“La oposición ayuda a Glas con sus denuncias mal hechas”: Rafael Oyarte

¿POR QUÉ LA IMPUNIDAD SIGUE CAMPEANDO EN ECUADOR? ¿POR QUÉ EL CASO ODEBRECHT TIENE HASTA EX PRESIDENTES PRESOS EN OTROS PAÍSES Y AQUÍ TENEMOS QUE ENTERARNOS POR LO QUE NOS LLEGA DESDE BRASIL? EL CONSTITUCIONALISTA RAFAEL OYARTE EXPLICA QUE MIENTRAS NO EXISTA LA VOLUNTAD POLÍTICA DE CONVOCAR A LOS MEJORES JUECES Y DARLES INDEPENDENCIA PARA QUE HAGAN SU TRABAJO, NO HABRÁ JUSTICIA VERDADERA. EL TEMA ES COMPLEJO. PARA OYARTE, NO DEPENDE DEL SISTEMA O LA FORMA DE NOMBRAMIENTO, SINO DE QUIENES FINALMENTE SON LOS NOMBRADOS.

Han sido las revelaciones de los audios de Odebrecht, filtrados desde Brasil, los que han desencadenado los acontecimientos políticos en Ecuador. ¿Cómo califica la actuación de la fiscalía en este caso?

¿Hay investigaciones en serio sobre el caso Odebrecht en Ecuador? Porque en otras naciones hemos visto una actividad judicial muy frondosa. En Perú, incluso con ex mandatarios procesados, con el expresidente Toledo fuera del país, huyendo y declarándose perseguido, con el expresidente Ollanta Humala y su mujer presos, con medidas cautelares para que no se fuguen. Eso demuestra que la experiencia peruana en esta materia, luego del fujimorismo, fue positiva. En nuestros países, siempre hemos criticado la justicia, eso pasa en todas partes, porque la gente siempre aspira a algo mejor. En Perú, luego de todo ese avasallamiento del poder judicial por parte del ex presidente Fujimori, que tenía un discurso parecido al ex presidente Correa y actual tuitero, respecto a tener una justicia independiente con los más capaces. Y lo que hizo fue tomarse la justicia, lo mismo que ha ocurrido en Venezuela y otras naciones, con un formato muy parecido al fujimorismo. En el Perú aprendieron que hay que tener justicia independiente, competente e imparcial. Eso es lo que se demuestra hoy. No será perfecta, pero sí es mejor.

¿Nada parecido a lo que pasa en Ecuador?

En el Ecuador, en cambio, la justicia tiene pies de plomo. Por aquí, solo hay uno que otro caído en desgracia. Por allí está Capaya, Aleksey Mosquera, el Contralor Pólit, que según Correa era un gran Contralor…que por cierto fue elegido en estos concursos que no sirven para nada y, sin embargo, ahora dicen que van a renovar la Corte Nacional de igual forma. Esos concursos han demostrado su total inutilidad. Son el mejor mecanismo para nombrar al tipo menos preparado, menos calificado, con menores credenciales y con menores garantías. Esos ganan.

¿No será que en Ecuador había un gran elector que tomaba estas decisiones y escogía las autoridades de control que quería?

¿Usted se refiere al último arrendatario que alquiló la hacienda? Esto puede suceder cuando se tiene dos sistemas de concurso. Ya sabemos a quien van a nombrar, entonces para qué hacen el concurso. Se sabe quien es. Pero cuando se hace una designación directa, cambia el asunto. Porque una cosa es que el ex presidente Correa haya designado a Pólit como Contralor y lo haya sometido al escrutinio del legislativo, como ocurre en otras naciones, pero él se hacía responsable de ese nombramiento. Y otra cosa es decir yo pensé que era bueno pero no ha sido bueno, yo no lo designé, fue el concurso.

“Esos concursos han demostrado su total inutilidad. Son el mejor mecanismo para nombrar al tipo menos preparado, menos calificado, con menores credenciales y con menores garantías. Esos ganan”

Entonces todo el mundo se lava las manos.

