El camino de la ascensión

Puedo carretear como un avión… pero solo lograré despegar a través del compromiso verdadero y profundo conmigo, con mis semejantes, con el Universo, con Dios. Todo eso junto es a lo que ahora me debo.

Me despojo de todo lastre mental y despego, estoy volando. Al principio vuelo bajo, no guardo el tren de aterrizaje, por las dudas, tengo algo de miedo, pero sé que ya estoy en el aire, que mi viaje ha comenzado, mi destino ya se acerca.

A medida que me acostumbro a flotar, volar, sentir la velocidad, las nubes, el viento, tomo confianza y subo un poco más, voy olvidando la sensación áspera al rodar por la pista, el impulso algo violento de la primer subida, eso ya quedó atrás. Ya la mente se va relajando y deja al espíritu volar, sentirse libre.

Como el avión, todo ascenso tiene su proceso, los procesos tienen su propia estructura, su forma de suceder, no puedo saltear pasos, escalones, instancias, debo pasar por uno para poder acceder al siguiente.

Nunca desanimarse, porque estamos en medio de una adaptación a capacidades diferentes, ante un orden y un mundo nuevos.

Como los niños en jardín de infantes, los buzos en las profundidades, los astronautas en el espacio, los andinistas en altas cumbres, la adaptación implica paciencia y dedicación, la capacidad de adaptarse depende de cada uno. Hay que mantener la confianza en que finalizado el proceso voy a llegar tan alto, tan profundo o tan lejos como quiera.

Estamos rodeados de innumerables instructores, altamente calificados para la tarea, no los vemos, pero cuanto más lejos lleguemos en nuestra aceptación y adaptación , más cerca estaremos de estrecharnos en un abrazo con ellos…

Es necesario ser receptivos sensorialmente, pedir ayuda y confiar en que la recibimos. Para ellos, los ángeles, recibir los pedidos y actuar a nuestro favor es su razón de ser.

Recorramos el camino de la ascensión , comenzando ahora, en el momento y lugar donde nos encontremos. Pongamos a rodar el avión. Pidamos ayuda para este viaje de iluminación de la mente y liberación del alma.

Surquemos el universo, vayamos hacia Dios…