
La muerte de un hombre es una tragedia. La muerte de millones es una estadística”. Que el autor de la frase sea Iósif Stalin, responsable de la masacre de millones de rusos, agrega un retorcido sarcasmo a la verdad. Hasta donde se sabe, Stalin nunca mató personalmente a nadie. Y a pesar de eso, ha pasado a la historia como uno de los más grandes carniceros de la especie…


