John Doe y su marca personal

Photo by Philip Swinburn on Unsplash

Es más que probable que muchos de vosotros sepáis quién es John Doe, sobretodo si vais series de hospitales en versión original, es el nombre que se les da a las personas que no tienen identificación. Es una persona que no tiene marca personal y para que no se sienta marginado, se opta por usar este nombre. De este modo todos son conscientes de quién es esa persona, aunque en realidad no tienen la más remota idea.

Curiosamente, la mayoría de nosotros somos John Doe, un metacontenedor que nos define y que básicamente está vacío de conceptos porque sólo sirve para categorizarnos e intentar maximizar las campañas de marketing o cualquier tipo de trastada que se pueda hacer con un programa de estadística.

Lo bueno de esto es que sólo somos unos Don Nadie en función de la escala que estamos mirando, no es lo mismo ser el Papa Francisco que el papa de Francisco. El primero tiene marca personal definida y propia y el segundo lo conocen sus amigos, familiares y su hijo. En el gran entramado del mundo, el segundo caerá bajo un epígrafe de seres anónimos que pueden ser padre de más de cuarenta años y con estudios universitarios y el primero será el líder de la mayor religión en el mundo.

No quiero decir con esto que uno es más importante que el otro, pero si el papa de Francisco tiene un constipado no va a salir en los telediarios pero el segundo copará primeras páginas en la mayoría de periódicos y televisiones del mundo.

Podríamos indignarnos, pero hemos más allá de intentar hacer crecer nuestra marca para que nuestra huella en esta vida sea más grande, ser más relevante para más personas o ser más importante para menos personas, cualquier opción es válida para, a pesar de ser un John Doe, tener una marca propia que realmente impacto en la vida de los que están cerca de tí.