
Iniciando el viaje
El sueño de recorrer el mundo con la F1 blogueando.
La búsqueda fue lenta. Encontrar eso que te apasiona a veces se vuelve difícil y confuso mas aún cuando hay mucho ruido en el exterior y no puedes enfocarte en nada.
A veces lo tienes en frente a tus narices por años y no eres capaz de ver que es eso que puede hacer darte una patada en el culo a las 5 de la mañana para hacer eso que puedes pasar un día entero haciéndolo sin darte cuenta.
Pero si te esfuerzas, un día todo tiene sentido. Te enfocas en encontrar eso que más te hace feliz en diferentes momentos del día y lo empiezas a observar y analizar, como si fuera un cachorro recién llegado a casa.
Es interesante ver como evoluciona. Cada vez que haces algo al respecto y ya eres consciente de que te apasiona el corazón te empieza a latir más fuerte. Y empiezas a sentir una sensación de única. Lo importante es “entrar en consciencia”.
Eso me pasó con la Fórmula 1. La llevo viendo desde hace años. Ví como Ayrton Senna se estrelló en la curva Tamburello de Imola el 1 de mayo de 1994. Tenía 11 años. No recuerdo cuantas veces lloré después de que haya muerto mi madre. Creo que esa fue una de ellas.
Luego pasaron los años y de la rabia me perdí los primeros campeonatos de Michael además del de Villeneuve y Hill. Pero con Mika pasó algo especial. Era un piloto que combatía con Michael mano a mano y no se rendía ante el. Hizo dos campeonatos con McLaren Mercedes antes de empezar la era de oro de Ferrari.
Me volví a aburrir con tanto rojo, pero de vez en cuando veía las carreras. Luego llegó el asturiano he hizo lo impensable. Llevar títulos a su país ante nada menos que el Kaiser.
En esa época recuerdo que los domingos junto a mi amigo Josecito, llevábamos a mi casa un proyector para ver las carreras. Era emocionante verlo en pantalla gigante en tu casa.
Luego por cosas de la vida me fui de mi país en buscas de aventuras. Y de encontrarme. Fue duro, no sabía por donde empezar, pero pasó algo extraño. La Fórmula 1, a pesar de los cambios, seguía formando parte de mi vida. Y ahora por Internet.
Internet. Qué palabra que me apasiona. Gracias a internet me vi todas las carreras una a una de las primeras temporadas en Mallorca, sin tener un televisor, pero no me perdí una sola carrera.
No me pierdo una sola carrera desde hace 5 años. Aunque sean aburridas.
Me propuse a experimentar y probar con un blog, a ver que tal. Y me encantó, aunque me costó mantenerlo pues no era el foco de mi vida. Pero luego lo volví a probar, y a probar y probar. Una y otra vez, fracasaba en mis intentos de llevar mi pasión adelante.
Pero hay que sentirlo. Un día, por cosas de la vida terminé en un circuito de carreras de F1. Terminé en el Paddock, conocí a esas bestias V8 que hacían temblar las gradas. Mi corazón casi salió de mi pecho.
Temblé y lloré. ¿Cómo llegue hasta aquí? Conocí a Vettel, a Brawn, a Schumacher y a Christian Horner. Fue alucinante. Todo se inició con la decisión de dejar mi vida atrás y animarme a encontrar las cosas que me apasionaban, y encontré una de ellas a 9mil km de distancia.
Y descubrí que realmente me apasiona esta tontería. Y tengo ganas de hacer cosas con ella.
Y el punto es ese. Hacer eso que te apasiona. Tardé varios años en descubrirlo y ahora que lo descubrí no tengo la mas mínima gana de echarlo a perder. Es todo o nada.
Creé Proyectof1.com y ya estoy en carrera de vivir de eso que amo.
El próximo paso es viajar por el mundo detrás de ese circo que genera el interés de millones de personas. Porque eso tengo ganas de hacer.
Email me when Esto es ProyectoF1 publishes stories