Eso para lo único que sirve es para las excusas y para decirnos que los mejores ganan. Eso no es cierto. Ahora el presidente Moreno ha nombrado un Frente anticorrupción como debe ser, a dedo, tú, tú y tú. Porque si alguien quiere que un personaje grandioso vaya a esos cargos no va a participar en esos concursos ni de broma. Generalmente, esas personas que pueden llegar a esas altas esferas no están buscando cargo público.

Un caso emblemático se ha vuelto el Contralor Pólit. Con los audios revelados, no hay un caso similar en todo el escándalo Odebrecht, que es multinacional.

Es una vergüenza. Pero no solo hemos perdido la capacidad de asombro, sino que hemos perdido la capacidad de avergonzarnos. Y decimos, ah ya, así es.

No creo. Esto no tiene antecedentes y nos ha marcado.

No tiene antecedentes, pero antes, por bastante menos, y recuerdo el gobierno de Bucaram, la gente salía a las calles y chao. ¿Y ahora?

Deberíamos ser menos tolerantes a estos hechos 20 años después. ¿Qué ha pasado?

¿Será que nos acostumbramos? ¿O que ya nos hemos puesto tan piel de chancho que no sentimos nada y solo nos preguntamos cuál será el próximo que va a robar?

¿Será que todavía no sentimos la necesidad de esos recursos que se han llevado? Cuando vengan los ajustes para todos, se notará más la plata que falta.

Alguien decía, no como justificación sino como explicación, que la gente siente más la corrupción cuando hay necesidad. Cuando hay abundancia, como que duele menos porque, total, hay recursos. Pero cuando usted ve que hay dificultades para pagar, es como en la casa de uno. Cuando hay abundancia no importa que se dañe un aparato, pero si hay estrechez se cuidan mejor las cosas. Cuando hay necesidad, duele hasta el foco que se enciende. Tal vez eso vaya a ocurrir, porque nosotros todavía no estamos sintiendo el impacto de la crisis como podría llegar en su momento.

Eso ocurre gracias a la deuda, que se sigue acumulando.

Por eso, pero se acaba. Y cuando se acaba, como recomendó Correa, hay la tarjeta de crédito. Pero esa tarjeta hay que pagarla.

Pagar la deuda con más deuda. Ese fue el anuncio del gobierno.

El problema que tiene Moreno ahora no lo tuvo Correa en el 2007. Cuando llega a la presidencia Correa, Ecuador ya había salido de una crisis y hasta dejaron unos fondos para contingencias. El que chupó la crisis fue Gustavo Noboa. ¿Con qué se encuentra Correa en el 2007? Con una deuda pública de 13.000 millones de dólares, con fonditos de ahorro y un precio del petróleo que estaba subiendo. Recuerdo que en los tiempos de Lucio Gutiérrez decíamos: que suerte tiene, porque el precio del barril de petróleo se puso a 40 dólares. Y resulta que ahora USD 50 no alcanzan. ¿Y qué nos deja Correa? 58.000 millones de dólares de deuda, 500 o 600 millones de barriles de petróleo pre vendidos, que es la producción de 3 o 4 años que ya está gastada. Si yo hago esto en mi casa, me botan de mi papel de padre haciendo esas gracias. Se gastó los fondos, se gastó la plata del petróleo, se endeudó y encima prevendió las reservas. Somos un país donde hay que dar las gracias por las cinco carreteras que nos han dejado, con el sobreprecio que sea, y tenemos que agachar el lomo como si nos hubieran hecho un favor. Y todavía ponen letreros diciendo que las obras las ha hecho la Revolución Ciudadana. Si es así, entonces que ellos las paguen.

“Así como Correa cree que nos ha hecho un favor haciendo algunas obras con plata nuestra, la oposición cree que nos hace un favor cuando fiscaliza”

Usted dice que la justicia en Ecuador avanza con pies de plomo en el caso Odebrecht, pero empezó con un operativo espectacular, en el que se allanaron las casas de Carlos Pólit y el tío de Jorge Glas. Parecía que el siguiente paso de la Fiscalía apuntaría más arriba, pero no fue así. ¿Qué pasó en el camino?

