Tiempo y dinero

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El profesor que teníamos en el MBA nos dijo una vez que el refrán de que el tiempo es oro no era exactamente cierto, que la realidad es que el dinero sirve para comprar tiempo y que el enunciado carece de la propiedad permutativa, con más tiempo no necesariamente ganas más dinero. La relación entre estos dos conceptos la vivimos cada día, los intereses que pagamos al usar la tarjeta, el préstamo, todos y cada uno de ellos tienen el concepto tiempo en sus fórmulas.

Cuando emprendes, has de tener muy presente estos dos valores. Calcular de la forma más precisa los costes que tienes y el burn rate y ver cuán lejos puedes llegar. Esta es fecha es tu límite asumiendo que no obtienes ningún ingreso, y creerme, los ingresos tienen la peculiaridad de venir o irse en función de variables que no comprendemos totalmente.

Así que ya sabes si puedes aguantar un mes, seis o un año. Este es el tiempo que tienes para demostrar que tu producto funciona y es útil. Si tienes suerte puede que lo consigas sin recurrir a financiación externa, pero como no suele ser el caso y en bastantes ocasiones se necesita inyectar dinero para alargar el tiempo o para hacer crecer el mercado, podemos acabar en manos de bancos o inversores.

No me entendáis mal, es un recurso como otro cualquiera, pero lo importante es tener en cuenta es que si tenéis que recurrir a ellos, hacerlo con el tiempo necesario para negociar. Hay un abismo en tener tres meses para conseguir fondos que estar a una semana de quedarse en números rojos. Ni los bancos ni los inversores son tontos y se darán cuenta de la necesidad y la usarán a su favor para invertir lo menos posible y obtener el máximo, ya sea por el tipo de interés o de participaciones.

Con lo que el resumen es que has ser muy consciente de lo lejos que puedes llegar solo, y si has de buscar dinero, hazlo antes de quedarte sin margen de tiempo.