<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:cc="http://cyber.law.harvard.edu/rss/creativeCommonsRssModule.html">
    <channel>
        <title><![CDATA[Stories by Alysss on Medium]]></title>
        <description><![CDATA[Stories by Alysss on Medium]]></description>
        <link>https://medium.com/@alysonvillanueva058?source=rss-39d1c66e6c5f------2</link>
        <image>
            <url>https://cdn-images-1.medium.com/fit/c/150/150/1*bVsl09XeRvl3aLYo7y0SXQ.jpeg</url>
            <title>Stories by Alysss on Medium</title>
            <link>https://medium.com/@alysonvillanueva058?source=rss-39d1c66e6c5f------2</link>
        </image>
        <generator>Medium</generator>
        <lastBuildDate>Sat, 16 May 2026 18:29:46 GMT</lastBuildDate>
        <atom:link href="https://medium.com/@alysonvillanueva058/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/>
        <webMaster><![CDATA[yourfriends@medium.com]]></webMaster>
        <atom:link href="http://medium.superfeedr.com" rel="hub"/>
        <item>
            <title><![CDATA[De rodillas ante la caída.]]></title>
            <link>https://medium.com/@alysonvillanueva058/de-rodillas-ante-la-ca%C3%ADda-f0cb66e74525?source=rss-39d1c66e6c5f------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/f0cb66e74525</guid>
            <dc:creator><![CDATA[Alysss]]></dc:creator>
            <pubDate>Mon, 11 May 2026 23:57:41 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2026-05-11T23:57:41.622Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<p>Ya han pasado aproximadamente tres meses desde que terminamos, pero el tiempo no ha significado alivio, solo distintas formas de dolor. El primer mes fue un bloqueo emocional absoluto. Entré en un estado donde intenté arrancarte de mi mente a la fuerza, como si negar tu existencia fuera la única manera de sobrevivir. Hice splitting sin darme cuenta; necesitaba convertir todo en blanco o negro para no derrumbarme en medio de la ambigüedad de seguir amándote. Durante semanas intenté convencerme de que no significabas nada, que podía continuar como si nunca hubieras estado aquí, pero el cuerpo siempre termina traicionando aquello que la mente intenta esconder.</p><p>Había pequeños detonantes que me devolvían a ti de inmediato: una canción, una frase, una forma de escribir, incluso el silencio de la madrugada. Y entonces volvía a sentirme fuera de mí. Quería arrancarme la piel solo para dejar de sentir cada recuerdo, tu ausencia, tu voz persiguiéndome en la cabeza o cualquier cosa que se pareciera a ti. Cada noche terminaba leyendo el cuaderno donde escribía cuánto te amaba, aunque hacerlo solo alimentaba más el remordimiento y ese presentimiento constante de que todo había terminado mucho antes de aceptar la caída.</p><p>Mientras tanto, mi vida empezaba a derrumbarse en otro lado de la historia. Intenté conocer nuevas personas, nuevas personalidades, nuevas conversaciones, pero ninguna lograba acercarse ni siquiera a una parte de lo que eras para mí. Y era agotador fingir interés, fingir estabilidad, fingir que estaba bien con ellas cuando en realidad seguía buscándote en todos lados. Creo que la forma más cobarde que encontré para intentar olvidarte fue distraerme con otras presencias, aunque jamás funcionó. ¿Cómo se supone que iba a olvidar a la mujer con la que quise todo? Incluso llegué a imaginar comprarte un anillo. Yo, que siempre tuve miedo al compromiso, que odiaba pensar en convivir o compartir mi vida con alguien durante tantos años, terminé soñando contigo como si el futuro por primera vez tuviera sentido.</p><p>Eras la mujer que presumía frente a mi familia, la persona de la que hablaba con una seguridad que jamás había tenido con nadie. Y quizá por eso el golpe terminó cayéndome con más fuerza este último mes, cuando ya estaba demasiado cansada de fingir una máscara de normalidad. Me abandoné completamente. Dejé de comer bien, de dormir, de sonreír. Empecé a vivir del insomnio, de permanecer acostada durante horas mirando el techo, evitando incluso salir a ver el sol porque sentía que el dolor de perderte era demasiado cruel para coexistir con algo tan cotidiano como la luz del día.</p><p>Y aun así, en medio de todo esto, apareció algo parecido a la lucidez. Porque sería muy fácil romantizar el regreso y decir que volver contigo me convertiría en la persona más feliz del mundo, pero en el fondo sé que no estamos listas. Seguimos siendo las mismas personas heridas, o al menos yo sigo arrastrando errores que necesito sanar antes de volver a tocar algo tan delicado como el amor. Me habría encantado conocerte desde una versión más sana de mí, pero ahora esa idea parece una utopía dolorosa. Y lo que más me destruye es aceptar que realmente quería conocer a profundidad a la mujer que, al mismo tiempo, me destruyó y me devolvió a la vida incontables veces.</p><p>Te amé de una manera tan absoluta que incluso dentro de mi oscuridad te veía como una fuente de luz. Y quizá ese fue mi mayor error: idealizarte hasta el punto de no aceptar que también eras humana, que también podías equivocarte. Cuando empecé a notar tus errores, me dolieron de una manera desproporcionada porque chocaban contra la imagen perfecta que había construido de ti. No sabía cómo amar sin convertirte en algo casi imposible de alcanzar.