La oposición ayudó.

¿Cómo es eso? Pero si los opositores acuden a cada rato a la Fiscalía a poner denuncias.

Así como Correa cree que nos ha hecho un favor haciendo algunas obras con plata nuestra, la oposición cree que nos hace un favor cuando fiscaliza. Por eso, la oposición puede darse el lujo de presentar una denuncia mal hecha.

¿Usted cree que están fiscalizando mal?

Yo leí la acusación constitucional que presentaron. Y lo voy a decir sin ambages y sin cariño: era una porquería.

¿Se refiere a la denuncia que pedía el inicio del juicio político contra Glas?

Sí, la del juicio político.

A mí me pareció floja.

Floja no, era un porquería absoluta. Eso no podía pasar, ni aunque uno quisiera. Y no me refiero al CAL, que demostró que con ellos ni una buena acusación pasa. Lo que no podía pasar era el examen de la Corte Constitucional. Usted puede enjuiciar políticamente al Vicepresidente por la comisión de delitos contra la seguridad del Estado, delitos de concusión, cohecho, peculado y enriquecimiento ilícito, o por la comisión de delitos de genocidio y tortura.

¿Comisión de delitos declarados como tal por un juez?

No. No se requiere de la declaratoria judicial previa.

¿Entonces quién lo define así para acusar?

En la acusación se lo expone y para eso está el juicio político, para demostrarlo. Pero los hechos que yo imputo tienen que corresponder al tipo legal, lo dice la ley orgánica de Garantías, es norma expresa. Si usted dice que el vicepresidente ha cometido concusión tiene que explicar en qué consiste la concusión. Tiene que coincidir con el tipo legal que está en el Código Integral Penal.

¿Nunca lo plantearon así en su pedido de juicio político?

No, lo que hacen es meter a Aleksey Mosquera, a Capaya, y decir que Glas es el responsable político. Perdone, yo vi eso y lo que hice fue taparme la cara.

¿Y el archivo que hizo el CAL?

Luego viene lo del CAL que archiva porque dice que no hay prueba. ¿Cómo van a decir que no hay prueba? Eso se tiene que evaluar en la fase del juicio, no en la previa. Están diciendo que, así haya estado bien planteada la denuncia, no hubiese prosperado tampoco. Entonces, los unos colaboran haciendo algo mal y los otros la mejoran, archivando dizque porque no hay pruebas. Cuando veo esas cosas tan mal hechas es que dudo de las verdaderas intenciones de los políticos. Específicamente, me refiero al asambleísta que elaboró la acusación constitucional, el asambleísta Roberto Gómez.

“Ya se advirtió que todas estas normas amparaban la corrupción. Ahora han transformado el delito: lo que antes era peculado por dar contratos a dedo, ahora resulta que es trafiquito de influencias”

Están saliendo audios, nuevas revelaciones. ¿Se puede reactivar el caso?

Están saliendo, pero supongo que no harán una cosa atropellada. Espero que hagan una acusación constitucional bien planteada. Aquí no es que hay que hacer las cosas medianamente bien, peor si ya saben que la tienen cuesta arriba con ese CAL que hace cosas impresentables, como recibir a una integrante de la Comisión de Fiscalización para que defienda a Glas. El papel de una asambleísta, peor si es de la Comisión de Fiscalización, no es defender a nadie, es fiscalizar. Por lo menos que aparente ser objetiva. Estas son cosas insultantes. Claro, dicen que se presume la inocencia. Con ese cuento entonces no podemos iniciar un proceso nunca contra nadie. No puedo iniciar ni siquiera una demanda por daños y perjuicios, porque el otro se presume inocente.

Un fiscal medianamente severo, con los elementos que tiene hasta ahora, ¿ya debió hacer vinculado al proceso a Jorge Glas?

