Vida universitaria

Esa a la que todos aspiramos llegar mientras cursamos la secundaria. El lugar que cuenta con espacios para ser y hacer crecer personas, tanto a nivel profesional como de buen ciudadano de su país. “La casa de los saberes”, como la llaman algunos, que nos hace vivir una experiencia increíble con las travesías diarias que se presentan en el camino a lograr el objetivo deseado de formarnos con gran cantidad y calidad de conocimiento necesario para ejercer la profesión elegida.

En ella, la cultura tiene importancia. Los estudiantes en sus tiempos libres aprovechan el tiempo para hacer cualquier actividad recreativa. En esta ocasión, el juego del “fuchiball” se trata de pasarse la pelota con los pies sin dejarla caer; actividad que es jugada en Venezuela habitualmente por artesanos.

En los ratos libres, la música también toma protagonismo. En la foto, se aprecia un oso polar con una camisa con los colores del país. El oso, hace referencia a las empresas Polar de Venezuela.

La inclusión es parte del cumplimiento en su marco legal, por lo que no existe solo estudiantes jóvenes, sino también una pequeña población de adultos mayores, madres y personas con discapacidad que desean igualmente formar lograr una profesión que las permita ayudar al país y así mismas.

La vida universitaria es una de las mejores partes que vivimos en nuestra juventud como aprendices de la vida y del mundo. Las lágrimas de rabia por algunas trabas, y las sonrisas que nos llenan de satisfacción cuando las logramos atravesar están siempre presentes.

En otros casos, los estudiantes se dedican a investigar, ya sea a través de los libros en la biblioteca o del uso del Internet en algunos de los infopuntos que se encuentran distribuidos en diferentes sitios de la universidad.

El día a día se mantiene en amplia interacción. El compartir momentos gratos para intercambiar gustos, experiencias y conocimientos en pequeñas reuniones en cualquier instalación es habitual, pues este lugar se convierte en una casa para las personas.

En las aulas, las clases no son del tipo vertical (el profesor es el único que habla) sino del tipo horizontal, esa en la que el estudiante también participa. El debate es el ejercicio principal en la universidad, pues a través de este el estudiante obtendrá pensamientos críticos y podrá desarrollar criterios en diferentes áreas.

La universidad siempre tiene que mantenerse en alto. El Estado debe hacer lo posible porque en ellas exista todo lo necesario para que las personas en esas casas de estudio gocen de un desarrollo óptimo y de alta calidad para atender las necesidades de un país para su desarrollo.

Fotos: Rubén Darió Peña

Lugar: Universidad Bolivariana de Venezuela