Todo es posible: Gracias KG
Haciendo una pausa en los previos de temporada, quisiera compartir un poco sobre Kevin Garnett, y como en gran parte fue el responsable de que mi interés por la NBA renaciera.

Era el verano del 2007 y entonces lo vi en alguna página de noticias en internet. Kevin Garnett a Boston. KG se convertía en un Celtic. Y a pesar de que hasta ese entonces yo me había alejado un poco de la NBA me sentía muy contento y sabía que ese cambio no era cualquier cosa. Se podía percibir su importancia.
Repasando rápidamente el cambio: los Celtics mandaban a un montón de jugadores y selecciones colegiales de futuros drafts a Minessota por Garnett. Un poco antes, también a través de un cambio, los Celtics habían obtenido a Ray Allen de los Sonics de Seattle (actualmente Oklahoma Thunder).¹ Y así, con la llegada de Allen y Garnett, más la presencia de Paul Pierce se formó un segundo Big Three en Boston.
Desde hacía mucho me gustaba seguir el básquet, pero después de la dinastía de los Bulls en los 90 y el retiro de Michael Jordan, al igual que muchos otros aficionados, mi interés disminuyó. Agreguémosle a eso la huelga de la liga en el 99, el tricampeonato de los Lakers de Shaq y Kobe (y tres finales sumamente disparejas), el surgimiento de los Spurs,² la pelea en el Palacio, mal arbitraje, partidos con muy pocos punto anotados y el hecho de que la única televisora que transmitía partidos en TV abierta en México gradualmente dejó de hacerlo, hizo que el interés ya no fuera el mismo.
Pero con la llegada de Garnett a mi equipo favorito, mi interés regresó, o en ese momento al menos cierta curiosidad.
El tiempo de transición y acople para el Big Three fue prácticamente nulo y esa temporada fue de ensueño para los C’s ganando 66 juegos en la temporada regular y terminando ganando el título en contra de los eternos rivales, los Lakers de Kobe, Phil Jackson y Pau Gasol. Garnett se encargó de imponer una mentalidad defensiva que contagió a sus compañeros siempre poniendo primero el desempeño en equipo más que sobresalir individualmente. Siendo Allen y Pierce veteranos que también habían batallado durante gran parte de su carrera para poder estar en equipos ganadores y contendientes al campeonato, no batallaron para entender el mensaje y hubo una sinergia que se demostraba en la cancha. Pero todo empezaba con Garnett.
En la siguiente temporada los C’s empezaron con un impresionante record de 27–2 y todo parecía indicar que un bicampeonato venía en puerta, pero KG se lesionó en un partido de temporada regular en febrero, lo cual ocasionó que se perdiera el resto de la temporada y con ello la oportunidad de repetir el campeonato a los Celtics. Y desde esa lesión, Garnett ya no volvió a ser el mismo, ni el equipo de Boston. Aun así este grupo de jugadores lograron llegar a una segunda final en el 2010, pero esta vez más en base a experiencia, técnica y esfuerzo. En las finales de conferencia derrotaron a los super favoritos Cavaliers de Cleveland y ocasionaron que LeBron dejara al equipo de su ciudad natal y llevara sus talentos a South Beach, modificando drásticamente el rumbo de muchos equipos en la NBA. En esa final, Boston perdería dolorosamente en 7 juegos contra los Lakers. Después de esta temporada hubo intentos de reforzar el equipo alrededor del Big Three y el crecimiento del movedor Rajon Rondo, pero el talento ya no fue suficiente para competir contra un nuevo Big Three de Miami (LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh). Y aun así las series de playoffs de Boston vs. Miami fueron peleadas y nunca se puso en duda el esfuerzo de los de verde. Pero nuevamente todo empezaba con Garnett.
Después de perder en la primera ronda de los playoffs en la temporada 2012–2013, la directiva de Boston decidió empezar un proceso de reconstrucción y envió a Paul Pierce y al mismo Garnett a Brooklyn por selecciones colegiales. En su momento odié ese cambio, pero a la larga ha resultado mejor para los Celtics. Pierce jugó un año en Brooklyn y Garnett duró dos temporadas para después ser cambiado a Minnesota. De vuelta a donde empezó todo, pero prácticamente en un papel de mentor para el joven equipo de los Timberwolves (solamente jugó en 38 partidos de la temporada anterior). Y hace unos días Garnett anunció su retiro a los 40 años, después de 21 temporadas, 1 campeonato, 2 finales, 1 MVP, 15 selecciones al juego de estrellas y muchos otros reconocimientos más.
Garnett cambió la NBA de varias maneras: era un jugador altísimo pero muy hábil y rápido, empezó una tendencia de jugadores que llegaron directamente de la preparatoria. Su segundo contrato en la NBA hizo que se incorporara el tope salarial en la liga. Se puede decir que es uno de los mejores jugadores defensivos de toda la historia, si no es que el mejor. El tipo siempre jugaba con una intensidad al 100 %. No importaba si era un juego de pretemporada o si había una ventaja de 20 puntos en el juego; él seguía defendiendo, saltando, gritando. Se puede decir que era un bully, pero si jugaba en tu equipo era tu bully.
Ahora estoy metido en la liga más que nunca. Claro, ayuda el acceso que podemos tener en estos días y la cantidad de información disponible. Y por supuesto, los jugadores, equipos y competencia que hay actualmente. Pero al final de cuentas, todo esto para mí empezó en el verano del 2007.
Gracias KG, todo es posible.
- La motivación a hacer cambios fue debido en gran parte a que en el draft de ese año, aun y cuando tenían grandes posibilidades de quedarse con la primera o segunda selección, los Celtics no tuvieron suerte y en el sorteo les tocó la quinta. La primera selección de ese año fue para los TrailBlazers de Portland los cuales seleccionaron a Greg Oden y la segunda selección fue un chico de la Universidad de Texas llamado Kevin Durant, el cual fue seleccionado por los Sonics de Seattle.
- No me malentiendan con los Spurs. I love the Spurs! Y he aprendido a respetar y a admirar lo complicado que es hacer lo que han hecho por tantos años. Pero, en ese entonces realmente no hubo rivalidad que creara grandes expectativas, sobre todo en sus finales contra los Nets, los Pistons, y los Cavs. Caso totalmente contrario el de sus últimas dos finales jugadas contra Miami.