Para eso está la Fiscalía, titular de la acción penal pública. Ahí tiene dos restricciones inconstitucionales el Fiscal, la primera el 581 del COIP que dice que, para iniciar instrucción por peculado o enriquecimiento ilícito, requiere informe del Contralor. ¡Del Contralor! De ese mismo que habla en los audios de Odebrecht. Y esto se advirtió cuando aprobaron esta cosa, este Código, en tres sesiones de la Asamblea, en paquete, libro uno, dos y tres. Ya se advirtió que todas estas normas amparaban la corrupción. Ahora han transformado el delito: lo que antes era peculado por dar contratos a dedo, ahora resulta que es trafiquito de influencias. Eso es inconstitucional porque la Constitución en el artículo 233 dice que los funcionarios serán responsables por los delitos de peculado, concusión y enriquecimiento ilícito. Y lo que estaban haciendo estos señores del oficialismo, descaradamente, era sacarle un hecho constitutivo del peculado, que no podían hacerlo por orden de la Constitución, y lo transformaron en tráfico de influencias. Y no solo que tiene una pena menor, sino que ese trafiquito de influencias sí prescribe, y prescribe la acción y la pena, lo que no ocurre con el peculado. Y como no tenemos Corte Constitucional.

¿Cuál es el caso de los delitos de concusión y cohecho?

En la concusión y el cohecho no se requiere informe del Contralor, pero si usted le escucha decir a Pólit que el uno mandaba a pedir, ¿eso cómo se llama? Yo entiendo que la Fiscalía, que para eso funciona, debe estar investigando. Por suerte, ahora la prensa respira un poquito y nos enteramos, por ejemplo, de un perito presionado para cambiar la transcripción de audios.

“Aquí el político tiene el derecho a ofenderse y el ciudadano no puede preguntar. Le escuchaba al presidente Moreno invitar a los ciudadanos a denunciar la corrupción. ¿Cómo van a denunciar si les pasa lo que le pasó al veedor Chambers?”

¿Un perito presionado por quién?

Eso es lo que tiene que decirnos el Fiscal. Eso es algo que uno no lo puede adivinar. ¿Por qué sacan el nombre del vicepresidente Jorge Glas de la pericia? Supongo yo que ya se lo habrán preguntado al señor que está preso, ya estarán investigando. Y que ya sabremos porqué paso aquello. Es sospechoso. Pero claro, aquí el político tiene el derecho a ofenderse y el ciudadano no puede preguntar. Le escuchaba al presidente Moreno invitar a los ciudadanos a denunciar la corrupción. ¿Cómo van a denunciar si les pasa lo que le pasó al veedor Chambers? A ese señor no lo han dejado tranquilo todavía, sigue la sinvergüencería.

Está ocurriendo que muchas de las denuncias de corrupción presentadas por ciudadanos no son tomadas en cuenta, ni siquiera se investigan y son archivadas de entrada. Y sin haberse investigado nada, hasta puede declararse la denuncia maliciosa y temeraria, con lo cual el denunciante puede ir preso. Pasó con los miembros de la Comisión Anticorrupción.

Tanta cosa que se hace aquí. Para tener tribunales independientes, imparciales, lamentablemente dependemos de nuestros amigos políticos. Porque si no hay voluntad política de tener tribunales y jueces competentes, que sepan Derecho, que sean independientes, que no acepten recibir instrucciones de nadie, ni de la Función Judicial, específicamente de la Judicatura y el señor Jalkh. Ahora se habla de error inexcusable y falta de motivación, yéndose en contra del Código Orgánico de la Función Judicial, con lo que se sanciona sin señalamiento jurisdiccional previo. Una cosa es que el juez superior le diga al de primer nivel que es un ignorante absoluto, y otra cosa que un funcionario administrativo crea que puede calificar que el juez es un desconocedor. Hay que tener sangre en la cara para decir que la justicia es independiente en esas condiciones.

En esas condiciones, vamos a un nuevo concurso para renovar parcialmente la Corte Nacional de Justicia.

