Mal

Tardé tres días en sentirme una persona otra vez. Maldito. Tres días para poder pensar en mas de una cosa a la vez. Tres días para no sentirme exhausto. Tres días para que dormir baje del puesto numero uno de mis deseos. Y comer del número dos. Hay cosas que debo dejar de hacer.

Empecé la semana con un día sano. Me gusta, lo disfruto. De todas formas se como es esto. Sentirme óptimo solo es una cheque en blanco para el desastre. Para arruinarlo.

Me sonrió y no reaccioné ni lo rápido ni lo acertado que hubiera querido. Siempre tengo buenas ideas … tarde. Soy lento. Pero creo que al final soy efectivo.

Adquirí una bicicleta. Tiene un pequeño gran defecto. Solo avanza si uno es muy paciente y delicado. Si uno intenta forzarla esta simplemente no responde. El pedal gira sobre su eje. Si uno acelera paulatinamente la misma puede llegar a la velocidad del sonido. El largo viaje desde Munro me hizo pensar si esta bicicleta habría aparecido con un propósito en mi camino. Paciencia.

Soy paciente para las cosas que conozco. Ya que la conozco, soy mas comprensivo con sus tiempos. Para los procesos desconocidos tengo dos grandes momentos: acción y resultado. El desconocimiento del proceso y sus matices me hacen el más torpe para poder conseguir lo que quiero sobre estos temas.

A veces “sé” que tengo que hacer y lo que voy a lograr. Simplemente no se que hay en el medio. Creo que espero ver señales inmediatas y obvias, como quien mezcla vinagre y bicarbonato. Creo que ese es mi proceso mental. Todo el largo camino con la bici me obligó a buscar un lugar de paz en mi mente ya que en cada esquina era empezar todo otra vez, y lentamente. Creo que es algo que me viene bien.

Al día siguiente finalmente la bici dejo de funcionar. Y ni la paciencia ni toda la paz mundial pudo hacer que avance. Todavía estoy pensando que quiere decir esto en mi analogía.

Ella está mejor. El está peor.

Empecé a trabajar. De verdad esta vez. De 11 a 19. Mate en mano. Recreo por medio. Se acabó la joda. Exagero. La verdad es que la joda sigue. Un amigo diría: “Laburar es otra cosa”. Desde mi perspectiva soy un privilegiado. Soy un privilegiado por no pasarla mal. Loco, no?

Pude pasar por esa puerta y no hacer la de siempre. Puedo decir que siendo viernes me desperté a las 8.30 am sin despertador. Un logro. Un logro pelotudo. Cómo quien logra planificar levantarse dos días seguidos a una hora determinada y además hacerlo. ¿Por qué un logro debe ser algo heroico? ¿No tenemos suficientes problemas idiotas como para pretender que nuestros logros salven al mundo? Prefiero empezar de abajo. Hacete de abajo dijo uno.

Algo se esta dando. Ella me dice que estaba esperando encontrar alguien como yo. Y yo definitivamente todavía no quiero creer que esta pequeña persona tiene ese ímpetu casi absurdo por hacer. Algo muy bueno va a salir de todo esto. jaaa. no es amoroso.

Me odia. Bah, no. En realidad creo que me odia tanto que me ama. No puede existir tal cara de orto sin esconder algo muy bueno detrás. Ni debe saber que existo, existí, ni existiré. jaa. ahora si es amoroso.

Fue una larga noche de sábado. Tan larga que duró hasta la noche del domigo. Divertido. Bizarro. Largo. Psicodelico. Un poco oscuro. Todo el crédito que había acumulado me lo gasté y adquirí nueva deuda. Por suerte se viene mi cumpleaños y voy a agarrarlo como excusa para hacer un quiebre. Hacer lo que sé que quiero, y no lo que sale de mis entrañas que muchas veces no es lo mejor. Dejar todo lo que ya dejé varias veces. No fueron tres días de recuperación esta vez. Pero igual fue tremendo. Siento que estoy en modo casi automático. No puedo hacer nada con la calidad que pretendo. Hasta pensar me agota.

No me odiaba. Era así. Linda.