Tarea de la próxima Asamblea: la mayor fiscalización de la historia

LA ELECCIÓN DE 137 ASAMBLEÍSTAS ESTE DOMINGO 19 DE FEBRERO TAMBIÉN RESULTA TRASCENDENTAL PARA LA DEMOCRACIA EN ECUADOR. SERÁ UN PARLAMENTO QUE TENDRÁ QUE PALIAR LAS DEFICIENCIAS DEL ACTUAL, QUE PINTADO DE UN SOLO COLOR, EL VERDE DE AP, SE DIO EL LUJO DE OBVIAR SUS PRINCIPALES COMPETENCIAS: LEGISLAR Y FISCALIZAR. SERÁ UNA ASAMBLEA CON UNA RESPONSABILIDAD HISTÓRICA PARA EL PAÍS. DE AHÍ LA IMPORTANCIA DE ESCOGER A LOS MEJORES.

La Asamblea Nacional del periodo 2013–2017 ya es una de las peores calificadas por los ecuatorianos. Según la empresa Cedatos, la Asamblea cerró en diciembre de 2016 con apenas el 26% de credibilidad en su trabajo. A su presidenta, Gabriela Rivadeneira, le va peor: la credibilidad a su palabra es del 23% y la aprobación de su gestión al frente del Parlamento es del 27%. Lo que digan el resto de asambleístas no tiene mayor importancia para los ecuatorianos: solo el 16% les cree.

Ha sido una etapa dominada por una mayoría aplastante de la Revolución Ciudadana, con 100 asambleístas de Alianza País, que han cumplido al pie de la letra los deseos y las leyes del presidente Rafael Correa. Sin mayores controversias. Sin disonancias. Ejecutando con rapidez y aplastando botones sin titubear en votaciones que han significado nuevas leyes cargadas con más impuestos. Sin tomar en cuenta siquiera que las elecciones les podrían significar a estos asambleístas un castigo en las urnas este 19 de febrero. Porque muchos de ellos, ahora quieren reelección.

Por otro lado, una oposición sin cabeza. Sin lineamientos claros, sin una estrategia, sin fiscalización. Fueron largos años de silencio y nula o escasa investigación de los millonarios contratos que el gobierno de la Revolución Ciudadana firmaba sin ningún control. Reducidos a una minoría de 37 legisladores, su papel se limitó a hacer acto de presencia en una pelea en la que entraban con evidente desventaja. Aun así, pudieron hacer más. Debieron. En desventaja estuvieron siempre Galo Lara y Cléver Jiménez, que hicieron, en su momento, las denuncias más fuertes contra el gobierno. Ahora, Lara está preso cumpliendo una pena de 10 años por un cuestionado juicio de asesinato múltiple; Jiménez fue destituido de su cargo y ahora está prófugo, acusado, otra vez, por Rafael Correa. Atrás de estos casos estuvo siempre el gobierno, poniendo todo su empeño en tenerlos presos.

A los asambleístas que más fiscalizaron al gobierno, les fue mal. Galo Lara está preso condenado a 10 años por un polémico juicio por asesinatos y Cléver Jiménez fue destituido y ahora está prófugo por una acusacion de Correa.

LA FISCALIZACIÓN QUE SIEMPRE CONDUCE AL ARCHIVO

El resto ha sido largos tiempos de silencio en fiscalización. El bloqueo político se armó en 2009 con la aprobación de reformas impulsadas por el propio gobierno, que ya contaba con una cómoda mayoría. Desde entonces, es la Comisión de Fiscalización la que tiene el control de las aprobaciones de juicios políticos, cuando siempre lo tuvo el pleno de la Asamblea. Mae Montaño, de CREO, es una de las legisladoras de oposición que impulsa ahora una contrarreforma para que todo vuelva a la situación de antes. Además, Montaño pretende que se devuelva a los asambleístas su capacidad de solicitar directamente información a las autoridades públicas, facultad que se perdió con las anteriores reformas, que ahora dejan esa potestad a la presidenta de la Asamblea, encargada de canalizar los requerimientos de sus colegas. Una tramitadora de pedidos de información.

Comisión de Fiscalización, rebautizada como Comisión de Archivo. Ahora la preside María José Carrión. Foto: el Universo

Antes de la presidencia de Rivadeneira, al archivo fueron enviados pedidos de fiscalización contra los ministros Jorge Marún, Gustavo Larrea, Javier Ponce, Raúl Vallejo, Esteban Albornoz, Gloria Vidal y José Serrano. Para la anécdota quedan las censuras decididas por el parlamento el año 2007, cuando aún no era controlado por el correísmo, contra los ministros Ricardo Patiño y Ana Albán. Correa decidió desconocer totalmente el dictamen legislativo y los funcionarios continuaron como si nada hubiese ocurrido. A mediados del año pasado, hubo un amague de juicio político contra el entonces ministro de Educación, Augusto Espinosa, por no haber asegurado las Escuelas del Milenio, que sufrieron en Manabí las consecuencias del terremoto. Fue solo un amague armado dentro del CAL. Finalmente, Espinosa no fue enjuiciado y más bien recibió de premio su candidatura a Asambleísta Nacional por AP.

