Toma control de tu día aprendiendo a crear nuevos hábitos

Bajo una nueva aplicación para manejar mis tareas. Leo un par de tutoriales y reviews de otros entusiastas como yo. Transfiero todas mis tareas a el nuevo sistema. Después de un par de semanas/meses, vuelvo al primer paso con una aplicación diferente.

¿Te suena conocido?

He pasado mucho tiempo buscando la herramienta perfecta. Aquella que finalmente será la clave para la productividad que necesito. He probado de todo desde soluciones en la web, aplicaciones en distintos sistemas operativos y plataformas hasta un sinfín de cuadernos usando lápiz y papel.

Esta demás decir que aún no encuentro el santo grial de la productividad, y la respuesta es muy obvia, no lo hay.

Tu sistema de productividad debe ser el resultado de tus hábitos. Para mejorar tu productividad debes mejorar tus hábitos, no mejorar tu sistema para administrarlos.

Lo primero es entender que tú ya tienes hábitos de todo tipo, aunque no los hayas creado conscientemente. ¿Te lavas los dientes después de comer? ¿Te tomas uno o dos cafés en la mañana? ¿Te fumas un cigarro después de almorzar? Todos estos hábitos están implícitos en tu vida y se forjaron sin uno pensarlo mucho.

Entonces la pregunta que cabe hacerse es cómo puedo generar nuevos hábitos y de paso eliminar los malos.

Cómo generar nuevos hábitos

Hoy me levanté y me dieron ganas de ir nuevamente a tomar desayuno al café de la esquina. Ya van dos o tres veces la semana pasada y todos los días de esta. Ya ni lo pienso, sólo salgo en la mañana a tomar mi desayuno al boliche de la esquina. Así, sin pensarlo, cree un hábito. No digo esto sea malo, pero mi mañana pasó a tener un hábito distinto y yo no me di ni cuenta. Pronto el desayuno incluirá un muffin y luego un yogurt para llevar a la oficina y finalmente meses después y un par de kilos demás me preguntaré de dónde salió todo esto.

Por lo mismo es clave ser capaz de controlar los hábitos que generas y cultivas en tu vida de manera consciente.

El tema ha sido bien cubierto por varios libros al respecto, y de todo lo que he leído rescato cinco técnicas para generar un hábito nuevo:

  1. Definir claramente el hábito.
  2. Tener clara la motivación detrás del hábito.
  3. Fijar objetivos claros y medibles.
  4. Disminuír el roce.
  5. Repetir el hábito por entre 1 a 3 meses.

Ejemplo práctico de cómo crear un nuevo hábito

1. Definir el hábito
Quiero mejorar mi estado físico, este será imagino un tema que varios compartimos. Pienso en crear un hábito que me permita mejorar mi estado físico, pero eso no es nada claro, por lo mismo redefino mi hábito según:

«Quiero hacer deporte y comer más sano»

Aquí hay dos hábitos implícitos y es importante separarlos. Estoy además suponiendo que hacer deporte y comer sano mejorarán mi estado físico. En el ejemplo es claro pero a veces no es tan simple detectar la correlación.

2. Tener clara la motivación detrás del hábito
Mi motivación detrás de este hábito solía ser el querer tener un six-pack, algo que además de ser una motivación sin mucho fondo, nunca conseguí. Hoy mi motivación es que quiero vivir sano para estar la mayor cantidad de tiempo posible junto a mi hija.

3. Fijar objetivos claros y medibles
Hacer deporte y comer sano no son objetivos ni claros ni medibles. Definámoslos y pongámosle números.

Para hacer deportes, decidí que caminar y andar en bicicleta son mis elecciones. Me desagrada profundamente correr y aquí donde vivo puedo salir a caminar fácilmente. Soy un gran fan de no hacer cosas que no te gustan y cualquier método que implique «sufrimiento» jamás lo recomendaría. Lo de la bicicleta es algo nuevo y lo probaré a ver si lo internalizo como hábito.

