El ruido de fondo y la difusión de tu mensaje

Photo by Jason Rosewell on Unsplash

Hace ya mucho tiempo, unos técnicos de Bell estaban intentando eliminar el ruido de fondo que aparecía en sus comunicaciones. Lo intentaron todo pero no había manera, siempre existía algo que escapaba a su comprensión y se colaba en sus transmisiones[1].

Esta distorsión de las comunicaciones también la podemos observar en nuestros tiempos en un medio más moderno, no como ecos del big bang, sino como la excesiva proliferación de medios de comunicación para usuarios, así como la cada vez mayor influencia de los grandes medios. Ahora todos hablan a la vez y la cantidad de de distorsión aumenta día a día.

Es por esto que cada día más cuesta entregar un mensaje a un publico determinado. No basta con tener un espacio, sino tienes los altavoces necesarios todo el esfuerzo que hagas será en vano y tus palabras caerán en el vacío.

Si, es cierto que algunas personas te pueden llegar a leer, amigos, conocidos, pero el salto significativo para marcar una diferencia es algo que escapa al poder de una simple persona. No hay técnica de SEO o de SMM que te permita dar el salto a una audiencia mínimamente grande. O consigues que un personaje famoso te de su respaldo, o que algún medio de comunicación de masas se fije en tí, o vas a pasar sin pena ni gloria.

La primera opción se basa mucho en la suerte y ser tenaz. Seguir escribiendo, y sobretodo, invertir diez veces más tiempo en difundir tu mensaje que en crearlo. En este caso quizás si que puedas conseguirlo. La segunda opción es la clásica y la que tiene resultados más asegurado, pagar a alguien para que eleve tu mensaje a las mesas dónde se decide que es relevante y que es basura.

Pero, a pesar de todo, no hay que dejar de seguir intentándolo. Quizás algún día lo consigas y sino, al menos te servirá para poner tus ideas en orden.

Película[2]

Originally published at exelisis.com on November 13, 2015.