Asambleístas de Alianza País amagaron con un juicio político al ex ministro de Educación Augusto Espinosa por no asegurar las Escuelas del Milenio. No pasó nada y ahora es candidato a la Asamblea.
Las autoridades del actual legislativo insisten que sí han fiscalizado, porque han hecho 4500 pedidos de información a autoridades públicas, de los cuales 3000 requerimientos salieron de la bancada de Alianza País.

Pese a estas evidencias, las autoridades del actual legislativo insisten que sí han fiscalizado, porque han hecho 4500 pedidos de información a autoridades públicas, de los cuales 3000 requerimientos salieron de la bancada de Alianza País. Aquí ha bastado tomar las versiones oficiales como si fuesen toda la verdad. Nada de contrastes y algo de información conseguida por una investigación propia. A la Comisión de Fiscalización, que ahora trata de distraer apareciendo como que investiga la rampante corrupción en Petroecuador, los opositores la calificaron como la “Comisión de Archivo”. Respecto a lo que ocurría en Petroecuador, Cléver Jiménez y Fernando Villavicencio lo advirtieron en el mismo Parlamento desde 2013. Nada se hizo al respecto.

Plantón por la libertad de Fernando Villavicencio, que denunció la corrupción de Petroecuador desde 2013 y ahora tiene orden de prisión.

¿LEGISLAR? SIGA PARTICIPANDO

Correa tuvo una Asamblea sumisa, tal como siempre fue su deseo. Y desde adentro, aceptaron con agrado tal condición. Lo dijo la vicepresidenta del Parlamento, hoy candidata a la reelección, Marcela Aguiñaga.

La sumisión se tradujo en que el parlamento se convirtió en una oficina de trámite de las leyes que nacieron en el Ejecutivo. Ley que enviaba Correa, ley que se aprobaba, una gran parte con plazos reducidos, al apuro, sin los debates necesarios, con apenas 30 días para su discusión por ser calificadas de Económicas-urgentes. El espacio para que la Asamblea produzca sus propias leyes, quedó en la mínima expresión. De todas las leyes que se aprobaron en este periodo, el 70% fueron iniciativa del presidente de la República. Y aunque suene obvio, hay que decir que de los proyectos presentados por legisladores de la oposición, ninguno llegó a convertirse en cuerpo legal. Una pérdida de tiempo y de recursos. Nada que justifique el gasto anual de USD 57 millones que representa un parlamento que no piensa ni crea leyes. Han sido USD 228 millones de fondos públicos en 4 años para sostener un parlamento apéndice de Carondelet.

La actual Asamblea ha costado en 4 años al Estado USD 228 millones. Demasiado dinero para sostener un parlamento apéndice de Carondelet

Pero a los asambleístas nadie les quita lo viajado. Prácticamente han dado la vuelta al mundo durante este periodo legislativo. Entre el 2013 y el 2016, se
 realizaron un total de 379 viajes al extranjero a destinos tan distantes como Japón, Sri Lanka, Bielorrusia, Rusia e Irán. Suiza, España e Italia se convirtieron en un destino común con 19, 15 y 12 viajes, en ese orden.

La mayoría de viajeros fue del movimiento del gobierno, Alianza País,
 en total 333 salidas al exterior. ¿Cuánto se gastó en estas movilizaciones? No hay una cifra consolidada en la web de la Asamblea. Se pidió a la Contraloría que emita un informe, pero seguimos esperando los resultados. El asunto de los viajes se volvió tan criticado que hasta se convirtió en oferta de campaña electoral: Cynthia Viteri, ex asambleísta, ofreció suspender las asignaciones del Estado para que los asambleístas viajen al extranjero. Si lo quieren hacer, que lo hagan con su dinero.

Aun así, con críticas y todo, hay 39 asambleístas de Alianza País, que ahora buscan la reelección. Comenzando por la presidenta Gabriela Rivadeneira, que dejó de ser la número uno en la lista de asambleístas nacionales, para pasar a un prudente segundo lugar, cediendo el protagonismo al ex ministro José Serrano. Su saldo es dejar una Asamblea con malas calificaciones, 6 proyectos de ley presentados –entre estos el uso medicinal de la marihuana y un cuestionado proyecto de privacidad de datos personales- así como una frase extraída de una canción que dijo en el Pleno y que caló hondo: “que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda”.

