Una vida diseñada por lo que valoras

Por Sergio Sala


A lo largo de tu camino siempre encontrarás oportunidades que tientan a alejarte de lo que realmente deseas hacer en tu vida.

Esa reluciente oferta de trabajo que se vería mal si no la tomas, ese cliente rico que detestas pero que da una buena paga o esas influencias que te incitan a mostrar más de lo que tienes a los demás.

Todo se convierte en lo que “deberías” hacer y no en lo que tú “puedes” hacer. De seguir lo que es “correcto” porque todos los están haciendo y olvidarnos de lo que realmente valoramos.

Por eso alinear tu vida a quién eres completamente TÚ no es fácil para nada… pero tampoco es imposible. Déjame te cuento la historia de unos amigos que admiro bastante para que pueda explicarme mejor:

Afortunado de tenerlos como amigos

AJ Leon decidió estudiar contabilidad para demostrarle a quiénes no creían en él, como el consejero de su escuela que le dijo que sólo podía aspirar a ser mecánico.

Así entró al mundo corporativo donde trabajaba como un ejecutivo financiero en Nueva York con un salario ridículamente bueno.

Un día le llegó la noticia que iba cambiar todo por completo: le ofrecieron un aumento y convertirse socio para trabajar de lleno en la empresa.

¿Y sabes que hizo? Lloró.

De pronto se dio cuenta que estaba viviendo la vida de alguien más y que de aceptar, todos sus sueños y aventuras iban a desaparecer.

Se sentía atrapado. Pero en ese mismo entendió que era su oportunidad de hacer un cambio necesario en su vida.

Así que le marcó a su esposa, Melissa, para decirle que había tomado la decisión de abandonar su empleo… Afortunadamente ella se alegró de la noticia y juntos decidieron dejar sus actuales trabajos para darle borrón y cuenta nueva a sus vidas.

Para ello AJ y Melissa se sentaron a crear una lista de cosas que querían hacer de ahora en adelante:

  1. Viajar por el mundo al menos 50% del tiempo
  2. Que puedan trabajar juntos
  3. Hacer proyectos sociales, culturales o humanitarios

Esta lista se volvió un filtro donde todo proyecto o idea nueva tenía que pasar para ver si realmente iba de acuerdo a lo que valoraban. Y así es como, con los pocos ahorros que tenían, se embarcaron en la aventura de diseñar una vida más deliberada.

Claro que suena muy romántico, pero no fue tan fácil como parece.

Es que tuvieron que aprender a diseñar páginas web desde cero y las intercambian por hospedaje o un lugar para tomar café en Nueva York. Tuvieron que aprender muchas cosas a las malas y conseguieron clientes de las peores formas.

Pero la constancia les dio la razón. Siete años y después de aprender de errores, han formalizado una agencia creativa que se llama Misfit, que es completamente nómada y tiene empleados regados en todas partes del mundo.

AJ y Mel viajan constantemente haciendo una cantidad enorme de proyectos, desde recaudar fondos para construir escuelas en África hasta crear obras inspiradas por Shakespeare.

Hoy están viviendo una vida que ellos mismos diseñaron gracias a que tuvieron el coraje de tomar sus propias decisiones y trabajar arduo por lograr sus metas.


En los primeros días de mi despacho de arquitectura yo era muy feliz, pero algo dentro de mí me decía lo contrario.

Aunque estaba en una ciudad que me gustaba mucho, me desgarraba el alma saber que mi vida se iba consumir estando (y construyendo) siempre en un mismo sitio.

Me sentía atrapado igual que AJ.

No te voy a negar que me encanta la arquitectura. Pero como es un oficio que debes forzosamente permanecer mucho tiempo en un mismo sitio (si quieres que se construyan bien las cosas), me di cuenta que quizá no era mi momento.

Necesitaba un cambio. Un respiro.

Un día me senté y, además de la lista legendaria que hice, me puse a escribir tres cosas que valoro más:

  1. Poder moverme a dónde quiera y cuando quiera
  2. Hacer algo que deje un impacto y crée comunidad
  3. Poder usar mi creatividad

Me prometí que eso iban a ser mis filtros por donde pasaría todo lo que hiciera de ahora en adelante, pero… ¿como diantres lo iba hacer posible?

Afortunadamente me aproveché de mi habilidad (adquirida desde la adolescencia) como diseñador web para dirigir mi vida a dónde quería, pero créeme que no fue fácil dar el salto.

No tenía ni la menor idea si esta locura me iba a funcionar, no sabía si podía ganar dinero como diseñador web habiendo estudiado otra carrera. Ni tampoco sabía que podía ser escritor cuando abrí este blog.

Pero aún cuando los demás no comprendían mis nuevos proyectos, ni las presiones de mi familia que querían que me establecería o las miradas de algunos colegas al cambiar de profesión, sabía que debía hacerlo.

Ahora me doy cuenta que todo lo que he creado es realmente un producto de una consciente y moldeada realidad.

Porque la libertad es lo que más valoro. Mucho más que la seguridad. Sé que mi propio cuerpo necesita tener la oportunidad de trabajar en donde quiera, de hacer cosas que valen la pena y de tomar nuevos retos cada que se presenten.

Es por eso que he escogido la incertidumbre y la presión de crear mis propios ingresos en vez de la seguridad del pago de una quincena o el establecerme con un negocio tradicional.

Si existen ocasiones en las quisiera regresar a un despacho de arquitectura, pero luego recuerdo por qué dejé todo: porque es lo que deliberadamente he escogido para mí.

Ahora que ya sé las cosas que valoro más, estoy diseñando mi vida a mi manera gracias a estos filtros. Aunque no estoy seguro de lo que hago… por dentro sé que estoy en el camino correcto.

Crea un filtro de lo que valoras hacer

Tal vez mi historia ni la de mis amigos no sean como el guión de tu vida, pero quizá haya una similtud.

Porque me imagino que tú también valoras la libertad ante muchas otras cosas. Y no sé en qué etapa te encuentres hoy en la vida y tampoco sé que tan atrapado estés en tu trabajo, pero ten algo seguro: siempre tienes opción.

Quizá no sea fácil.

Lo más seguro es que debas eliminar algunas cosas (sean materiales, amistades o pensamientos negativos) pero debes encontrar la forma de darle el espacio necesario a eso que te está llamando desde hace mucho tiempo.

Así que pon tu trasero en esa mesa, agarra una hoja y pregúntate: ¿Qué cosas son las que más valoras en la vida?

Escribe una lista de (por lo menos) tres cosas que vayan acorde a tus valores. De ahora en adelante estos filtros serán los éstandares de tu vida.

Porque seguramente llegaran momentos en tu vida cuando los vas a necesitar. Ante la duda, ante la presión de los demás, ante la tentación superficial, debes tener las agallas suficientes para ser intencional, de seguir en regla lo que es correcto para ti, sea en tu trabajo y en tu vida.

Ésto te ayudará a reconocer lo qué es bueno y malo. Sabrás decir NO cuando sea necesario. Siguiendo fielmente lo que valoras, estarás cada vez más cerca de encontrar esa dichosa armonía entre lo que eres y lo que haces.

Por eso, créeme cuando te digo que siempre tienes opción. Pero no hay nadie más que tú mismo y tus acciones las que podrán escribir el guión de tu historia a tu manera.

Para crear una vida diseñada por lo que valoras.

Así que no te vayas sin contestarte: ¿qué es lo que más valoras en la vida?


Si te gustó el artículo,
puedes unirte al boletín de mi blog Sé Leyenda
para recibir contenido así de genial.
One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.