Vista de Ormuz desde Qeshm, Irán. © Manolo Espaliú

Cuatrocientos años

La llegada a Persia de García de Silva y Figueroa.


Hoy, 29 de abril de 2017, se cumplen exactamente cuatrocientos años de la llegada de García de Silva y Figueroa a lo que hoy son tierras persas. Después de un periplo que comenzó en Lisboa tres años antes -el 8 de abril de 1614- y que le hizo circunnavegar África y pasar unos meses en Goa, al fin desembarcaba en la isla de Ormuz y comenzaría su misión diplomática y su viaje por Persia. Al menos eso es lo que creía en ese momento, pues las autoridades portuguesas de la isla estuvieron reteniéndolo alrededor de seis meses, obligándole a permanecer en Ormuz a la espera del permiso para llegar a la Persia continental.

Las notas que tomó a su llegada dicen así:

A 29, amaneçimos con la isla de Areca por proa, á tres leguas, mostrandose por detras della la tierra mas alta de la grande isla de Queixome (1), y como la Areca es tanto mayor isla que la de Ormuz y [está] delante della su punta de hazia la mano derecha, no se podia descubrir entonçes nada de la isla de Ormuz, hasta que dexandose á las nueue la Areca (2) á la mano izquierda, á menos de una legua se començaron á uer blanqueando los salados montes suyos á tres leguas y la contracosta de la en que está su puerto, çiudad y fortaleza, cayendo en esta que primero se descubrio sus conozidos pozos de Turunbaque. Antes que se perdiese de vista la isla de Areca, hallandonos ya á dos leguas de la de Ormuz, á poco mas de las diez, nos calmó repentinamente el buen uiento que desde el dia de atras se auia traido, sobreuiniendo un muy intolerable calor.
[…] Continuose la calma hasta las tres de la tarde, que á esta ora boluio á soplar frescamente el Sur, lleuando la nao la proa al Norte, quarta al Nordeste, rrodeando la isla y dexando ya todo lo descubierto della á la mano izquierda, hasta que llegandose á la punta adonde está la ermita de Nuestra Señora de la Esperança, se començó á descubrir el puerto y parte de la çiudad con su fortaleza.
Desde aqui saluamos la ermita que se a dicho, estando poco mas de un quarto de legua, y tanbien la de Nuestra Señora de la Peña, que está fundada en un encunbrado monte de sal, el mas alto de toda esta isla, y pareçiendose ya toda la çiudad, por faltar el viento no se pudo llegar al surgidero ordinario de las naos gruesas, y ansi dio fondo el patage á las çinco de la tarde enfrente de la ermita de Santa Luzia, á menos de un quarto de legua de tierra. Y porque se sabia que el Enbaxador venia, llegaron luego á la nao con el Veedor de hazienda, Miguel de Sosa Pimentel, en su manchua, el prior y algunos frailes de Nuestra Señora de Graçia, de la orden de San Agustin, por auer de posar en su conuento el Enbaxador en el interin que se aprestaua su posada; ansimesmo vino un criado de Don Luis de Gama, capitan de la fortaleza, enbiandole con él su manchua, en la qual se enbarcó el Enbaxador con todos los que le auian venido á visitar, y se fue al dicho conuento antes que del todo çerrase la noche, quedandose casi todos sus criados en la naue.
Manuscrito de García de Silva y Figueroa. 29 de abril de 1617. “A 29, amaneçimos con la isla de Areca por proa”.
MSS/18217. Biblioteca Nacional de España.

Por delante le quedarían cerca de dos años y medio viajando por todo el país, sur-norte y norte-sur. Primero sería Ormuz, para después pasar a Bandar Abbas y continuar por Lar, Shiraz, Isfahán, Kashan, Qom, Saveh y Qazvin.

Del mismo modo, tres años después de comenzar a barruntar la posibilidad de hacer personalmente la misma ruta que el siguió, ya puedo decir que mi proyecto está casi terminado. Han sido más de 6000 kilómetros recorridos por las carreteras y caminos de Irán, después de algo más de un año tratando de descifrar su ruta por Persia, tratando de pasar por los mismos lugares que Silva describe. Muchos momentos indescriptibles viajando por Irán y recorriendo sus paisajes, pero también varias decepciones con las autoridades diplomáticas del país donde me ha tocado vivir y su estrecho criterio y su cortedad de miras, pero no nos vamos a centrar en lo negativo, la experiencia ha sido maravillosa y no nos debemos centrar en los borrones. En los próximos meses compartiremos el proyecto.

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