La vicepresidenta “sumisa” Marcela Aguiñaga también quiere volver. En esta campaña ha sido la punta de lanza contra opositores como Jaime Nebot, con quien antes aparecía en fotos sonriente. Pero hay otros AP que pretenden nuevamente el voto sin tener ningún resultado que presentar, son cero a la izquierda. La organización independiente Observatorio Legislativo contabiliza el trabajo de los legisladores. Alberto Arias, líder de choferes en Guayas, tiene un cero redondo en los proyectos de iniciativa suya presentados. Igual que el manabita Carlos Bergmann, Verónica Arias, Ramiro Vela, Bairon Valle, Ángel Vela Caizapanta, que no hicieron nada al respecto. Y con 0 también están los asambleístas AP, que ahora vuelven a pedir el voto, Mónica Alemán, Marcia Arregui, Zoila Benavides, Mónica Brito, María José Carrión, Víctor Medina, Johanna Cedeño.

AP pone para la reelección a asambleístas que no han presentado ni un solo proyecto de ley. Del lado de la oposición también hay legisladores que hicieron poco o nada en el actual periodo legislativo y vuelven a pedir el voto

Hay algunos AP que por lo menos presentaron un proyecto, que para cuatro años es un trabajo pobre: Carlos Viteri Gualinga, Miguel Carvajal, René Caza, Ángel Rivero, Ximena Peña, Betty Jerez. Y piden que voten de nuevo por ellos.

De parte de la oposición, también hay candidatos que no hicieron mucho. O nada. Pero están de candidatos otra vez. Franco Romero, hoy de CREO, O proyectos, Ramón Terán, PSC, cero proyectos; Moisés Tacle, PSC, 1 proyecto.

CARAS NUEVAS Y LAS MINI DINASTÍAS POLÍTICAS

AP se ha propuesto también caras nuevas en la próxima Asamblea. El ex futbolista Agustín Delgado, tan criticado en su momento por su lectura en el pleno, no fue considerado para la reelección. Pero AP no deja la práctica populista de colocar figuras famosas en áreas que no tienen nada que ver con la legislación. Ahora propuso como asambleísta por Pichincha a Jacinto “El Chinto” Espinosa, ex arquero de varios equipos de fútbol. En Guayas, está de candidato Luis “El chino” Gómez, ex figura de Barcelona, que ha estado vinculado al gobierno desde hace años y ha presidido Fedenador. En Chimborazo han apostado a la popularidad de Jorge Corozo, “Corozao”, ex arquero campeón con el Olmedo de Riobamba. Y ahora han buscado hasta un árbitro: Carlos Vera Rodríguez, retirado de las canchas y ubicado en el tercer lugar en la lista nacional de AP.

Los compromisos políticos-familiares también han sido tomados en cuenta por AP en las candidaturas, dando espacios a mini dinastías. El papá de la actual asambleísta María Alejandra Vicuña, Leonardo Vicuña, espera ocupar la curul de su hija, por Guayas. Carmen Rivadeneira es la mamá del alcalde de Esmeraldas, Lenin Lara, y quiere ser legisladora. Paulina Fuentes, la esposa del hace poco opositor alcalde de Guaranda, Ramsses Torres, es la primera alterna por AP en Bolívar. En El Oro, se va este periodo Montgómery Sánchez hijo y pretende venir Montgómery Sánchez padre, un viejo aliado del correísmo; En Manabí preside la circunscripción 2 de esa provincia, el joven Mariano Zambrano Vera, hijo del prefecto Mariano Zambrano Segovia, un prefecto alineado al oficialismo. Otro caso es del hermano del presidenciable de AP, Lenin Moreno. Guillermo Moreno Garcés fue fiscal provincial de Napo hasta hace pocos meses y pidió licencia para incursionar en la política, de frente. Está de candidato a la Asamblea por su provincia.

Los compromisos políticos-familiares también han sido tomados en cuenta por AP en las candidaturas a la Asamblea, dando espacios a mini dinastías. Está el hermano de Lenin Moreno, la mamá del alcalde de Esmeraldas, el hijo del prefecto de Manabí, la esposa del alcalde de Guaranda…

AP ha puesto gente que estuvo en el gabinete de Correa como candidatos. Está en Azuay el ex ministro de Electricidad Esteban Albornoz, cuyo nombre apareció en una lista sin verificar expuesta sin censura por el asambleísta ex AP Christian Viteri, que se refiere a supuestas coimas pagadas en Ecuador por la empresa consultora Caminosca, que obtuvo más de USD 100 millones en contratos con el Estado en un lapso de 5 años. La publicación de una lista de supuestos coimados –tapados los nombres- la hizo diario Expreso el 13 de febrero y está encabezada por un alias “Vidrio”. Ese mismo día, Jorge Glas, se chantó el guante y asumió que están hablando de él. Por supuesto, rechazó toda acusación y pidió que se presenten pruebas.

