Una niña mira la final del mundo de fútbol femenino y le promete a su mamá que se convertirá en futbolista.

Alexandra Patricia Morgan siguió, como buena parte de Estados Unidos, la Copa Mundial de Mujeres de 1998. Ella cuenta que fue ese torneo donde germinó el sueño de convertirse en futbolista profesional.

Las figuras de ese torneo como Kristine Lilly y a Mia Hamm convirtieron a un grupo de desconocidas en leyendas del balompié. Viéndolas jugar no podía evitar sentirse atraída por el fútbol.

Unos años atrás le había escrito a su mamá una nota en la que prometía que cuando creciera jugaría fútbol para vivir. Pocos cumplimos las promesas que nos hacemos de niños, pero fue esa perseverancia la que le ha permitido alcanzar un reconocimiento mundial.

Ella eligió usar la trece de Kristine como una forma de tributo, pero también como una meta: ella no aspiraba a menos que lo conseguido por la figura norteamericana

La voluntad debe estar de la mano con el talento

Desde juvenil Morgan ha demostrado cualidades excepcionales para el ataque, mostrándose como una rápida centro delantera, con eficaz juego por los extremos y seguro manejo de balón en la volante. Pero sobresale por su ética de trabajo.

Para convertirse en una atleta femenina de alto nivel requiere de un rigor excesivo para alguien que apenas ha terminado el colegio. Su determinación por convertirse en futbolista a tiempo completo la motivó a terminar sus estudios un año antes de lo establecido.

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Alex Morgan con su primer equipo, AYSO, a los 5 años.

Alex Morgan con su primer equipo, AYSO, a los 5 años.[/caption]

Mientras que muchas estrellas universitarias del deporte abandonan la escuela, para ella el paso por las aulas universitarias le permitió cimentar sus habilidades.

“La universidad me cambió, me ayudó a construir mi carácter y, sobre todo, me hizo darme cuenta de qué es lo más apasionante en mi vida: el fútbol”. Morgan fue mejorando sus habilidades técnicas y su dinámica en grupo hasta consolidarse como la tercera jugadora con más anotaciones en la historia del equipo de su universidad, los California Golden Bears: marcó 45 goles en cuatro temporadas.

No sólo importa ganar sino quién eres como persona

Lo mejor para Morgan no sólo son los contratos que la han convertido en una de las deportistas mejor pagadas de Estados Unidos — colocándola en el primer lugar con USD$ 450.000 — , sino en convertirse en un modelo para las niñas que quieran disfrutar del mundo del deporte.

Aunque ella admite que nunca esperó ser una celebridad, si soñaba con ser una jugadora de fútbol profesional, como menciona en una entrevista al Soccer America. Cuando el sueño de niñez se cumplió a los 22 años, fue la jugadora más joven en el equipo nacional en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012 anotó el gol de la victoria en el minuto 122 ° de la semifinal contra Canadá.

Un ícono del deporte no sólo en la cancha, sino también en la literatura con una serie de libros titulada “The Kicks”, y apareciendo en la portada de FIFA 16 al lado de otra estrella del fútbol, Lionel Messi.

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   Serie de libros “The Kicks” de Alex Morga

Serie de libros “The Kicks” de Alex Morga[/caption]

Alex Morgan cumplió la promesa que hizo de niña, porque tenía una meta clara desde muy temprana edad. Su mayor rival era ella misma y no dudó en superarse y exigirse cada vez más en lograr su sueño. Se concentró en estar siempre por delante de sus defensoras y de las excusas.

Ahora su dorsal inspira a cientos de chicas a seguir sus rápidas ingresos al área, y anotar un gol relámpago contra la adversidad.

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