#ElAguaEs una cuestión familiar

Acceso y uso por continentes


Las condiciones del agua, el saneamiento y la higiene han mejorado para millones de personas en el mundo. Pero en 2015 aún había 663 millones que bebían agua no potable. Ashley Gilbertson, de VII Photo, retrató para UNICEF a familias de 7 países en fotografías que muestran cómo usan el agua.


© UNICEF/NYHQ2015–1862/Gilbertson VII

(En primer plano) Fouré Moussa recoge 80 litros diarios de agua para su familia de un pozo perforado a 2 kilómetros de su casa, en el Níger. Va de noche para evitar las colas que se forman para recoger agua. Tardan 30 minutos en llegar andando y, después, 15 minutos en rellenar un recipiente.

© UNICEF/NYHQ2015–1908/Gilbertson VII

(Tercero por la izquierda) René Visalla y su familia, indígenas guaraníes de Bolivia, usan 140 litros de agua diarios. Disponer de agua y un aseo les ha devuelto la seguridad, ya que antes hacían sus necesidades en los arbustos, donde había serpientes.

© UNICEF/NYHQ2015–1838/Gilbertson VII

La familia de Rhoda January obtiene de un pozo perforado que instalaron hace poco en Malawi los 100 litros de agua que utilizan. Antes la recogían de pozos superficiales.

“El agua era mala. Teníamos que añadir productos para limpiarla, pero somos tan pobres que no podíamos pagarlo”.
© UNICEF/NYHQ2015–1839/Gilbertson VII

(En primer plano) La familia de Felix Siliya obtiene sus 120 litros de agua de un pozo perforado a 700 metros de su casa, en Malawi. Antes, el pozo más cercano estaba a 5 kilómetros.

“Cuando el agua estaba tan lejos, no podíamos cargar mucha, así que nunca teníamos suficiente.”
© UNICEF/NYHQ2015–1911/Gilbertson VII

La familia Esteban vive en el Distrito 7, uno de los barrios más pobres de la ciudad boliviana de El Alto, donde usan 100 litros diarios de agua.

“Lo más importante de mi vida y mi hogar es el agua. Sin ella no podemos vivir”, dice D. Esteban.
© UNICEF/NYHQ2015–1884/Gilbertson VII

(Segundo por la derecha) La familia de Abu Ibrahim, miembros de la etnia beduina, van por distintos lugares de los desiertos de Jordania, buscando acceso a agua y comida para sus 700 ovejas. Usan 8.000 litros de agua diarios: 200 para ellos y 7.800 para su rebaño.

© UNICEF/NYHQ2015–1909/Gilbertson VII

La familia Flores, indígenas guaraníes de Bolivia, usa 120 litros diarios de agua: 20 litros para cocinar, 35 para tirar de la cadena, 15 para ducharse, 10 para lavar ropa, 35 para lavar la vajilla y solo 5 para beber.

© UNICEF/NYHQ2015–1910/Gilbertson VII

La familia Miranda cría pollos y abejas para obtener miel, y cultiva naranjas, pero el agua para las familias de su comunidad (Puca Huasi, Bolivia), solo se distribuye para uso doméstico. Para los Miranda eso supone 100 litros, pero deben obtener su propia agua para la granja.

© UNICEF/NYHQ2015–1837/Gilbertson VII

Mercy Katondo, trabajadora comunitaria de la salud y madre soltera de Malawi, vive con sus hijas, y usan 100 litros de agua que obtienen del grifo de un vecino.

“Mi vida es difícil porque tengo que sacar adelante a mi familia. El hecho de que el agua esté cerca alivia mi carga”, explica.
© UNICEF/NYHQ2015–1861/Gilbertson VII

(Centro) La familia de Hamidou Hama, en Níger, tiene tres formas de obtener los 100 litros de agua diarios que usan: de forma gratuita en estanques poco higiénicos formados por agua de lluvia, o pagando para obtenerla en periodos limitados durante el año de algún grifo cercano o un pozo lejano.

