Un funeral en la Habana

Escrita en La Habana, Cuba.

Desde que lo vio sabía que algo andaba mal, aun así ella subió al taxi. Al instante la invadió un olor fétido, como si algo se estuviera pudriendo; una mezcla entre sudor, sal y alcohol.

El conductor le pidió la dirección y ella respondió de inmediato. Bajó la mirada hacia su bolsa buscando evadir la mirada azul, ojos hinchados. Él respondió con una sonrisa a medias sin mostrar los dientes, más por cortesía que por sentimiento.

El auto comenzó a andar, la suerte estaba echada.

Ella sacó su celular, las manos le sudaban. El conductor frenaba bruscamente en cada intersección, le costaba trabajo mantenerse en línea recta; algo andaba mal.

El aire se tornó más pesado, ella podía sentir como la veían los ojos a través del retrovisor, su corazón comenzó a temblar.

El taxi dio una vuelta inesperada: una calle solitaria. Ella sabía el camino a la perfección, y ese giro no estaba en el mapa… Con el estómago en la garganta, las costillas ahogándola y las piernas temblando, tecleo en el celular el número de auxilio. Sonó un tono del otro lado de la línea. Una vez más y no hubo respuesta. El auto giró en la esquina.

¡Disculpe señorita! —gritó el conductor.

Ella se paralizó, respiró pánico. Se escuchó una voz contestando en la línea. El auto se detuvo en seco.

“Lo siento mucho señorita, ayer fue el funeral de mi esposa y no he dormido nada. Ya sabe cómo están las cosas… No importa lo que pase, hay que seguir trabajando para llevar la comida a los niños.”

El viento entró por la ventana, ella sintió un golpe en el pecho, no supo que contestar. Levantó la vista y miró los ojos en llanto del hombre.

«¿85? Me parece que esta es su casa… Y como le dije… Lo siento mucho señorita».

Fin.

Si disfrutaste la historia dale clic al corazoncito verde.

Puedes encontrar más historias en: www.napkintales.com

Fotos con historias en Instagram.

Me puedes seguir en: Periscope | Snapchat: Another_Writer | Twitter | Facebook | Instagram

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.