Imagen tomada de http://laislacuisine.com/la-isla-rum-club-old-monk-rum/

Hospitalidad, ron y modales en India

Las familias de India tienen la reputación de ser muy hospitalarias cuando reciben visitas en casa, particularmente cuando se trata de personas de otro país. Siguiendo la tradición, el anfitrión hará todo lo que esté en sus manos –y si no lo está, pasará por situaciones un poco embarazosas para lograrlo– con tal de que al visitante no le falte nada.

En una ocasión visité a una amiga que se estaba quedando por unos días en casa de su hermana y su pareja en Ghaziabad, a las afueras de Delhi, e inmediatamente pude vivir de cerca la experiencia de ser el invitado especial en India.

Considerando que la pareja era de mi misma edad y modernos, no pensé que fueran a desvivirse por atenderme y solo esperaba que tuvieran las atenciones que uno consideraría comunes para con cualquier visitante.

Un rico plato de chakna

Ni bien había acomodado mis maletas, la hermana de mi amiga exclamó “¡Vamos a celebrar tu visita!”, con lo que inmediatamente se armó una revolución en la cocina y de la nada ella y mi amiga prepararon gran cantidad de chakna, bhujia y otros tipos de snacks.

Viendo el entusiasmo de mis anfitriones, no podía hacer más que ponerme a su disposición y tratar de llevar cosas a la mesa, sacar algo de la heladera, cortar alguna verdura, etc., intentos todos en vano puesto que Ashu, cuñado de mi amiga, se encargó de aclararme –mientras posaba suavemente su mano sobre mi hombro y me veía con una sonrisa que yo no sabía interpretar como sarcástica o amable– que yo era el huésped, que no tenía que hacer nada y que su obligación era tratarme de la mejor manera.

Recordando que en India hay que insistir al menos 3 veces para que algo suceda, volví a ofrecer mi ayuda, pero la sonrisa de Ashu cambió y pasó a ser una expresión seria, repitiéndome, más como una orden que una invitación, que no hiciera nada y me sentara a esperar en la sala…. ¡¡LO QUE USTED DIGA CORONEL!!

Consolidando nuestra amistad

Después de comer cantidades colosales de bhujia y de un interludio donde cocinaron lo que era el plato fuerte (como si todavía hubiera espacio para más), nos quedamos charlando y tomando cerveza mi amiga, su hermana y yo, mientras Ashu anunciaba que bebería solo ron, mostrándonos qué tan llena estaba la botella, como para anunciar el inicio de una aventura im-pre-sio-nan-te.

Mi anfitrión comprando carne de cordero. Si supiera el carnicero cómo terminó esa carne…

Avanzaba la noche y me parecía que Ashu quería fortalecer nuestros cortos y etílicos lazos: Se empeñaba en remarcarme lo buen bebedor de ron que es y mi poca masculinidad por no acompañarlo y preferir la cerveza. Aproximadamente cada 5 minutos tomaba en sus manos mi lata, casi llena, y la levantaba haciendo una risa burlona y exclamando “FUUUULL!!!!”, mientras manoteaba su quincuagésimo vaso de ron, ya vacío, y gritaba “EMPTYYYYY!!!!” con todo el orgullo que uno se pueda imaginar.

APRENDIZAJE: A estas alturas empezaba a entender que el contenido de ron en la sangre de una persona en India es directamente proporcional a la pérdida de amabilidad y cortesía dada a quien, un par de horas atrás, era el “invitado especial” de la casa.

Calculando la cantidad de vasos de ron ingeridos por mi anfitrión, estimé que pasaría desapercibido si levantaba los platos que quedaban en la mesa… caso contrario lo tendrían que hacer las chicas. Estaba equivocado: Ashu insistió en que no lo hiciera y remarcó que lo harían ellas. Eso sí, no dejó pasar la oportunidad de aclarar, contundentemente –risas y eructos de por medio– que si no hubieran mujeres presentes en casa, el honor de cocinar, cortar, servir, acomodar y lavar sería de quién creen…. ¡CLARO! ¡EL INVITADO ESPECIAL!

Ashu iba tomando valor (y más ron), y se sacudía los prejuicios que los humanos conocemos como modales: Al inicio, cuando estaba sobrio, me pedía cigarrillos muy amablemente y casi con una reverencia de por medio (imaginarse a un borracho con las dos manos juntas al frente, a la altura del pecho, cabeza postrada). Ahora, yo tenía que pedirle de MIS cigarrillos puesto que él, cual niño celoso, se los había acomodado solo al alcance de sus manos y cuando uno de los demás le pedíamos que nos acercara uno, nos los daba con desdén, viéndonos como si fuéramos el tipo de gentuza que fuma y sale sin cigarrillos para fumarle todo a los demás…

Una sorpresa in-esperada

En algún punto de la noche fijé la mirada en dirección contraria a donde se encontraba Ashu y cuando volví la vista hacia donde se sentaba, ya no estaba en su lugar. Ni tiempo tuve de preguntarme qué había pasado o a dónde había ido, puesto que aunque no lo podía ver, hasta la sala podíamos oir sus tosidos, escupitajos y gemidos mientras vomitaba la bhujia que no me dejó mezclar, el arroz que traté de poner a hervir, el chapati que no me dejó amasar, las verduras que no me dejó cortar, la salsa que no aprendí a hacer y por supuesto los interminables vasos de la botella de ron que no toqué, por no ser macho y que él, cual camello rajastano deshidratado, se había tomado.

Ese era el momento perfecto para estar con él en el baño, posar suavemente mi mano sobre su espalda y pensando en su estómago exclamar…. EMPTYYYYY!!! sonreír bien grandote, tocarme la panza y decir… FUUUULL!!!!.

Extras

Aquí dejo un video que muestra como preparar una ricaaa chakna
https://www.youtube.com/watch?v=hTMiItKCJ6s

y un video más con los efectos mágicos del Old Monk, el ron preferido de India: https://youtu.be/kMtgyHxWF8Q?t=55

Hospedaje en India

La vista desde mi cabaña en Palolem Beach, Goa, India.

Durante los tres meses que pasé en India dormí en todo tipo de lugares (en casa de Ashu, por ejemplo), y los mejores en los que me quedé los encontré a través de Airbnb. Si no lo has usado, te recomiendo ampliamente que lo hagas, es más conveniente que un hotel y mucho más barato (puedes encontrar un espacio más amplio, con cocina, heladera e internet). Si te registras siguiendo el siguiente vínculo, te llevas 25 dólares gratis para tu próximo viaje y me ayudas a obtener la misma cantidad para mi próxima aventura: www.airbnb.com/c/dpriego?s=1

¡Gracias por leer!


Originally published at priegogo.tumblr.com.

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