Paraná en una zamba

Por Catalina Manzalini

En 1993 nació Jordán, en la capital de Entre Ríos, Paraná. A los 18 años decidió emprender su camino hacia Buenos Aires para ampliar sus conocimientos en el mundo del periodismo. Sin embargo, aunque lleve el titulo de periodista, su lenguaje es más coloquial e informal, con una pizca de puteadas. Tiene una sonrisa alarmante y una mirada intensa. Sus ojos de la gama de su color favorito, el azul. Su pelo castaño como las hojas del otoño. De figura robusta y vigorosa, ilustrada con una cruz, la palabra familia y las iníciales de sus abuelos. Amante pasional del futbol, en especial de su querido River Plate.

Su lugar en el mundo es el quincho de su casa comiendo un asado con sus amigos y familia. Odia las películas de terror y no se molesta cuando le dicen miedoso o cagón. Cree ser una persona sensible y que tiene cierta empatía por cualquier momento insignificante. Ama los animales y aunque se demuestre desinteresado, cuida y cela a sus hermanas. Le encanta reír y lo hace mostrando esa sonrisa que tanto lo caracteriza.

Aunque no se atreve a decir que no extrañaba cuando vivía en Buenos Aires, viajaba cada fin de semana que podía. En 2015 se recibió, aunque no pudo destacar el festejo y las guirnaldas. Fue un momento muy crítico ya que no sabía cuál camino seguir. En ese momento de desolación y la zamba de incertidumbres, es donde vio en internet una publicidad de una organización que buscaba jugadores de futbol para las universidades en Estados Unidos. La propuesta de este anuncio decía: “estudia y jugá al futbol”. Fue la llave divina de su escapatoria.

El mismo se define como un fanático del futbol. Recuerda que el día después que llego a Estados Unidos, River se consagró campeón de la copa libertadores y no tenía a nadie con quien compartir ese sentimiento de emoción y euforia. Allí convive agradablemente con 6 chicos de distintas partes del mundo: Asia, Brasil, Colombia y Chile. En sus videos aparenta discriminarlos cuando en realidad el mensaje defiende la solidaridad, compañerismo y respeto para no ganarse el “odio de todos”.

Impulsado por las peripecias de su papá, cree fehacientemente en que esos valores son los que quiere seguir. “Me cuido mucho en no faltar el respeto cuando hago los videos. Mi viejo me cuida mucho también, a veces subo Snaps en Argentina, medio chupado y me dice que no sea boludo”.

Al principio empezó por hacer videos de Stand Up, aunque remarca que nunca fue lo de él. Entonces le pasó “algo muy loco”. Ama bailar pero la música en estados unidos y dependiendo del contexto es muy diferente a lo que acostumbra. Le gusta la joda argentina, estar eufórico y levantarse con la peor resaca del planeta sin quedarse con las ganas de salir. Su música preferida es la cumbia, en especial las canciones de Rodrigo. Detesta la música electrónica y con más énfasis las fiestas donde se escucha este estilo.

Su autoestima besaba el suelo cuando era chico. “era gordito, nunca me había ido bien con las minas, mi amigo era fachero y estaba marcado”. Un día le pasaron una foto donde aparece como se describió anteriormente, entonces dijo: “la tengo que subir y que la gente sepa que por ser como uno es no hay que bajonearse ni sentirse menos”. Hizo natación por 13 años, y el seudónimo “gordito” salió de sus clases de natación. En la actualidad ha participado y recibido ofertas para mostrarse como modelo. Aunque se auto convenza de que la apariencia no importa, tal vez se preocupa por su figura.

Hoy Jordán Elías, con tan solo 23 años, se encamina en su vida del futbol y los videos, acompañado de su familia y sus amigos de diferentes partes del mundo. De sol a sol baila una zamba de risas y armonía. Dejándose llevar como el agua del río. Siendo intenso pero enfrentándose a sus desafíos con una nueva seguridad.