Solicitudes

Mis hijos han aprendido a hacer “solicitudes”.

Una solicitud es una petición oficial al colegio. Hay unas plantillas impresas que los niños y niñas pueden usar para poder realizar solicitudes. La solicitud se entrega a un profesor o profesora, y al cabo de unos días se recibe una contestación formal sobre si se necesita más información para decidir conceder esa solicitud, si se aprueba, o no.

Se aprovecha el proceso para repasar ortografía o ayudar en el proceso de hacer una petición congruente y organizada, con una argumentación sobre por qué se necesita conceder, o por qué sería útil realizarla.

Con los más pequeños sirve como excusa para motivar a leer y escribir. Más adelante la exigencia para aceptar una solicitud crece hasta pedir argumentos y corrección completa en ortografía y en gramática.

Pau hizo una petición con su mejor amigo para hacer “Un taller de robots”. Tuvo que hacer dos versiones de la petición para especificar cosas como que los robots que querían hacer “deberían poder mover brazos y piernas” y debían ser de “metal”.

Mati hizo una petición para que el colegio comprara una “grapadora grande”, y otros alumnos pidieron poder sustituir a profesores o a la directora, hacer un gallinero, organizar un viaje de fin de curso, hacer un columpio y una tirolina, poder hacer tiendas de campaña o películas de cine, pasteles, obras de teatro, karaokes, presentaciones, talleres de robótica o carpintería, cocina y danza, bandas sonoras o canciones…

Pau llegó a hacer una solicitud para un taller de pociones mágicas.