No hay excusas para que no te diviertas o ejercites si estás lesionada

Que el lesionarte no sea sinónimo de paralizada.

Digamos que estás saliendo del trabajo, del entrenamiento, de estudiar y sólo puedes pensar en el fin de semana. Ese momento de relajo, cero estrés, pensando en la fiesta que tienes planeada cuando de repente ¡CRUSH!, tropiezas con un hueco que no viste en el camino… y es de frente al hospital.

Claro eso es caminando de un lado a otro. Puede ocurrir también durante el entrenamiento, durante un partido cuando la que te odia te intercepta y te hace caer a tu desgracia.

Si esta es tu situación, entonces eres consciente que no podrás realizar las actividades que tenías planeadas. Pero no significa que no puedas hacer NADA.

1. Si tienes una lesión muscular

Si tienes desgarrado el músculo, no debes quedarte quieta en un solo lugar. Puede que no sientas el dolor en ese momento, pero créeme. Al levantarte será peor. El estar en movimiento (pero tampoco forzándote) será lo mejor. Una buena actividad sería la natación. Sí, el nadar hará un buen trabajo en relajarte, divertirte y mantenerte en movimiento. Es una excelente actividad física.

La natación es un ejercicio de bajo impacto, la poca resistencia y gravedad que hay en el agua ayuda a tener amplitud de movimientos, ejercitando zonas del cuerpo que son limitadas en tierra. De igual forma, es recomendable a personas con poca movilidad y que en tierra requieren de muletas o silla de ruedas.

Invita a tus amigas, familia. El salir a caminar te hará bien. Pero el salir a bailar hasta el amanecer, eso creo que mejor esperamos un poco más. La idea es no exigirle más al músculo.

2. Si es una lesión de ligamentos

Si se rompió el ligamento, es operación. No hay vuelta que darle pero no significa que vayas a estar aburrida en todos los días que requieras de reposo. Las muletas serán tus compañeras, o la silla de ruedas. Esta última será mejor para movilizarte, además de ser la menos dolorosa.

Ahora, si el ligamento está muy dañado que moverte no es una opción, también tienes otras opciones para no aburrirte. Tienes el poder jugar algún juego de mesa, maratones de películas o series (Netflix es muy buena opción).

Si eres una chica gamer además de futbolera, el divertirte con algún videojuego hace maravillas para combatir el aburrimiento, te lo aseguro. O también organiza una pijamada con tus amigas. El tiempo que estarás lejos de la cancha será más corto con su compañía.

3. Ahora, si tienes una rotura de hueso

Ya fuiste.

¡Mentira! Pero estás un poco más limitada, si es el caso de piernas. Si es brazo, todavía puedes moverte con tranquilidad, sólo cuidando el brazo que esté afectado. Es decir, que no se tope con nada o evitar realizar movimientos con él o llevar peso en dicha área. No puedes correr ni trotar tampoco. Nada que requiera un gran esfuerzo físico.

Dile adiós (temporal) a fiestas, playas, piscinas. En ese momento, tu yeso será tu mayor compañía así que, no le veo la razón para que no lo decores. También puedes llamar a tus amigas para que hagan una obra de la que Picasso estaría orgulloso.

4. El método Regnier

Pero sea la lesión que tengas, no significa que estés inhabilitada para TODA actividad física. Te pondré un ejemplo bastante inspiracional: Nicole Regnier, de la selección colombiana.

En un encuentro amistoso del América de Cali, en preparación para la Liga Femenina, se enfrentaron ante el Cortuluá. Entre el once inicial, se encontraba Regnier. No duró mucho en el terreno porque a los cuatro minutos se produjo un choque con una de las rivales y quedó en el suelo con muestras de intenso dolor.

Fue llevada a la clínica, su diagnóstico fue una fractura en la tibia superior. Eso la alejará de las canchas por tres meses. La sometieron a una operación de la cual resultó salir victoriosa.

Ahora, ¿crees que eso detuvo a Regnier? ¿que hace espere tranquila hasta que se cumplan los tres meses?

Ella siguió entrenando las partes de su cuerpo que no estaban lastimadas. De esta manera, ésta guerrera no permite que su tiempo fuera del campo la debiliten.

Y poco a poco, fue recuperando la fuerza en su pierna. Como puedes ver, no hay excusas para no poder divertirte y perder fuerza en tu cuerpo a causa de una lesión. Y una vez ya estés libre del yeso, es momento de fortalecer la zona que estuvo inhabilitada por un tiempo. Pero recuerda de hacerlo poco a poco, sin ningún tipo de peso o presión a esa zona. ¡No te rindas!