Cuando vas a probarte para un equipo por primera vez

No siempre todo sale siempre como quieres. Pero eso no significa que no vas a mejorar.

1. Resistencia

Expectativa

Llegó el día. El entrenador dice que empezarán con el calentamiento, es decir trotar alrededor del campo. Serán 30 minutos, para los cuales estás lista. ¿Piensa que vas a caer con esto? Es momento de demostrarle que tú eres la futura jugadora estrella del equipo. ¡Vamos!

Realidad

Llegó el día. El entrenador dice que empezarán con el calentamiento, consistiendo en correr alrededor del campo. Serán 30 minutos, para los cuales tienes miedo porque obvio no eres la única haciendo la prueba. El quedarse atrás no es una opción. Pero ya va el minuto 15 y sientes que no puedes más, pero el quedar última sería mucha vergüenza así que le dan más fuerza cada vez… sintiendo un fuerte tirón al costado, la forma en que tu cuerpo protesta ¡no más! Pero igual sigues. ¡Vamos… que faltan 15 minutos más!

2. Técnica

Expectativa

¡Hora de mostrar tus talentos! Toques, pases, tiros. Lo que pida el entrenador tú lo harás a la perfección. Eres una experta en cada ejercicio, todas te alabarán por tu destreza con el balón y que obvio será sencillo.

Realidad

Los tiros los haces o muy fuertes o muy débiles, no sabes con qué potencia darles para que entre en la portería por los nervios. Le das al palo o lo mandas fuera. Hasta que una vez logras anotar pero fueron más las veces que fallaste que no sabes qué impresión se quedó en la mente del equipo y del entrenador. Y con los pases, pues lo haces con otra chica que también quiere ingresar pero ambas están algo nerviosas que fallan la mayoría del tiempo. O hacen un pase muy largo o chueco… o peor, en una te equivocas que el balón pasa por entre tus piernas. Maldición, si la otra hubiera hecho un buen pase esto no habría pasado.

3. Dominio del balón

Expectativa

Sabes que eres buena, entonces empiezas a imaginar cómo vas a regatear a todas las del equipo. Dejarás tal impresión que las chicas querrán que entres al grupo de inmediato. Ya puedes verte anotando 2, 3, 4 no 5 goles en la portería. La arquera no tendrá nada que hacer.

Realidad

Los nervios ya pasaron y eres buena, pero olvidaste un pequeño detalle: no eres la única dando la prueba. Y puede que haya alguien mejor que tú que cause una mejor impresión, que sus regates y tiros sean mejor coordinados que los tuyos. Pero no debes dejar que eso te desanime, más bien mira bien cómo lo hace para así poder mejorar tu propia técnica.

4. Ejercicio de fuerza

Expectativa

El entrenador dice que correrás… con un cinturón que hará que jales a dos chicas del equipo. El objetivo es correr con todas tus fuerzas hasta la meta, con el peso de ambas. ¿Quieren que les demuestre mi fuerza? ¡Ya verán! Quedarán impresionados.

Realidad

Puedes jurar que esas dos acaban de comer todo un buffet porque sientes que es demasiado peso. Pero igual no te vas a rendir, le sigues con fuerza aunque sientes que las dos se ríen a tus espaldas. ¡No importa! Estás ahí para demostrar que tienes dos armas en lugar de piernas y no vas a caer.

5. Impresiones

Compañeras

Expectativa

Confías en que vieron tu potencial, en tus habilidades sociales y sabes que tendrás un lugar en su círculo muy pronto.

Realidad

Eres una de las nuevas que buscan entrar, además para ellas al principio sólo te verán como eso, una aspirante para el equipo. Primero debes ganarte tu lugar para ellas. Después, puede que te cojan como punto de bromas por ser la nueva pero con el tiempo te aceptarán… si también das de tu parte claro. No esperes que ellas solitas se acerquen a ti.

Entrenador

Expectativa

Te lo imaginas, se acerca hacia ti, te pone una mano en el hombro y te dice: “Bien hecho, estás en el equipo”. Y todo es como debería ser, eres la futura jugadora estrella, la futura capitana.

Realidad

Está llamando los nombres de las que pasaron… y no escuchas el tuyo hasta el momento. ¿Qué hiciste mal? Te pones a pensar que tal vez te faltó técnica, no le gustaste, una de las titulares dijo que no tenías potencial, comiste demás y te vieron un pequeño rollo. Y entonces escuchas tu nombre. Te dice que pasaste, que todavía te falta pero que vuelvas mañana.

Eso sí, si tu apellido empieza con A y pasaron a la B y nada… fuiste.

En caso contrario, lo lograste. Mañana será otro día donde podrás mejorar la impresión que diste. Pero primero quieres llegar a casa porque tu cuerpo no da más. ¡Pero mañana a darle con más fuerza!

¿Cómo fue tu primer entrenamiento con tu equipo de fútbol? Déjanoslo saber en los comentarios.

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