Se requieren jueces imparciales, que vean los hechos del caso, no quienes son los involucrados o sus abogados o un tercero ajeno a la contienda. Eso es ser imparcial. Si usted no tiene la voluntad política de que eso sea así, no va a ser así. Ahora vamos a un concurso para renovar a siete jueces miembros de la Corte Nacional. ¿Cómo va a ser ese concurso? ¿Otra vez con las mismas payasadas de los concursos anteriores? ¿Hacer concursos generales? Ahí saldrán jueces, unos de la sala Penal, otros de la Tributaria, de la Sala Laboral. ¿No se puede hacer un concurso por área? Si vamos a reemplazar a un juez de la sala Tributaria, se aspira que sea especialista en Derecho Tributario. ¿Es muy complejo eso o es mucho pedir en Ecuador que las causas tributarias las resuelva un tributarista experto? ¿O vamos con esos concursos en los que se pregunta que es el Habeas Data? Esas preguntas dan pena, no son ni para estudiantes de Derecho. Y son preguntas tan complejas como inútiles: “¿Quién sostenía el positivismo no sé cuánto?” ¿Y si no se acuerda? Por favor, pregúntenle de lo que va a hacer en su cargo.

Luego aparecen en la lista de ganadores de los concursos, la mamá de un Ministro o el hermano de un asambleísta del gobierno.

Por eso digo. Voy a dar nombres de gente prestante con la que puedo discrepar por su ideología y criterios, pero creo que son gente de público conocimiento. ¿Usted cree que un Julio César Trujillo, un Hernán Salgado, un Santiago Andrade, van a ir a un concursito? No. A esa gente usted le tiene que decir, por favor, venga. Ellos no van a un concurso de llenar carpetas. Menos ahora que se ha devaluado todo, se han devaluado títulos, se han devaluado libros. Ahora alguien redacta diez sentencias, las recopila y ya tiene un libro escrito. Y todavía dicen que hay la posibilidad de objetarlos. A ver, objétale al ungido.

“Ese Consejo de Participación Ciudadana no se defiende ni a sí mismo. Allí nadie participa y nada se controla, por lo que es muy difícil justificar su existencia. Pero hay que entender algo: no es culpa del órgano, sino de lo que hemos hecho con el órgano”

No sirve de nada. Galo Chiriboga tuvo una lista de objeciones cuando fue concursante para Fiscal General. Igual ganó.

Es que ya había dicho el jefe de Estado Correa que Chiriboga era el ganador por los ocho costados.

Igual de buena recomendación le dio Correa al actual fiscal Carlos Baca Mancheno.

Por supuesto. Ahora, ¿quién hará las recomendaciones hoy? El problema de Correa es que era desembozado, jactancioso. No solo hace las cosas, sino que quiere que todo el mundo sepa que las hizo. Uno puede sospechar si llega a Fiscal General alguien que fue asesor político del presidente, pero si Correa abre la boca, ya no queda la menor duda. ¿Hasta cuándo vamos a seguir así? En materia de justicia, no se trata solo de cambio de personajes. Ni que digamos ya no son los de Correa, ahora serán los de Moreno.

Moreno repite que quiere combatir el modelo que dejó instaurado su antecesor, que no tolerará encubrimientos. Pero mientras tanto, muchas fichas correístas siguen en sus puestos. Usted menciona al Fiscal, yo sumo a Gustavo Jalkh en la Judicatura y algunos más. Sobre el tema, ciertos analistas opinan que la forma más rápida de barrer con estas figuras es una consulta popular. ¿Usted que dice?

Lo que pasa es que hay que hacerlo bien si quiere hacerlo por ese lado. Yo ni concedo ni niego. Dicen que “hay que eliminar el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social”. Y ese Consejo no se defiende ni a sí mismo. Allí nadie participa y nada se controla, por lo que es muy difícil justificar su existencia. Pero hay que entender algo: no es culpa del órgano, sino de lo que hemos hecho con el órgano. Porque el día de mañana también podemos decir que la Defensoría del Pueblo también vale nada, por lo tanto, la podemos desaparecer. Total, pregúntele a un ciudadano si sabe que existe una tal Defensoría del Pueblo para ver que dice. Estas instituciones bajan su perfil y mañana se las elimina, lo cual es terrible, pero ¿quién se va a quejar? Me parece terrible que al interior de estos órganos hay funcionarios que han llegado al extremo de no hacerla crecer a su institución, de no hacerla visible, a tal punto de que alguien podría pedir su desaparición. Y, objetivamente, la Defensoría del Pueblo fue un avance en su momento y debería hacer falta. Lo que pasa es que sus titulares se manejan de un modo tal que mañana de un plumazo pueden eliminar la institución y nadie salga a defenderla.

