas a salir contigo mismo, cambia tu forma de pensar. En lugar de definir lo que vales en función de si alguien encaja bien a la derecha de tu foto o si otro quiere irse a casa contigo, tú determinas tu propio valor en función de cómo estás utilizando tu tiempo. Puedes abocarte a proyectos personales, reservar un momento para la introspección y el cuidado personal, y descubrir nuevas aspiraciones profesionales. En lugar de dejarte llevar por la inercia, ahora estás al mando de tu propia vida.
Si te encuentras luchando con las citas online o estresándote por ser la única persona soltera en la boda de tu amigo (¡no te preocupes que a mí ya me pasó tres veces este verano!), mi recomendación es pasar un par de semanas saliendo contigo mismo.
Agasájate.
Invítate a la cita perfecta. Ve a tu restaurante favorito, pide lo que te venga en ganas y bebe un vaso de vino tinto. Cómprate una camisa o un par de zapatos nuevos. Ve a la librería y cómprate ese libro nuevo que te mueres por leer. Invítate a un espectáculo este fin de semana —de música, teatro, comedia— lo que sea que más disfrutes. Ve al cine solo y siéntate en el asiento que más te plazca. Programa una aventura a un lugar en el que nunca hayas estado.
Cuida de tí mismo.
Sal a correr. Haz una larga caminata urbana. Ve a esa clase de yoga a la que nunca tienes tiempo de ir. Medita. Tómate una siesta bajo el sol. Tómate una siesta a la sombra. Toma un baño de tina. Recibe un masaje. Cocina tu comida favorita. Pide comida a domicilio y cómela en la cama. Levántate temprano y lee ese libro que ha estado reposando en tu biblioteca por meses. Quédate hasta tarde y mira los episodios de tu programa favorito en Netflix.
Créate.
Escribe en tu diario. Escribe una entrada en tu blog. Escribe un cuento. Escribe un libro (advertencia: hice esto y como resultado me quedé soltero por dos años, así que planifiquen bien). Toma una clase de tipografía. Pinta. Dibuja. Saca fotos. Haz un cortometraje. Aprende a programar. Aprende un nuevo idioma. Diseña tu nuevo sitio web. Piensa una idea de negocio.
Motívate.
Encuentra un amigo que esté trabajando en un proyecto que te interese y busca cómo poder integrarte. Ofrécete como voluntario en tu comunidad. Sal de tu zona de confort asistiendo solo a una happy hour, una fiesta o evento que parezca divertido. Organiza una reunión grupal en pos de alguna actividad que te guste, como el yoga, la cocina, la poesía, o el diseño gráfico.
Mira, ser soltero no es tan malo. Si tienes una relación y estás celoso de toda la diversión que nosotros los solteros estamos disfrutando porque estamos saliendo con nosotros mismos, entonces deberías estar celoso. ¡Te lo estás perdiendo, mamón! ¡Hazte una caricia! (Y si decides cortar con tu novia, házmelo saber porque soy un gran enamorado de ella.)
No te preocupes, no es permanente. Yo también quiero llegar a casa y tener alguien a quien abrazar, como todo el mundo. Quiero tener una familia algún día. No te estoy diciendo que renuncies al sexo o a las salidas para siempre. No te estoy diciendo que abandones tu meta final de ser un padre o una madre increíble.
Sólo estoy diciendo que salir contigo mismo por un tiempito podría ayudarte a descubrir quién eres y qué quieres. Podría ayudar a que dejes de preocuparte por lo que otros piensan de tu sexta foto en Tinder (o estresarte sobre si deberías tener una sexta foto en Tinder — «¡¿quién diablos tiene seis fotos en Tinder?!») y empezar a pensar en cómo deseas pasar tus días. Puede que te inspire a explorar una nueva pasión o encontrar un nuevo trabajo. Puede que te dé el tiempo necesario para poner en marcha el proyecto o embarcarte en la aventura que siempre soñaste.
Si tienes suerte, salir contigo mismo, podría incluso acercarte a la persona que has estado buscando.
Smiley es el autor de The Breakthrough Quarter-Life, que es un éxito de ventas en Amazon. Síguelo en @whatsupsmiley y consigue recursos gratuitos en su boletín de noticias.
Sigue a Medium Español en Twitter | Facebook | RSS | Página principal