Una historia de amor llena de esperanzas

Esta historia de amor comienza cuando ella me dio un hogar. Tal cual lo que una madre le da a su hijo al nacer para hacer que este crezca y sea una gran persona, un gran ciudadano y un profesional capaz de ayudarla y sostenerla cuando necesite de él.

Con ella pude aprender buenos valores, más allá de los que se obtienen con la experiencia. Formó parte de mis más gratas experiencias con su gran exclusividad. Tenía una canción que me hacía sentir la persona más orgullosa de ella y un manto con unos colores que me hacían enaltecer con solo observarlos. Era increíblemente hermosa.

Muchas veces, sin querer, hacia que disfrutara de grandiosos paisajes, hermosos amaneceres y atardeceres. Gracias a sus grandes virtudes, podía obtener grandes ingresos de dinero para financiar cualquier servicio que yo necesitara y recompensarme, además, por los grandes logros y avances que aportaba para su persona. Pero… (nunca puede faltar uno), a pesar de todo esto, su pasado causó en su interior el crecimiento de muchos defectos.

Después de un tiempo de tan buena relación amorosa, cambió. Hubo algo dentro de ella que la hizo no ser la misma desde que la conocí. Con el pasar de los años, parecía más descuidada, con una apariencia más desagradable. Poco a poco esto la hizo ser más odiosa. Solo aceptaba que le dieran apoyo esos que la aceptaban tal cual como ella era por dentro.

Esto hizo que sus ingresos monetarios fueran menores. Por tanto, me fue cerrando las puertas y comenzó a tener esas ganas de querer controlar a los que la rodeaban y querer enmendar errores de su pasado de una manera absolutamente inadecuada. Eso hacía que yo tuviera una vida que no parece merecida para alguien que siempre ha querido el bien para su crecimiento. Y ahora, debido a esto, no sé en qué momento pueda hacerme pasar muy malos ratos y muy malas experiencias en mis día a día que me quedan por crecer y vivir.

Es complicado. No se imaginan cuánto. Lo difícil que es poder amar de tal manera que llegas a aceptar tantos y tantos defectos de alguien. Por mas que intento no pensar en alejarme de ella, siempre hace que cada vez lo desee más con el pasar de los días.

Sigo firme en mis intentos por lograr que ella mejore. Sé que puedo lograrlo. Sé que puedo ser parte de ese cambio que muchos queremos para que se vuelva parte de las mejores. Tengo esperanza. Solo necesito fortaleza y mucha paciencia. Sé que cambiará.

Te lo prometo, Venezuela. Por lo grande que me has hecho ser y por las cosas bellas que me has mostrado de ti, prometo que serás la misma e incluso mucho mejor de lo que eras antes. ¡Lo prometo!