Entonces el problema está en los personajes que presiden las instituciones.

Por supuesto. Si mañana alguien dice que el control constitucional vuelva a manejarse en una Sala de la Corte de Justicia y desaparezca la Corte Constitucional, ¿cómo uno puede defender a la CC si no se defienden ellos?

Usted ha apuntado a un organismo clave, la Corte Constitucional, que tiene muchas quejas de distintos sectores. Partiendo desde quienes la integran, que no han sido objetivos en el trámite de las demandas presentadas. Si presenta un trámite Ay Pame, son agilísimos. Si lo hacen trabajadores o ciudadanos comunes, pueden pasar años y ni siquiera se resuelve si serán admitidas o no.

Eso ocurre. En la Asamblea de Montecristi se creyó que es cosa de escribir Constituciones y que ya habían arreglado las cosas. Sí, el Tribunal Constitucional tenía algunas dificultades. Pero hicieron la Constitución a su modo y pensaron que lo corrigieron todo. Por ejemplo, para evitar la injerencia política, eliminemos la posibilidad de juicio político a los miembros de la Corte Constitucional. Y ningún Tribunal Constitucional fue eliminado antes por juicio político. Todos fueron eliminados por el Congreso a mano alzada, sin juicio, les declaraban concluidos los periodos. Eso pasó tres veces, solo un Tribunal culminó su periodo de 4 años. El problema no era que existía la posibilidad de un juicio político porque los políticos siempre encuentran las fórmulas para sacarse de encima a quienes los incomodan. Y esta Corte Constitucional tiene muchas más facultades que el antiguo Tribunal Constitucional, vea usted si las ejerce. También creyeron en Montecristi que con los concursos eliminaban todo lo malo. Y yo he visto esos concursos, en los que nos fijamos mucho en quienes responden, pero no en quienes hacen las preguntas. ¿Y si no tienen idea de lo que van a preguntar?

Usted no tiene muchas esperanzas en cambiar a los funcionarios de la estructura correísta -sea por consulta popular u otro modo- porque pueden ser reemplazados por otros, dispuestos a complacer al poderoso de turno.

Cambiarlo todo para que no cambie nada. El no tener órganos competentes, independientes e imparciales es por falta de voluntad política. Y voluntad política habrá cuando la gente se harte.

¿No tiene voluntad política el presidente Moreno que les ha pedido a las otras funciones ejercer su trabajo con total independencia?

Voluntad política no es decir las cosas, es hacerlas. Entre el dicho y el hecho hay un gran trecho. Lo que se requiere es que el señor actúe. ¿Quiere diferenciarse del anterior mandatario? Por lo menos súmese a la gente decente del continente y rechace lo que está ocurriendo en Venezuela. Para lo que dijo la Canciller Espinosa, mejor no hubiese dicho nada. Callada es más valiosa que diciendo estupideces. Como que si fuera cualquier cosa lo que está pasando en Venezuela. Allá están matando abiertamente a la gente.

Yo no lo veo al presidente Moreno en el plano de ejercer presión sobre otras funciones del Estado. Pero puedo estar equivocado.

Y ojalá que no lo haga. Ecuador se ha acostumbrado a tener caporales, no presidentes. Si la Asamblea va a obedecer dócilmente al presidente, mejor no tengamos Asamblea y hasta nos sale más barato. Esto lo hemos visto durante 10 años y ahora nos parece hasta normal esperar las sabatinas para saber que es lo que van a decidir los jueces. Lo que me preocupa es que la ciudadanía se haya acostumbrado a eso. ¿Cuánto nos demoraremos en corregir esto? Muchos lo ven como algo muy lejano pero la necesidad de contar con una justicia indepediente y competente es urgente. Y el problema de fondo, repito, no es cómo se designa. El asunto fundamental es a quién se designa.

Marlon Puertas