Un escenario «Trumpesco»

Ilustración de Pablo López

Trump ha ganado. Los sondeos, como ya hicieron en España en las pasadas elecciones de julio, han fallado. Quizá nadie lo esperaba como quizá nadie esperaba que el brexit se hiciera realidad. Y ambos han sucedido. Tampoco se esperaba que la paz firmada entre el gobierno de Colombia y las FARC fuera rechazada por el pueblo. Por un escaso margen, sí, pero rechazada. El dolor del pueblo ha sido el que ha votado en todos los casos. También su rabia, su ira, su miedo a un sistema que lo margina y lo excluye de toda decisión. Un sistema que le tapa los ojos a base de tele basura y fútbol; que le cierra la boca con leyes desproporcionadas.

Está sucediendo en todas partes. La gente se agarra a soluciones extremas ante las situaciones cada vez más extremas que se viven en un mundo al borde del colapso. Piensan (han comprobado) que las soluciones propuestas hasta ahora por las élites políticas no han funcionado y buscan nuevos discursos que aporten nuevas formas de resolverlas. Discursos que pueden ser disparatados, cargados de odio y racismo, como el de Trump, pero que dicen exactamente lo que quieren oír. Y es que cuando la gente ve peligrar su propia existencia cualquier rastro de raciocinio desaparece.

Ahora que una de las democracias más poderosas y consolidadas ha abierto la veda a este tipo de personajes, ¿qué ocurrirá en el resto si tenemos en cuenta que líderes con discursos similares ya están dando señales de fortaleza en ellas? Los mercados ya están demostrando su pánico. También la mayoría de líderes políticos. Todos tienen miedo del monstruo que, de alguna manera, ellos mismos han creado.

No hay nada bueno en la victoria de Trump salvo la esperanza de que sirva como ejemplo de lo que ocurre cuando se ignora sistemáticamente a los ciudadanos y ciudadanas. Aunque el precio de esta lección puede ser demasiado alto.

Lo que empezó siendo una broma ha llegado demasiado lejos: hoy todo es un poco peor de lo que era ayer. Veremos qué pasa mañana en en este nuevo escenario «Trumpesco».