“Un año y medio después la ola de consumo de podcast por fin está llegando a nuestro país”

La valenciana María Jesús Espinosa de los Monteros dirige, como jefa de proyecto, la plataforma Podium Podcast de Prisa Radio que, con un año y medio de vida, acumula más de 16 millones de descargas de sus programas, más de 750 capítulos y un Premio Ondas a la innovación radiofónica cuatro meses después de nacer.

Licenciada en Comunicación Audiovisual y doctorada en Historia del Cine, creó en 2012 El Extrarradio junto con unos compañeros con los que fue despedida de Cope Cataluña y con los que también ganó un Premio Ondas tres años antes de hacerlo con Podium. Ahora coordina la que hoy es la principal lanzadera de consumo y creación de podcast profesional en español aquí y poco a poco en Latinoamérica.


¿En qué momento Prisa Radio decide montar una plataforma únicamente de podcast?

Prisa Radio estaba en pleno plan de transformación digital y hubo varios proyectos que estuvieron sobre la mesa para abordar esa transformación. Uno de ellos era la creación de una red global de podcast, no solo como distribuidores sino también como creadores. La eclosión que había tenido en Estados Unidos el mundo del podcasting, donde ya se factura más a través de los podcast que de la radio tradicional, hizo que Prisa Radio quisiera tener un proyecto propio consolidado para el momento en el que este movimiento llegara a España, intentar ser los primeros en llegar a este modelo. Esto es lo que hicimos y en lo que estamos. Un año y medio después, cuando esa ola de consumo de podcast está llegando por fin a nuestro país, estamos muy satisfechos de los resultados.

Supongo que el equipo que está detrás de Podium no es comparable al de las radios tradicionales.

Para nada. Nosotros somos cuatro personas, un equipo muy pequeñito. Además de mí hay una persona dedicada a redes sociales y transmedia, otra persona que se dedica a producción pura y dura, y otra persona que se dedica a subir contenidos a la web y el mantenimiento de esta. Además, trabajamos con proveedores externos, como la agencia Player en Valencia. Son quiénes nos hacen todas las ilustraciones para nuestra web y para cada uno de los podcast. Para nosotros esa identidad visual es muy importante. También contamos con el apoyo de ciertas unidades del grupo Prisa (tecnología, marketing, comunicación, comercial).

“El oyente de podcast que prueba, repite. Esto me parece algo muy interesante y muy positivo.”

En un año y medio, ¿cuánto contenido tenéis publicado?

Vamos a acabar 2017, si no me equivoco, con 42 podcast publicados desde el 8 de julio de 2016. Esto son 750 episodios en total, aproximadamente. Hemos superado los 16 millones de descargas, tanto en plataformas similares a Ivoox como en nuestra página web y aplicación.

Antes has mencionado la importancia que le dais a la identidad visual de vuestros programas en internet…

Desde el principio tuvimos claro que una de las características de Podium tenía que ser esa potencia visual, entre otras cosas porque vivimos en un ecosistema comunicativo atiborrado, ya no solo de lo sonoro. De alguna forma pensábamos que teníamos que llamar la atención con un valor añadido como es lo visual. Lo que estamos haciendo con esto que llamamos “ilustraciones para escuchar” nos parece muy evocador. Es posicionarnos y añadir un valor al audio, que para nosotros ya es importante. Otro objetivo es diferenciarnos de la radio tradicional en la que eso no se trabaja. Ya tiene una imagen propia muy destacada y quizá no necesita esta identidad visual que nosotros sí. El oyente de Cadena Ser o el de Onda Cero va directamente a escucharlas porque sabe lo que le van a ofrecer y lo que va a encontrar. Nosotros hemos de utilizar todas las herramientas posibles para comunicar lo que somos. Desde luego está siendo un acierto enorme esto de las ilustraciones y creemos que está teniendo su reconocimiento. Y también para reivindicar la figura del ilustrador y del diseñador que, por qué no, si siempre ha trabajado para libros o para prensa, ahora puede trabajar para podcast.

Ilustración de David de las Heras para El gran apagón. Imagen: David de las Heras ⓒ

¿La trayectoria de Podium siempre ha sido ascendente o fue un inicio complicado?

El inicio siempre es complicado, sobre todo presentando un proyecto nuevo que nadie conoce y en un formato como lo es el podcast que todavía en España no era lo suficientemente conocido. En el primer año nos dedicamos fundamentalmente a explicar lo que es un podcast y diferenciarlo del podcast de programa, del que surge de un programa que se ha emitido en la radio tradicional. Nosotros intentamos explicar que lo nuestro eran historias sonoras exclusivas de internet. Que eran series de ficción al más puro estilo Netflix pero sin imágenes. Toda esta labor y pedagogía de enfocar al público siempre cuesta. Pero es verdad que la trayectoria de Podium en cuanto a escuchas, pero también en cuanto a modelo de negocio, ha sido ascendente. Estamos triplicando las audiencias mensuales que teníamos al principio. Pero creo que esto es lógico porque el producto se va conociendo, se va asentando. Hemos estrenado series como Bienvenido a la vida peligrosa que ha sido la gran serie de Podium. Nos ha colocado, de alguna manera, en Latinoamérica donde todavía no estábamos suficientemente posicionados y que ha servido como efecto arrastre para el resto de productos de la red. Es decir, quien entraba a escuchar Bienvenido a la vida peligrosa de pronto descubría El gran apagón o V, las cloacas del Estado. El oyente de podcast que prueba, repite. Y esto me parece algo muy interesante y muy positivo.

