Ciclos, rutinas y necesidades

Photo by Nadine Shaabana on Unsplash

En el fondo, la vida es bastante sencilla y está llena de las mismas necesidades hoy que hace millones de años. Nacer, crecer, multiplicarse, socializar y morir. Hemos añadido facilidades para cada una de las partes del proceso, hemos mejorado el retorno de inversión al trabajo realizado -aunque esto no está del todo claro- pero después de muchas generaciones somos básicamente iguales que hace cientos de miles de años.

No siempre somos conscientes de que somos parte de este gigantesco ciclo que es la vida, y todavía somos menos conscientes de los ciclos más amplios que nos rodean y que son de magnitud astronómica. A veces conseguimos trascendernos y ver este flujo y darnos cuenta de que somos parte de una tendencia, quizás con suerte podemos extraer algún significado, pero sin duda, nos sentimos extraordinariamente pequeños cuando somos conscientes que no somos ni un segundo en el día del universo.

A pesar de ser una parte de este todo, de ser una pieza más de un engranaje, no quita que seamos importantes en el proceso, que no seamos necesarios y que la suma de todos nosotros sigue empujando hacia adelante algo que nos engloba y nos excede. ¿Que es?, no puedo definirlo por la misma razón de que una parte del sistema no puede describir el sistema.

Quizás algún día nos podamos sustraer y observar desde fuera para entender y comprender, pero hasta ese día hemos de seguir con nuestros ciclos, nuestras rutinas, mejorándolas poco a poco, acercándonos cada vez más a lo que sería un estado ideal, que es una mezcla de alegrías y tristezas, sin demasiado de uno ni de lo otro para poder entender y disfrutar las diferencias.