AP presenta como figura estelar al ex ministro del Interior José Serrano Salgado. Un candidato que busca inmunidad, cuando lo que debería es ser objeto de fiscalización, ha dicho el también candidato a la Asamblea César Montúfar, quien recordó que la organización internacional Human Rights Watch denunció el excesivo uso de la fuerza y la vulneración de los Derechos Humanos contra quienes se movilizaron en las calles por parte del gobierno. A cargo de esa represión, dice Montúfar, estuvo Serrano. No es el único cuestionamiento al candidato que lidera la lista nacional de AP. Alexandra Córdova, la madre del joven David Romo, desaparecido hace casi 4 años en Quito, cree que el ex ministro oculta la verdad del caso de su hijo. Recientemente, en un programa de TV, Serrano reconoció que la Policía cometió equivocaciones, sin ahondar en detalles. Ahora, Córdova le exige que los haga públicos. Acusa de ineficiencia a la Policía y responsabiliza al Estado por la falta de respuestas. Anunció que acudirá a instancias internacionales a presentar el caso de su hijo.

Serrano tiene otra polémica abierta de un crimen sin resolver. Se trata del asesinato, el año 2013, del periodista Fausto Valdiviezo, quien fue crítico de este gobierno. Fiel a su estilo como Ministro, Serrano dijo a las pocas horas de la muerte de Valdiviezo que ya se habían establecido a los responsables y se realizaron algunas capturas. Los detenidos fueron sobreseídos y liberados. Pero ahora, en campaña, el ex ministro declaró que ya tenían identificado al autor material y que se tramitaba su extradición desde Estados Unidos. Nadie de la familia de Valdiviezo estaba al tanto de esta novedad y rechazaron el uso político de la información. Pasaron los días y nada se ha dicho, por alguien del gobierno, de cómo avanza el trámite de la supuesta extradición.

AP mezcla de todo en sus candidatos: humoristas, cantantes, ex funcionarios, ex futbolistas…

Como ya se dijo anteriormente, Augusto Espinosa fue candidatizado como figura destacada del gabinete, pese a que no aseguró a las Escuelas del Milenio. Así como el ex titular de la Senplades, Pabel Muñoz. También han recurrido a figuras del entretenimiento: allí está Jorge Yunda, locutor humorístico de la popular radio Canela, de la que es su dueño y Wendy Vera, quien es cantante y fue jurado del programa Ecuador Tiene Talento. Del periodismo reclutó a la ex entrevistadora de Gama, Marcela Holguín, quien cuando estuvo en Teleamazonas años atrás rechazó públicamente lo que se denominaba entonces ley Mordaza y que terminó aprobada finalmente como ley de Comunicación.

LAS CARAS NADA NUEVAS

Sociedad Patriótica apostó su carta fuerte, Lucio Gutiérrez, a la Asamblea.

Los miembros de Alianza País están conscientes que no tendrán la cómoda mayoría de la que han gozado hasta ahora. Es muy probable que la mayoría se pase ahora a la oposición del correísmo. Una oposición que ha buscado, además, a rostros de la antigua partidocracia y a correístas arrepentidos. Allí está por el PSC en El Oro, Carlos Falquez Batallas, quien podría ser el decano de los legisladores y quien delegó a su hijo Carlos Jr. la candidatura a la alcaldía de Machala, en 2014, que la ganó con amplitud. En Loja ha reaparecido Jorge Montero Rodríguez, viejo cefepista que ahora se cobija en el partido de Jimmy Jairala. En Tungurahua, con perfil bajo y en condición de alterno, aparece el ex diputado Jacobo San Miguel por la alianza CREO-Suma, a quien el gobierno ha querido involucrar en el escándalo Odebrecht. San Miguel está de alterno de su esposa, quien aparece en el quinto puesto de asambleístas nacionales de CREO-Suma. Y Sociedad Patriótica se ha auxiliado en su vieja guardia. Por eso está el ex presidente Lucio Gutiérrez liderando la lista a nivel nacional y su esposa, Ximena Bohórquez, quiere ser asambleísta por Pichincha. También reclutaron a ex roldosistas como los ex ministros Alfredo Adum y Víctor Hugo Sicouret, candidatos en Guayas.

DE TODO COMO EN BOTICA…

En estas elecciones, una vez más, hay candidatos a la Asamblea para todos los gustos. Y disgustos. Ex reinas, ex futbolistas, ex periodistas, humoristas, políticos del siglo XX y políticos del siglo XXI, cantantes, un payaso, faranduleros, modelos. También hay apuestas por candidatos con experiencia, con preparación, otros no muy conocidos, pero que intentan ser la nueva generación de políticos. Será una Asamblea variopinta, en la que ya no predominará solo el color verde. Y será una Asamblea con una inmensa responsabilidad: la mayor tarea fiscalizadora de la historia.

Marlon Puertas