La aureola de Juana Molina

La artista argentina se presenta el 8 de Septiembre en Lima.

El trabajo de la cantante y músico argentina Juana Molina ha ido mutando lentamente a través de los años. Siguiendo el sendero de su voz, el formato sonoro ha ido evolucionando. El primer gran cambio se dió a comienzos de los 2000 con sus álbumes “Segundo” (2000) y “Tres Cosas” (2002) donde los sintetizadores, efectos y demás juguetes tomaron protagonismo dentro de sus composiciones, complementando el formato de canción de su primer largo “Rara” (1996).

Luego a mitad de la década, cuando también toda la onda de la indietronica ya estaba desapareciendo, “Son” (2006) marca el regreso al folk pero tomando rutas alternas, experimentando con notas muy delicadas que la hacen merecedora de las mejores críticas alrededor del mundo, inclusive firmar con un sello como Domino.

Finalizando la década pasada, una nueva transformación se apodera de la artista. “Un Dia” (2008) más minimalista y etéreo sorprende a sus fans quienes ya la consideraban uno de los iconos folk. Pero no es hasta el último “Halo” en donde Molina lleva su espíritu innovador al extremo con un álbum donde mantiene a su voz como eje principal, utilizándolo como un instrumento más, “A00 B01” y “Sin Dones” son los mejores ejemplos. El sonido se nutre desde el post rock (“In The Lassa”), la electrónica más minimalista (“Cálculo y Oráculos”), el folk (o folclore) (“Los Pies Helados”) e inclusive el rock (“Cara de Espejo”).

El viernes 8 nos vamos a encontrar a la artista en su mejor forma. La cita es gracias a Headsouth en el MATE de Barranco.