Ventajas de “cocinar” una Aplicación Personalizada

En mis últimas vacaciones, me puse a cocinar la cena en casa de unos familiares. Habían cambiado la cocina hacía poco para instalar una de inducción, por lo que aún había una mezcla de sartenes y utensilios nuevos y antiguos en la cocina.

La espátula por ejemplo, era metálica con un diseño específico para las sartenes antiguas. Tuve que utilizarla con mucho cuidado para no dañar la sartén nueva.

Pese a que antes de empezar habían puesto a mi disposición todas las herramientas y que pude cocinar todos los platos que me propuse, el tiempo que tuve que invertir fue una media hora más de lo que normalmente empleo en casa cocinando ese menú.

Esta anécdota me ha llevado a reflexionar sobre el impacto del uso de software comercial versus al uso de aplicaciones personalizadas.

Al igual que en una cocina, el uso de una herramienta que no ha sido específicamente diseñada para el entorno en el que se utiliza, puede repercutir en un coste directo para la empresa en forma de tiempo, y si este tiempo es empleado por un miembro del equipo, este coste de tiempo se convierte en un coste económico.

La finalidad de una Aplicación Personalizada es adaptarse completamente a la forma de trabajar de la unidad de negocio, integrarse en el flujo de procesos y a su vez optimizarlos, permitiendo a cada parte implicada realizar su tarea en un tiempo óptimo.

También existe un ahorro directo en formación de usuarios. No tendrán que adaptar su forma de trabajar a cómo funciona esa solución comercial, ya que la Aplicación Personalizada habrá sido diseñada teniéndolos en cuenta.

Volviendo a la cocina, tampoco se trata de coger el microondas y tirarlo a la basura. Una Aplicación Personalizada nos puede proporcionar la habilidad de integrar con nuestros sistemas existentes y centralizar información. Por ejemplo, podemos conectar con nuestro sistema de contabilidad y mostrar gráficos de facturación comparados con gráficos sobre órdenes de trabajo y tener una idea real sobre la salud de nuestro negocio.

A la ventaja de tener una solución única a nuestro desafío de negocio, algo que nos distingue de la competencia, se le úne el hecho de que tenemos un equipo de personas, ya sea internas o externas, que han colaborado en la creación de la Aplicación y sienten el proyecto como propio. Poseer directamente ese conocimiento dota de una flexibilidad y adaptación al cambio ideal para los tiempos actuales. Podemos reaccionar más eficientemente a nuestras futuras necesidades, implementando nuevas funcionalidades que resuelvan los nuevos desafíos de negocio sin tener que esperar a que el impacto en el mercado sea suficientemente grande para que se incluyan en una actualización de la solución comercial de la que dependemos.

Personalmente, trabajar con una Aplicación que se adapta a mis necesidades, proporciona acceso a todos los datos que necesito desde cualquier lugar y es flexible para adaptarse rápidamente a mis nuevas necesidades, me permite centrarme en las actividades relacionadas con mi rol, haciendo que la tecnología se convierta en un aliado en lugar de una barrera más que superar para llegar a mis metas de negocio.

Como en mi cocina, en ningún sitio.