</p><p>Y también quiero pedirte perdón. Perdón por las partes más horribles de mí que tuviste que conocer, dentro y fuera de la relación. Perdón por no respetarte muchas veces, por reaccionar desde mis heridas, por dejar que tus miedos e inseguridades terminaran convirtiéndose en realidad. Fui egoísta en demasiados momentos y ahora cargo con esa culpa todos los días. Sin embargo, también sé que este dolor terminó convirtiéndose en una lección que no pienso ignorar. Por primera vez quiero enfrentar mis heridas de verdad, sin esconderlas detrás del orgullo, de la evasión o de otras personas.</p><p>Sé que ni siquiera debería hablarte ni buscar saber de ti porque cada pequeño contacto vuelve a destruirme emocionalmente. Pero tenía la necesidad de escribir esto aunque probablemente nunca llegue a enviártelo. Quizá porque en el fondo sé que no lo leerías, o porque hacerlo solo volvería a lastimarnos.</p><p>Perdóname. No sabes cuánto te amo ni cuánto pesa tu ausencia sobre mí. Pero también entendí algo doloroso: la forma en la que nos amábamos era tan insana que no había realmente un lugar seguro donde sostenernos. Y aunque todavía desee todo contigo, sé que volver ahora solo nos arrastraría al mismo ciclo destructivo del que apenas estamos intentando salir.</p><p>Eso es lo que más duele. Amar a alguien profundamente y aun así aceptar que el amor, por sí solo, no siempre salva.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/736/1*nma-b9Yarke8hw_avj_xHw.jpeg" /></figure><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=f0cb66e74525" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[House of cards.]]></title>
            <link>https://medium.com/@alysonvillanueva058/house-of-cards-20257ee3ed0a?source=rss-39d1c66e6c5f------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/20257ee3ed0a</guid>
            <dc:creator><![CDATA[Alysss]]></dc:creator>
            <pubDate>Mon, 11 May 2026 23:41:43 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2026-05-11T23:41:43.782Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<p>House of cards.</p><p>Se siente injusto cómo intento quedarme cerca de ti mientras, al mismo tiempo, hay una parte de mí que también quiere huir. Ese es el problema de amar desde el miedo: a veces te necesito desesperadamente y otras veces siento la urgencia de alejarte para poder respirar. Y sé que eso te confunde, porque un día quiero que seas mi refugio y al siguiente me siento atrapada dentro de algo que yo misma construí.</p><p>Creo que ahí está la raíz de todo esto. No es que no te ame, porque te amo de una manera inmensa y dolorosa, sino que no sé amar sin entrar en conflicto conmigo misma. Hay días en los que quisiera pasar cada segundo contigo, quedarme dormida en tus brazos y sentir que el mundo deja de ser tan cruel por un momento. Pero también existen otros días donde necesito encerrarme en mí, recuperar mi espacio, recordar quién soy fuera de nosotras. Y cuando intento hacerlo, todo se rompe.</p><p>Es extraño vivir con este apego que me hace moverme entre extremos. Te acerco porque te necesito, pero cuando siento demasiado amor, demasiada intensidad o demasiado miedo a perderte, termino alejándote antes de que puedas hacerlo tú. Como si mi mente estuviera constantemente preparándose para el abandono incluso cuando lo único que quiero es que te quedes.</p><p>Y sé que nos estamos haciendo daño. Porque mientras yo entro en esta contradicción de quererte cerca y lejos al mismo tiempo, tú también terminas reaccionando desde tus propias heridas. Entonces lo nuestro deja de sentirse como un hogar y empieza a parecerse a una batalla emocional donde ambas intentamos amarnos sin saber realmente cómo hacerlo sin destruirnos.</p><p>A veces siento que dependo demasiado de ti. Me asusta imaginar una vida donde ya no estés, porque contigo el vacío parece menos oscuro. Pero también me asfixia sentir que mi estabilidad emocional depende tanto de una sola persona. Es como si te hubiera convertido en mi lugar seguro y, al mismo tiempo, en mi mayor detonante de ansiedad.</p><p>Y quizá eso es lo más triste: amarte tanto y aun así no saber sostener el amor de manera sana. Porque te amo, pero mi manera de amar está llena de miedo. Miedo a perderte, miedo a que me abandones, miedo a sentirme absorbida, miedo a desaparecer dentro de una relación. Entonces termino autosaboteando lo mismo que más deseo conservar.</p><p>No quiero perderte, pero tampoco quiero seguir convirtiendo el amor en un espacio donde ambas terminamos heridas. Quisiera que fuera más simple. Quisiera poder amarte sin sentir que debo elegir entre tenerte cerca o protegerme de todo lo que siento por ti.</p><p>Pero supongo que eso pasa cuando una mujer se convierte en tu refugio y en tu mayor temor al mismo tiempo.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/734/1*cCZiyoW6XXX1TG2DeGAmcA.jpeg" /></figure><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=20257ee3ed0a" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
    </channel>
</rss>