¿Exigís algunas características mínimas a los podcasts que entran a formar parte de Podium?

Más allá de la temática, que puede surgir por diferentes vías, podrás comprobar que los podcast de Podium cumplen con tres requisitos: calidad técnica, fundamental. Universalidad para que, en la medida de lo posible y con el español como lengua común, sean contenidos que viajen bien a Latinoamérica. Y en tercer lugar, y siempre que sea posible, la atemporalidad. O sea, que alguien que entre a Podium hoy y escuche la primera temporada de El gran apagón del 8 de julio de 2016 tenga la misma experiencia que quién lo escuchó el primer día. Intentamos también innovar en las narrativas, en diferenciarlas de las radiofónicas. No por nada, sino porque ya tenemos una radio maravillosa que es nuestra hermana mayor, que es la Cadena Ser, que es la que para mí está haciendo la mejor radio actualmente en España. No tendría sentido duplicar o hacer algo similar con muchos menos medios.

La ficción radiofónica parece que se ha mudado definitivamente de la radio al podcast…

Sin duda, y aquí creo tendrá más recorrido hoy en día. Además, lo hemos comprobado en un podcast como Negra y criminal. Era un programa que estaba en la Cadena Ser de madrugada y que luego pasó a Podium. Ese tipo de contenido se consume mejor bajo demanda. En el caso de nuestras series, que son temporadas con diferentes episodios que el oyente puede seguir como puede seguir Stranger Things, tiene más sentido en formato podcast. Muchos oyentes esperan a que esté la temporada completa para escucharla seguida. Esto en la radio tradicional no es tan fácil. Debemos tener en cuenta que en la radio tradicional sigue siendo el medio más caliente, más vivo, más pegado a la actualidad, más inmediato. Yo entiendo que quien mejor cuenta todas las cosas que suceden en el mundo, lo hemos podido ver con la situación en Cataluña, es la radio y es quien tiene que seguir haciéndolo. Es normal que no haya espacio, muchas veces, para este tipo de contenidos más reflexivos, más elaborados. Sería complicado que una redacción de informativos hiciera todos los días una serie de periodismo de investigación como V, las cloacas del Estado.

“En Podium tenemos tres pilares básicos: calidad, universalidad y atemporalidad”

Escuchando diferentes programas vuestros encontramos perspectivas descentralizadas de las grandes ciudades españolas como Madrid o Barcelona, donde se suelen concentrar gran parte de las historias audiovisuales que consumimos los espectadores y oyente. En El gran apagón encontramos una familia con marcado acento gallego, una pieza informativa en catalán… incluso el podcast Valencia Destroy ilustra la ruta del bakalao como movimiento cultural autóctono.

Es verdad. También tenemos un documental que hicimos sobre Camarón de la Isla que está narrado con un acento andaluz maravilloso. O Laboratorio de investigación de series que se hace en Valencia. Yo soy valenciana y a lo mejor ya tengo interiorizado eso de que las buenas historias no solo están en Madrid o Barcelona, sino que están en cualquier rincón del mundo. Lo importante es que sea una buena historia, simplemente. Claro que nosotros, en la medida de lo posible, queremos aglutinar todos los acentos y culturas propias no solo de España sino también de Latinoamérica. Sí hay cierto empeño en hacerlo y todos queremos que se haga así, nadie nos fuerza. Y más cosas que vendrán que tendrán acento de otros lugares. Esto enriquece el producto final, que cuando tú te acerques a la plataforma de Podium te encuentres con cuarenta y tres programas con diferentes acentos: chileno, castellano, mexicano… Incluso historias aparentemente locales, como Valencia Destroy: la historia no contada de la ruta del bakalao, cuenta la historia de España a través de un género musical y de un movimiento que tuvo su epicentro en Valencia. En el mundo de la creatividad, del periodismo y de la ficción a través de historias pequeñas e individuales es como se llega a las historias más interesantes y las que más nos emocionan.

¿Qué podcast, fuera de Podium, recomendarías a cualquier persona que aún no se ha sumergido en el mundo del podcasting?

Hay un podcast que me ha enamorado que se llama Mejor vete, Cristina. Es una serie documental de siete episodios de Univisión Noticias que cuenta la historia de una chef inmigrante que se llama Cristina y vive en Estados Unidos. Es una mujer maltratada que tuvo que cruzar el desierto de Sonora dos veces con coyotes persiguiéndola y que se refugió en el mundo de la gastronomía. Su restaurante actualmente es, creo, el cuarto mejor restaurante de todo Estados Unidos y ella sigue siendo una inmigrante. Creo que a través de esta historia individual narrada de una forma magnífica se cuentan cosas como el maltrato, el tema del exilio, los refugiados, la gastronomía… Me parece una historia maravillosa que representa muy bien el storytelling que ahora se está haciendo.