Entonces, mis objetivos son salir a caminar cinco veces a la semana y salir a andar en bicicleta una vez a la semana al menos 30 minutos. Suena bien y fácil, ya que es importante que los primeros pasos al crear un hábito nuevo sean muy sencillos.

Comer sano tampoco es claro ni medible. La métrica menos mala para esto es medir las calorías, por lo tanto mi objetivo es comer menos de 1.730 calorías al día. Este número me lo da MyFitnessPal que es la aplicación que uso para llevar registro de lo que como. Métete a este link, ingresa tus datos y ponte un objetivo de peso. La aplicación te dirá cuantas calorías debes comer al día y te permitirá ir registrando tus comidas.

4. Disminuir el roce
Disminuir el roce y fomentar el hábito conectándolo con tu motivación. Lo primero que hice fue pegar una foto de mi hija en el refrigerador, así cada vez que voy a sacar algo para comer veo su foto y me recuerdo el porqué estoy haciendo lo que estoy haciendo. Segundo, preparo el bolso y la ropa de deportes la noche anterior y lo dejo listo en la puerta. Así en las mañanas no tengo que pensar en si quiero o no hacerlo, nada más agarro el bolso y elimino todo roce mental que me haga no seguir adelante con mi tarea.

5. Repetir hasta que se transforme en un hábito
Aquí he leído de todo, desde que hay que repetir un hábito por 21 días consecutivos hasta que hay que hacerlo a lo menos 3 meses. Mi experiencia me dice que depende del hábito y que en realidad no importa el tiempo si seguiste los pasos anteriores. Just do it y disfrútalo.

PD. Hay quienes agregan una etapa de refuerzo positivo, es decir, premiarte por conseguir hacer lo que te planteaste. Para mi el tener la motivación clara es parte de dicho refuerzo, pero si te sirve puedes implementar un paso adicional (mientras no sea el comerte un chocolate cada vez que logras el salir a caminar 🙂)

Sí es clave medir y llevar control de lo que haces y por cuanto tiempo. Para eso yo uso una aplicación que se llama Productive en iOS. Hay montones de aplicaciones que hacen esto y puedes llevar un calendario a la Jerry Seinfeld (don’t break the chain) en una hoja de papel. La herramienta no es lo importante pero es bueno tener una.

La app store no está corta de aplicaciones para mejorar tu productividad

Claves adicionales

La cantidad de hábitos sí importa

Partí con este sistema incorporando 4 hábitos a mi rutina. Todo funcionó perfecto por dos semanas por lo que decidí incorporar 4 más. Con 8 nuevos hábitos todo se fue al carajo y no sólo incumplí los 4 hábitos nuevos sino que dejé de hacer los 4 primeros.

Mi recomendación es partir despacio y dejar que los hábitos se asienten antes de agregar más a tu rutina. 4 hábitos sencillos fue para mi suficiente. Busca tú tu número.

El punto de quiebre

Finalmente y no menor es entender el punto de quiebre de un mal hábito. Por ejemplo a mi me encanta comer chocolate, tanto así que me compro una caja de chocolates y no puedo parar hasta que me la como entera. Así de simple, lo tengo asumido. He probado de todo y nada funciona por lo que tuve que ir a la raíz del problema. Dicha raíz es el momento exacto cuando decido comprar el chocolate. En ese momento, es MUCHO más fácil romper el hábito que cuando lo tengo frente a mí en casa. Por lo tanto todas mis energías van al momento en que estoy comprando, donde fácilmente esquivo el pasillo de los chocolates. Así de fácil dejé de comer chocolate y también dejé de tomar Coca-Cola.

Reflexiones finales

Uno es lo que hace repetidamente durante el día. Quieras o no, consciente o inconscientemente llevas adelante tu día de una manera establecida llena de hábitos buenos y malos. Si quieres tomar control de tu vida, comienza cambiando los hábitos más sencillos primero y asentándolos a tu nueva rutina.

Comienza hoy mismo a crear una mejor versión de ti mismo un día a la vez.