© UNICEF/NYHQ2015–1887/Gilbertson VII

La familia siria de Abu Noqta, que vive en el campamento de refugiados de Za’atari, en Jordania, necesita 380 litros diarios de agua, que usa en gran medida para protegerse de las altas temperaturas.

“Tratamos de ahorrar en agua porque no tenemos suficiente”, dice Abu Noqta.
© UNICEF/NYHQ2015–1936/Gilbertson VII

(Centro) Somashree Saha, una trabajadora sanitaria, su hermana y su madre obtienen los 80 litros diarios de agua que necesitan para su hogar de una bomba manual. Su alto contenido en hierro enturbia el agua al exponerla al oxígeno, su olor es ácido y puede ocasionar problemas digestivos.

© UNICEF/NYHQ2015–1860/Gilbertson VII

Mahamadou Moussa y su familia necesitan 60 litros de agua diarios para beber y cocinar, que filtran mediante un proceso tradicional. Para bañarse dependen del Río Nilo, que está cerca, pero son conscientes de que puede causar enfermedades como diarrea y cólera.

© UNICEF/NYHQ2015–1937/Gilbertson VII

(Al fondo, la segunda por la izquierda) Swarga Mala Gayali vive con su marido y su familia en la India, y usan 220 litros de agua diarios. Antes de que les instalaran una bomba manual hace tres años, Swarga Mala recorría 200 metros unas 40 veces al día para recoger agua de la casa de un vecino.

© UNICEF/NYHQ2015–1958/Gilbertson VII

(Al fondo a la derecha) La familia de San Win gana dinero plantando cacahuetes en su terreno de tres acres en Myanmar. Usan 160 litros de agua diarios que recogen en la escuela local de un pozo entubado de 15 años de antigüedad, donde hay largas colas.

© UNICEF/NYHQ2015–1836/Gilbertson VII

La familia Malenga, de Malawi, usa 120 litros de agua diarios.

“Antes la obteníamos de un pozo superficial. No estaba tan limpia como el pozo de ahora. Tuvimos diarreas, y algunos miembros de la comunidad tuvieron cólera”, dice el Sr. Malenga, dueño de un negocio de alimentación.
© UNICEF/NYHQ2015–1935/Gilbertson VII

(Izquierda) La matriarca Atiphon Sarker, sus hijos y sus familias comparten vivienda en la India. Usan 220 litros diarios de agua que obtienen de un pozo superficial y de otro entubado a 200 metros de su casa. El agua del pozo sabe mejor, pero la comparten con 100 familias y el pozo se estropea fácilmente.

© UNICEF/NYHQ2015–1886/Gilbertson VII
“Cuando no limpiábamos lo suficiente por falta de agua, teníamos sarna y piojos”, cuenta Amal Al Hoshan (segunda por la derecha), en Za’atari.

Ella y sus hijos usan 300 litros diarios de agua.

“La zona donde vivimos no se considera un pueblo. Un pueblo estaría mucho más limpio”, añade.
© UNICEF/NYHQ2015–1955/Gilbertson VII

Nyo Oo, costurera, su marido Kyaw Soe, tendero, y sus hijas usan 100 litros diarios de agua de un pozo perforado local, en Myanmar. Para ahorrar dinero durante la estación de lluvia, obtienen agua para ducharse de pozos o estanques locales, a pesar del riesgo de contaminación.

© UNICEF/NYHQ2015–1968/Gilbertson VII

(Izquierda) El fotógrafo Ashley Gilbertson antes sabía que la cantidad de agua que usa su familia en Estados Unidos –unos 1.000 litros diarios– era superior a la de otros países que ha visitado, pero no era consciente de cuánto. 

“Ahora me sorprende cuánta agua utiliza mi familia en Nueva York.”

Aprenda más sobre el trabajo de UNICEF en el agua, el saneamiento y la higiene.