Editada a partir de un original de McLaren.com.

Singapur 2015: Ni con esas

Si la memoria no me falla, el domingo pasado vimos el primer podio sin ningún Mercedes de la temporada. Sin embargo, pese a que los problemas de adaptación de Mercedes al trazado urbano y a las presiones en los neumáticos impuestas por Pirelli, la emoción brilló por su ausencia. En un circuito que ya se ha convertido en un clásico gracias a su espectacularidad visual, carreras épicas y duelos a milímetros de los guardaraíles, las dos apariciones del coche de seguridad nos aguaron la fiesta. Apareció en los momentos críticos: justo antes de las paradas en boxes. Con el déficit de potencia del motor Renault frente al Ferrari, la única opción de Ricciardo se encontraba en de sacar partido al mejor trato que su Red Bull hacía de las gomas y forzar la estrategia de Vettel. Para frustración del australiano, el coche de seguridad le regaló al alemán dos cambios de neumáticos “gratis”. Vettel sólo tuvo que pasearse hacia la victoria gestionando la ventaja y sin cometer errores.

El podio lo completó Räikkönen. El finlandés nunca pareció del todo cómodo con su Ferrari y se limitó a hacer de comparsa a Vettel y Ricciardo. Sin embargo, el título de gran perdedor del día se lo voy a dar a Rosberg. Con Hamilton fuera de combate por un problema de motor, el alemán se vio incapaz, otra vez, de sacar partido a las circunstancias para pegarle un bocado la ventaja de puntos que le saca Hamilton y animarnos un poco el campeonato.

Así que volvimos a tener otra carrera definida por las desgracias en vez de por los aciertos; y ni siquiera resultaron “desgracias” emocionantes. El momento surrealista del día volvieron a ponerlo los comisarios. Massa sale de boxes ofuscado con ganarle la posición a Hülkenberg. El alemán llega por delante a la curva, con claridad y sin duda alguna. En un derroche de optimismo — o estupidez, con el brasileño nunca se sabe — , Massa intenta colarse por el interior del alemán en la frenada. Por el ángulo entre la salida de la calle boxes y la pista, Hülkenberg no puede ver la jugada de Massa por los retrovisores y, sabiendo que tiene ventaja, continúa con la trazada normal. Massa embiste Hülkenberg, que sale por los aires y se empotra contra el guardaraíl. Massa continúa la carrera indemne. Sin entrevistarse con los pilotos — como acostumbran en estos casos — , ¡los comisarios penalizan a Hülkenberg con tres posiciones para siguiente carrera!!! No entiendo nada… O lo llamamos lance de carrera — el calor del momento, la crueldad de la competición— y aquí no pasó nada, o la culpa la tiene toda Massa, ¡no Hülkenberg! Uno, el alemán llegó a la curva con una ventaja clara. Dos, no podía ver a Massa por los retrovisores. Tres, sí, el reglamento dice que tras realizar una maniobra defensiva, al regresar a su trazada, los pilotos deben dejarse espacio suficiente en la pista, pero Hülkenberg nunca hizo movimiento defensivo alguno ni abandonó su trazada en ningún momento. Massa le arruinó la carrera a Hülkenberg viendo un hueco que no existía, y los comisarios le han puesto la siguiente cuesta arriba pasándose otra vez el reglamento, el sentido común y la decencia por el forro de los…

… Por el mismo sitio que se tuvo que pasar McLaren sus mejor oportunidad de puntuar en lo que queda de temporada. Las cajas de cambios de Alonso y Button no aguantaron las altas temperaturas del sudeste asiático y tuvienron que retirar ambos coches por precaución. Una pena, porque al menos Alonso tenía una oportunidad clara de apañar algún punto en su circuito talismán.

Nos vemos en Suzuka. Otro circuito precioso, pero donde a McLaren le va a tocar sufrir pese a correr en casa de Honda y contar con el apoyo incondicional de los forofos japoneses. Y no, no creo que los Mercedes vuelvan a sufrir… No caerá esa breva…


Nota: por cuestiones técnicas e imponderables de la vida, este artículo llega con retraso y, de momento, no aparecerá en su lugar habitual, Antibiographía.